Analizamos el ASUS ROG Zephyrus G16, una muestra muy interesante de hacia dónde está evolucionando el sector del gaming. Más allá de la potencia bruta, que la tiene, este dispositivo ha sido capaz de complementar un nivel de equipamiento excepcional con un diseño elegante y diferencial (sin caer en la estridencia), y una serie de detalles que lo redirigen también hacia otro tipo de tareas, más del día a día.

Recientemente tuvimos una interesante conversación con Dennis Hsieh, Country Head de ASUS en España, en la que hablamos sobre el recorrido de este fabricante, el rol de la tecnología en su propuesta de valor o su visión en torno al papel que desempeña la inteligencia artificial en el ámbito de los dispositivos.

Otro de los temas que tratamos fue el cambio de modelo que se está produciendo en el mundo del gaming. En su opinión, el usuario tipo de este tipo de dispositivos está evolucionando para ir más allá del clásico techie que se pasa el día jugando, y cuya principal demanda se dirige, sobre todo, al rendimiento.

Este portátil, aunque con una clara orientación al gaming, busca un mercado mucho más amplio en el que el rendimiento sea clave

Desde hace unos años se han ido incorporando a este mercado usuarios que no son tan apasionados del juego, pero que buscan esa imagen asociada con las tendencias ligadas al mundo del gaming, con la cultura underground, del skating, etc. Lógicamente, sin dejar de lado las prestaciones y el equipamiento que marcan este tipo de dispositivos. Esta es la línea que sigue el ROG Zephyrus G16 que ASUS ha lanzado hace unos meses.

ROG Zephyrus G16: diseño y potencia

Desde luego, la primera impresión que despierta este ROG Zephyrus G16 es impactante, cercana a ese efecto wow que busca cualquier marca. ASUS ha sabido encontrar un punto de diseño muy interesante, que combina las líneas y el acabado elegante que debería marcar un dispositivo de gama alta —o muy alta—haciendo, además, un guiño muy inteligente a ese mercado gaming del que no quiere desmarcarse ni un ápice.

De este modo, estamos ante un portátil delgado (1,49 cm) y relativamente ligero (1,95 Kg). Hay que tener en cuenta que se trata de cifras diferenciadoras si hablamos de un dispositivo pensado y diseñado para jugar, y equipado para ofrecer las mejores cotas de rendimiento y potencia gráfica, con todo lo que ello implica.

El ROG Zephyrus G16 es un dispositivo elegante y robusto, con bordes biselados en un chasis de aluminio que ha sido mecanizado por CNC (control numérico por ordenador) para conseguir un alto grado de precisión entre los componentes. Esto es algo que se nota. Además, en el caso de este modelo, ha sido anodizado en un color denominado gris eclipse con un acabado mate que le aporta un agrado adicional de distinción (y de protección frente a las temidas huellas).

El ASUS ROG Zephyrus G16 está disponible en dos colores: gris eclipse o blanco platino.

Al respecto de su diseño, es también importante destacar dos elementos: la denominada bisagra invisible, con un sistema que esconde la articulación con la pantalla abierta; o la diagonal LED que integra en la cubierta, denominada Slash Lighting, que ejecuta diferentes efectos visuales (para notificaciones, reproducción de audio, etc.) personalizables a través de la aplicación Armoury Crate.

Pantalla, sonido y ergonomía

Al abrir la pantalla nos encontramos con un teclado muy amplio y cómodo de utilizar (se ha aumentado el tamaño y la distancia entre las teclas) y también mucho más silencioso que el de otros modelos. Además, cuenta con cuatro teclas para accesos directos (configurables) e incluye iluminación RGB, haciendo un guiño más a ese mundo del gaming al que está tan ligado.

Esta calidad de acabado se traslada también al amplio touchpad integrado (150 x 99 mm), con un excelente nivel de sensibilidad, dejando además suficiente espacio en los laterales para apoyar las manos y trabajar con mayor comodidad.

Este modelo está equipado con un panel OLED de 16” denominado ROG Nebula Display con una resolución de 2560×1600

Respecto a la pantalla, este modelo está equipado con un panel OLED de 16” denominado ROG Nebula Display con una resolución de 2560×1600 (2,5K). Entre sus características más importantes podemos destacar una densidad de píxeles superior a 1440p, los 240 Hz de frecuencia de refresco (potenciada con NVIDIA G-Sync), un tiempo de respuesta de 0,2 ms, un nivel de brillo de 500 cd/m2 o el soporte para diferentes estándares en la reproducción del color.

Desde luego, el resultado es realmente espectacular, en especial cuando se busca fluidez —sin desenfoque— en los juegos de acción además de una elevada calidad de imagen en HDR (con una relación de contraste 1.000.000:1) que se puede sentir especialmente en los diferentes efectos (iluminación, sobras, brillos…) que incluyen los juegos de última generación.

Este excelente equipamiento se complementa con una configuración de sonido que es diferencial, tanto en potencia como en calidad y nitidez en la reproducción, gracias al uso de diferentes tecnologías y, en gran parte, a un conjunto de cuatro woofers Dual Force (de mayor tamaño) y dos tweeters. Además, este ROG Zephyrus G16 cuenta con una matriz de micrófonos integrada en la zona superior de la pantalla o un sistema de cancelación de ruido a través de IA que puede personalizarse para determinadas aplicaciones.

Prestaciones y eficiencia

Como no podía ser de otro modo, ROG Zephyrus G16 cuenta con un equipamiento de primer nivel, con el que enfrentar con garantías las elevadas cotas de rendimiento que requieren estos equipos. Eso sí, en este caso, ASUS ha optado por incorporar también elementos que mejoren la eficiencia del dispositivo para, por ejemplo, llegar a un nivel de autonomía de 9,6 horas.

De este modo, integra un procesador Intel Core Ultra 9 185H, con una arquitectura híbrida que, precisamente, busca una adecuada combinación entre eficiencia y rendimiento. Además, añade aceleración por IA mediante una unidad de procesamiento neural (NPU) Intel AI Boost, 32 GB de memoria LPDDR5X y un disco duro SSD con factor de forma M.2 que está basado en el protocolo NVMe para garantizar el rendimiento más elevado en este aspecto.

Todo ello se complementa con una de las joyas de la corona: una GPU NVIDIA GeForce RTX 4090 con un TGP (total graphics power) máximo de 115 W y la incorporación de tecnologías como NVIDIA DLSS 3 (reconstrucción y reescalado de la imagen mediante IA para mejorar el nivel de detalle), ray tracing completo (simulación del comportamiento de la luz) o NVIDIA Advanced Optimus que, de nuevo, vuelve a incidir en esos modos de bajo consumo cuando su uso no lo requiere.

Todo ello se complementa con una de las joyas de la corona: una GPU NVIDIA GeForce RTX 4090 con un TGP de 115 W

Este excelente nivel de equipamiento se traduce en un rendimiento muy elevado, aunque no se puede considerar que esté en lo más alto del escalafón, seguramente por los peajes que debe pagar por su diseño compacto. En cualquier caso, es más que suficiente como para ejecutar de forma fluida cualquiera de los últimos títulos aparecidos con gráficos en modo ultra.

Además, estas prestaciones se trasladan también a otras tareas más relacionadas con la creatividad o la productividad, ahondando en ese doble mundo en el que se posiciona el ROG Zephyrus G16. De hecho, ofrece un excelente comportamiento cuando se trata de asistir a videoconferencias trabajar con herramientas se edición de vídeo, audio o fotografía o generación de 3D, potenciada por la plataforma NVIDIA Studio que se complementa, como no, con diversas herramientas y el uso omnipresente de la inteligencia artificial.

A todo esto, hay que unir el interesante conjunto de componentes y tecnologías (ventiladores, gestión del flujo de aire, disipadores o incluso metal líquido) que ASUS ha implementado con el fin de regular la temperatura —y el ruido— durante su funcionamiento. Y es evidente que lo ha conseguido en un alto grado, especialmente si se compara con otros portátiles con configuraciones similares.

  • Un equipamiento al más puro estilo gaming: pura potencia y rendimiento.
  • El diseño es realmente diferencial. Destila calidad y elegancia por los cuatro costados.
  • Equipa una GPU NVIDIA GeForce RTX 4090.
  • Se echa en falta interfaz de red LAN.
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