“Escalabilidad, flexibilidad, seguridad y sostenibilidad: claves en tiempos de cambio

Su carrera profesional ha estado siempre ligada al área de infraestructuras y sistemas, a todo lo relacionado con las comunicaciones, la seguridad, el almacenamiento o el soporte al usuario. Otro de sus rasgos claves es la especialización en entornos Microsoft. Desde su puesto actual, su responsabilidad se acerca más a la gestión, supervisión y coordinación de los proyectos, aunque trata de estar siempre muy cerca de la tecnología.

¿Cómo ha afectado la reciente crisis sanitaria a Urbaser?

Ha sido un desafío a todos los niveles, como lo ha sido, en general, para todas las empresas. Urbaser cuenta con 400 sedes en España, cada una con su propia idiosincrasia; no es lo mismo un centro dedicado a los servicios urbanos que una planta de tratamiento, donde existe una especial criticidad en los tiempos de respuesta.

De esta forma, ante este período de confinamiento hemos tenido que improvisar soluciones creativas desde todas las áreas empresariales. En lo relacionado con TI, se trataba de proveer de herramientas de trabajo en remoto para los más de 2 000 empleados de negocio que tenemos actualmente en España.

Todo esto teniendo en cuenta que no somos una empresa con una cultura especialmente avanzada en temas de trabajo en remoto. Es cierto que contábamos con herramientas que permitían, a determinados empleados, el acceso desde el exterior a los servicios internos de la compañía utilizando los portátiles corporativos, VPN y tecnologías similares. Pero no había una cultura de teletrabajo o de colaboración, no estaba extendido a todos los niveles de la compañía.

¿Cómo habéis avanzado en este camino?

Para poder dar continuidad al negocio nos hemos apoyado en herramientas que ya teníamos en el radar, tales como Microsoft Teams o el escritorio virtualizado. De forma previa ya estábamos utilizando estas soluciones, aunque de forma un tanto limitada. No había un despliegue generalizado.

Hemos pasado de menos de 50 personas usando Microsoft Teams a los más de 1000 usuarios actuales

Por ejemplo, la tecnología de Windows Virtual Desktop nos parecía especialmente interesante teniendo en cuenta nuestra dispersión geográfica, así como los continuos cambios que se producen en nuestras sedes debido a la finalización o apertura de nuevos contratos.

Pero ahora, todo lo relacionado con el despliegue y la adopción de estas herramientas se ha acelerado mucho. Necesitábamos una plataforma que facilitara el acceso a los recursos de la compañía para todos los empleados, desde sus casas, y utilizando sus propios ordenadores personales. Pero, además, que ese acceso fuera completamente seguro y ágil, tanto para la compañía como para ellos.

En el caso de Microsoft Teams, había pequeños grupos de usuarios que lo estaban utilizando, pero ahora ha demostrado que se trata de un complemento muy interesante para el trabajo en remoto. Ha sido capaz de cubrir todo lo relacionado con la parte más social en cuanto al contacto entre personas (reuniones, trabajo colaborativo, etc.). De hecho, de forma previa al confinamiento había menos de 50 personas usando Microsoft Teams y, a día de hoy, ya tenemos más de 1000 usuarios reales, aunque ya se ha hecho todo el despliegue tecnológico para que lo puedan usar los 2000 empleados.

¿Se va a adoptar definitivamente este nuevo modelo de trabajo?

El tiempo lo dirá. Este confinamiento ha cambiado muchos paradigmas, no solo en Urbaser, sino también en otras muchas empresas. Quizás permita que se empiecen a replantear ciertos modelos y se propicie un uso más generalizado del trabajo en remoto. Desde luego, para nosotros ha sido una experiencia muy positiva desde el punto de vista tecnológico. En cuanto a Microsoft Teams, no tengo dudas: ha llegado para quedarse. En cuanto a las tecnologías de escritorio remoto, nos pueden permitir unos despliegues, y también repliegues, mucho más rápidos y ágiles. En este caso, seguro que la iremos adoptando de forma progresiva.

De hecho, ya lo estábamos usando en algunos países, o en procesos de migración. Es evidente que lo vivido ha sido un buen piloto, nos ha permitido ver el funcionamiento real de estas soluciones y nos está ayudando a decidir si queremos implantarlas, tanto en España como en otras regiones.

¿Ha sido un proceso complejo?

Si hacemos memoria, las etapas previas al período de confinamiento fueron muy confusas. El escenario iba cambiando día a día y el trabajo en remoto forzoso llegó prácticamente sin anuncio previo. Al principio tratamos de dar respuesta con las herramientas con las que contábamos, pero rápidamente vimos que el escenario iba a más y que era materialmente imposible proveer de acceso al teletrabajo a tanta gente como era necesario.

La implantación de estos modelos también conlleva un salto cultural, y eso es más complicado de gestionar

Tomamos la decisión rápidamente. Tuvimos una reunión con Microsoft, para que nos asesorara, y empezamos a trabajar en el proyecto (cuatro personas de mi equipo y yo mismo). A lo largo de un fin de semana implantamos y pusimos en marcha la herramienta, securizamos el escenario e hicimos un piloto con todo el personal de TI (eso fue el domingo por la tarde) con resultados muy satisfactorios. Así que, directamente el lunes empezamos a dar acceso a nuestros propios usuarios de negocio para que pudieran probarlo, algunos directamente desde casa, posibilitando que pudieran trabajar en remoto ese mismo día.

Evidentemente, tuvimos que hacer algunos ajustes o desarrollar herramientas de monitorización en tiempo real para saber si necesitábamos más recursos, tanto los relativos a Azure como desde el ámbito de las comunicaciones. Pero, poco a poco, la plataforma se fue adaptando a la necesidad real y fuimos capaces de anticipar la demanda e ir movilizando más recursos según los necesitábamos.

Esta es una de las ventajas claras que tiene este modelo: a golpe de clic tienes mayores recursos, más equipos, más capacidad, etc.

¿Qué beneficios habéis obtenido?

Desde el punto de vista de TI, los beneficios están claros. Hablamos de escalabilidad, flexibilidad y seguridad. Desde una perspectiva más relacionada con el empleado, hemos recibido feedbacks bastante positivos y nos han trasladado que la experiencia les parecía rápida y ágil. En cualquier caso, me gustaría dar las gracias a todos los empleados de la compañía. Han puesto mucho de su parte, han sido positivos y han adoptado un enfoque proactivo, poniendo su granito de arena para adoptar con éxito este cambio, no solo a nivel tecnológico sino también cultural.

En cuanto a los beneficios obtenidos, podemos hablar de conciliación familiar, de un empuje importante al concepto de oficina sin papel, o todo lo que tiene que ver con la reducción de emisiones y el respeto al medioambiente, al evitar el desplazamiento de los empleados. Además, es cierto que la implantación de estos modelos también conlleva un salto cultural, y eso es más complicado de gestionar. Teletrabajar de continuo exige un cambio de mentalidad en el ámbito personal, no solo es una cuestión de empresa. Cada uno tiene que adaptarse a este nuevo modelo, ser más estricto con los horarios y con la necesaria desconexión…

En lo que respecta al ámbito empresarial, desde nuestra área, como no había tiempo para formar de una forma reglada a los empleados, se han creado una serie de elementos de autoayuda (manuales de usuario muy sencillos o incluso vídeos) que estaban disponibles en la intranet corporativa. Evidentemente, también se ha apoyado mucho desde la dirección de Recursos Humanos o Servicios Centrales, que han ayudado desde una perspectiva más social.

Todos nos hemos alineado para facilitar la adaptación a un cambio tan brusco, desde todos los ámbitos de la empresa y muy poco tiempo.

¿Qué papel desempeña la nube dentro de vuestra estrategia?

Tradicionalmente, Urbaser ha sido una empresa con una fuerte orientación a infraestructura on-premise. De hecho, tenemos nuestro propio datacenter, un entorno —fuera del edificio— de recuperación de desastres, etcétera. En cualquier caso, poco a poco nos estamos orientando más hacia la nube, especialmente allí donde vemos un valor claro. De hecho, aunque en la actualidad no pensamos que toda nuestra infraestructura tenga que estar en cloud, sí que se trata de un movimiento que iremos haciendo de forma progresiva.

Por ejemplo, recientemente hemos desarrollado la migración del ERP de SAP a Microsoft Azure. Ha sido un proyecto especialmente complejo, aunque se ha tratado solo de una migración técnica a cloud, porque ya partíamos de SAP en on-premise. Aunque yo no he participado intensamente en este proceso, mis compañeros se merecen un reconocimiento dado que somos de las pocas empresas que, en un mismo año, hemos migrado desde un ERP distinto a SAP R3 y, desde ahí, a SAP S/4HANA en la nube. Han sido saltos muy importantes, tanto desde el punto de vista tecnológico como funcional; sin embargo, estamos muy satisfechos de los resultados a todos los niveles.

Ahora contamos con una infraestructura segura, confiable, flexible, escalable y totalmente certificada para trabajar con S/4HANA. Además, tener el ERP en la nube nos aporta otras ventajas como, por ejemplo, la interconexión mucho más sencilla con sistemas satélites de SAP, como es el caso de Ariba, que en estos momentos estamos desplegando.

Azure se encuentra también en el corazón de vuestra plataforma de IoT

Efectivamente. Desde el área de IoT, analytics y transformación han creado la plataforma SENSIoT, un conjunto de soluciones que nos permiten gestionar, de manera avanzada, las fuentes de información automatizadas relacionadas con varias de las verticales de una smart city, como son los servicios urbanos, la movilidad, el tratamiento de residuos o la gestión de aguas, entre otras. Esta plataforma permite monitorizar todo tipo de parámetros alrededor de los activos que tengamos desplegados.

SENSIoT monitoriza todo tipo de parámetros alrededor de los activos que tengamos desplegados

Es un diseño propio de Urbaser, aunque el “cerebro” está en Azure y allí es donde se realiza un procesamiento avanzado de todos esos datos. A grandes rasgos, SENSIoT nos permite llevar a cabo la monitorización de los parámetros más importantes relacionados con los vehículos y las máquinas que están en las plantas de tratamiento, ver el listado de todos estos activos y, por ejemplo, optimizar su mantenimiento de forma predictiva para adelantarnos a posibles fallos.

Esto redunda en una mejora de los servicios que estamos prestando a nuestros clientes finales, como, por ejemplo, reduciendo el número de incidencias y los tiempos de parada. Además, esta capacidad para analizar toda esta información abre muchas puertas para la toma de decisiones a partir de datos, como, por ejemplo, el uso de la inteligencia artificial.

Está optimización de los servicios permite también reducir el impacto medioambiental. Ser ecológicamente eficientes es algo que está muy relacionado con los objetivos de Urbaser como empresa.

Es una plataforma muy importante para nosotros. En el futuro, todo lo relacionado con el mundo de los datos seguirá desarrollándose y tendrá un papel fundamental, tanto en Urbaser como en otras muchas empresas de este sector.