La mayoría de las herramientas de IA para crear webs y aplicaciones generan prototipos impresionantes en treinta segundos y ahí se detienen. SiteGround lleva más de veinte años resolviendo la parte que viene después: el hosting, la seguridad, el mantenimiento. Hablamos con Juan Manuel Rodríguez Jurado (Juanma), country manager de la firma en España y LATAM sobre AI Studio y Coderick AI: su apuesta por el desarrollo asistido por IA con una ventaja que pocas startups pueden replicar: la infraestructura ya estaba.
AI-native web creation ¿Qué significa y cómo lo impulsa SiteGround?
Desde luego, no se trata de ponerle una capa de IA encima de algo existente y simplemente cambiarle el nombre. Se trata de diseñar la experiencia desde cero asumiendo que el lenguaje natural es la interfaz principal. El usuario describe lo que quiere y la plataforma lo construye.
Esa es la diferencia conceptual. De hecho, la mayoría de las herramientas de AI coding fracasan justo después del «wow» inicial. Existen builders, copilotos y agentes que, a partir de un prompt, generan un prototipo precioso en treinta segundos. Pero ahí termina la magia porque el software no es solo el prototipo; es la base de datos, la autenticación, el hosting, la seguridad, el dominio, la escalabilidad o el mantenimiento. Todo eso sigue siendo problema del usuario y por eso una mayoría enorme de esos proyectos quedan abandonados en una pestaña del navegador.
AI Studio y Coderick AI son las apuestas de SiteGround por la creación web nativa con IA
SiteGround entra en este espacio con una ventaja que no tienen las startups de IA: ya tenemos la parte que a los demás se les rompe. Llevamos más de veinte años perfeccionando infraestructura, seguridad, rendimiento y soporte para millones de sitios.
Por un lado, Coderick AI suma la capa de IA sobre algo que ya funciona. No prometemos solo construir, sino también lanzar y mantener en el mismo entorno, sin que el usuario tenga que pelearse con cinco plataformas distintas. Y AI Studio juega el mismo partido, pero del lado de la gestión: dar acceso a los modelos líderes y a agentes que ejecutan tareas reales de negocio dentro del ecosistema que el cliente ya usa.
¿Qué proponen AI Studio y Coderick AI?
Son herramientas con propósitos distintos pero complementarios. La línea entre ambas está bastante clara: crear frente a gestionar. Coderick AI sirve para crear desde cero lo que no existe todavía. El usuario tiene una idea y Coderick la convierte en aplicación o sitio funcional. Frontend, backend, base de datos, autenticación, hosting, dominio… todo generado automáticamente.
El usuario tiene una idea y Coderick la convierte en aplicación o sitio funcional. Todo generado automáticamente
En una frase: de la idea a la URL en directo, en minutos, sin saber código y sin pelearse con la infraestructura por separado. El usuario describe lo que necesita, Coderick lo construye en tiempo real, se itera tantas veces como haga falta y se publica con un clic. Todo en el mismo entorno: chat, vista previa, base de datos, dominio, hosting, email.

Por su parte, AI Studio es nuestro espacio de trabajo de IA para pequeños negocios y emprendedores. Reúne en un solo sitio los modelos de IA más potentes del mercado —ChatGPT, Claude, Gemini, Imagen, Nano Banana— y más de quince agentes especializados que nuestros ingenieros entrenaron para resolver tareas concretas: mantenimiento de WordPress, SEO, email marketing, gestión de redes sociales, anuncios en Google y Meta, generación de imágenes, traducción, gestión de reputación y más.
Al Studio reúne los modelos de IA más potentes y más de quince agentes especializados en resolver tareas concretas
La gracia es que estos agentes no se quedan en sugerir: ejecutan. Publican posts, actualizan sitios, cargan campañas en email marketing, postean en redes… Para el cliente de SiteGround, ambas piezas viven en el mismo ecosistema, con la misma cuenta e infraestructura.
¿Está desapareciendo la frontera entre el usuario y el desarrollador?
Se desplaza, que no es lo mismo que desaparecer. Tareas que antes exigían un desarrollador —montar un CRM interno, un dashboard, un tracker de KPI, una landing o una herramienta de gestión de clientes— ahora las puede abordar directamente el dueño del negocio.

Con AI Studio pasa algo parecido desde el lado operativo: el dueño de una tienda WooCommerce escribe “actualiza los precios de la categoría verano un diez por ciento” y se ejecuta. El email marketer redacta una campaña entera y la deja cargada en SiteGround Email Marketing lista para enviar. Cosas que hace dos años requerían a un perfil técnico o tres horas de pelea con el editor.
Para pymes y freelancers eso significa poder construir herramientas internas que antes no se planteaban porque el coste-beneficio no salía. Para agencias, significa poder llegar a una reunión con un cliente con algo funcional en la mesa, no con una promesa para la próxima reunión dentro de quince días.
El desarrollador no desaparece. Su trabajo se concentra en lo verdaderamente complejo: en la lógica crítica, en lo que requiere criterio profundo. La IA absorbe lo repetitivo y los humanos suben de nivel. Es un cambio de roles, no una sustitución.
¿Por qué evolucionáis hacia una plataforma integral de IA?
Era un paso necesario y era el momento. Las pymes, que son la inmensa mayoría de nuestros clientes, representan alrededor del noventa por ciento de los negocios y su realidad es la misma en cualquier país: presupuestos ajustados, equipos de una a cincuenta personas y presión constante por publicar, mantener el sitio y captar clientes. La IA podía resolver gran parte de eso, pero la oferta del mercado estaba pensada para perfiles técnicos o para grandes empresas.
Entre la idea y el online hay un montón de pasos, y AI Studio y Coderick los resuelven en el mismo lugar
Nuestros clientes necesitaban algo que no les obligara a abandonar la infraestructura de confianza que ya tenían con nosotros. El paso no es renunciar al hosting; es reconocer que el hosting solo no resuelve el problema completo del cliente moderno. Entre la idea y el online hay un montón de pasos, y AI Studio y Coderick los resuelven en el mismo lugar.
¿Cómo cambia la IA la gestión técnica del ecosistema WordPress?
Lo cambia desde la base. WordPress siempre tuvo el reto de la curva técnica: plugins, temas, actualizaciones y conflictos. Nuestro AI Agent para WordPress, dentro de AI Studio, conecta directamente con los sitios y permite hacer todo lo anterior a través de un chat: crear posts, gestionar usuarios, actualizar componentes, modificar ajustes, gestionar productos de WooCommerce o hacer cambios masivos en varias webs a la vez.
Todo esto cuenta con un mecanismo de protección denominado Power Mode: las acciones de alto impacto —borrar plugins, cambiar URL o eliminar usuarios— están bloqueadas por defecto y el agente pide confirmación explícita antes de actuar. Para una agencia que gestiona un portfolio de clientes, esto reduce horas de trabajo repetitivo a una conversación. WordPress no se sustituye; se simplifica.
Coderick, por su parte, no es una alternativa a WordPress para proyectos complejos; es una opción complementaria cuando el cliente quiere construir algo nuevo y rápido, como un dashboard interno o una landing específica.
¿Estáis ayudando a las pymes a dar el paso y usar la IA de forma operativa?
Esa es la brecha que detectamos y la que estamos atacando. La mayoría de pymes probó ChatGPT, le pidió un email y se quedó ahí. Pasar de escribir un texto a ejecutar campañas o mantener el sitio requiere convertirse en prompt engineer o contratar a uno. Nuestros agentes preconstruidos cierran ese hueco: el dueño del negocio dice “prepárame una campaña de Black Friday para mi tienda con email, post de Instagram y banner para la web” y los agentes lo coordinan.
El dueño del negocio pide preparar una campaña con email, post de Instagram y banner para la web, y los agentes lo coordinan
En la construcción con Coderick pasa lo mismo. Cuando pulsas “publicar”, tu aplicación está en directo en la infraestructura de SiteGround. No hay que configurar nada por separado ni pagar a un desarrollador para desplegar lo que la IA generó. Estamos viendo casos reales como la generación de trackers de facturas, CRM simples, dashboards de KPI o sitios de eventos. Cosas que antes una pyme no se planteaba por coste. Ahora el coste-beneficio sale a cuenta.
¿Qué perfiles extraerán mayor valor de estas plataformas?
Veo cuatro perfiles claros: dueños multitarea de pymes sobre WordPress y WooCommerce que necesitan lanzar promociones rápido sin montar un equipo; pequeños negocios locales que deben mantener sus páginas al día y posicionarse con un ancho de banda de marketing limitado; pequeñas agencias web que gestionan varios sitios y necesitan parar el goteo de margen que provoca el cambio de contexto constante; y startups en fase temprana que tienen que validar una idea con un MVP funcional y mantener un sitio estable con presupuesto ajustado.
En esta fase no estamos pensando en grandes empresas con stacks complejos ni en proyectos que requieran integraciones avanzadas con pasarelas de terceros. Esas integraciones llegarán, pero en el lanzamiento no son la prioridad.
¿En qué modelos se apoya el funcionamiento de la plataforma?
Al Studio integra varios modelos en paralelo. Al momento de escribir este artículo son Claude Opus 4.8 y Claude Sonnet 4.6 de Anthropic; Gemini 3.5 Flash y 3.1 Pro de Google; GPT 5.4 de OpenAl; además de modelos específicos de Imagen como Imagen 3 y 4, y Nano Banana Pro. Los modelos llegan via API a través de Google (Vertex Al) y OpenAI directamente y siempre se actualizan para que sean los más recientes y los mejores.
En cuanto a los agentes, cada uno está preasignado al modelo que mejor rendimiento ofrece. Por ejemplo, el WordPress Expert combina Gemini y ChatGPT para generación de código. Los agentes de marketing se apoyan principalmente en Gemini Pro. Coderick, por su parte, usa un mix donde Claude Opus ocupa un rol central. Pero el usuario no tiene que pensar en nada de esto: la plataforma elige por él.

Además, monitorizamos el ecosistema y actualizamos el catálogo cuando aparece un modelo mejor. Mantener una arquitectura multimodelo nos sirve también para no quedar atrapados con un solo proveedor: si uno cambia condiciones, podemos mover usuarios entre modelos sin que lo noten.
Lo que no hacemos es fine-tuning de modelos por usuario; AI Studio orquesta LLM de terceros, no entrena modelos propios sobre datos del cliente. Esto es muy relevante para la privacidad.
¿Qué casos de uso están registrando una mayor adopción?
Se agrupan en tres bloques. Primero, el mantenimiento de WordPress, que es el agente más distintivo porque gestiona el sitio activamente con el Power Mode como red de seguridad. El segundo bloque es el marketing accionable: el Email Marketing Agent construye campañas completas y las carga listas para enviar; los agentes de Meta y Google Ads generan variantes de anuncios respetando las normas de cada plataforma; y los Social Managers publican directamente en las páginas conectadas. El tercer bloque es el apoyo experto bajo demanda: SEO Expert, Web Researcher y Reputation Manager.
AI Studio orquesta LLM de terceros, no entrena modelos propios sobre datos del cliente
El patrón que más me sorprende es la combinación. El usuario empieza con un agente para revisar una landing, sigue con otro para reescribirla, pasa al de WordPress para publicarla y termina con el de redes sociales para anunciarla. La cadena completa en una sola tarde.
En cuanto a Coderick, las categorías estrella son sitios web, aplicaciones de negocio como CRM simples, herramientas de colaboración y proyectos personales como dashboards financieros.
¿Hasta dónde llega la autonomía técnica de Coderick AI?
Coderick es muy autónomo en aquello para lo que está diseñado: generar frontend y backend, configurar la base de datos (vía PocketBase), gestionar autenticación, hacer el diseño responsive e integrar el email. No es el sustituto de un desarrollador profesional en proyectos con lógica de negocio muy específica o stacks ya consolidados. Para muchas pymes, Coderick es el desarrollador que no podían permitirse; para un profesional, es una herramienta de prototipado que le quita el trabajo tedioso.
Un matiz importante: tratar a Coderick como un desarrollador real. Los resultados que ofrece son muy buenos cuando se le dan requisitos claros, se trabaja iterativamente y se prueba el resultado. Es desarrollo de software; mucho más rápido, sí, pero sigue siendo desarrollo.
¿Cómo se gestionan aspectos críticos como la seguridad y el escalado?
Esto es parte del ciclo normal de cualquier desarrollo de software y lo tratamos como tal. Para bugs y código poco mantenible, Coderick incluye control de versiones integrado: el usuario puede revisar cambios, comparar y revertir versiones en cualquier momento sin afectar a la base de datos ni al proyecto en producción.
Recientemente introdujimos una arquitectura agéntica basada en tool-calling. En vez de mandarle todo el código al modelo en cada interacción, el agente pide solo los archivos que necesita. Esto mejora la precisión de las ediciones, reduce el consumo de créditos y permite construir proyectos significativamente más grandes sin saturar el contexto del modelo.

En cuanto al escalado, toda la infraestructura corre sobre los servidores de SiteGround, preparados para picos de tráfico desde hace veinte años. Y, en cuanto a la seguridad, cada proyecto incluye SSL gratuito, WAF, protección antimalware y monitorización 24/7. Es la misma capa de seguridad que protege a millones de sitios alojados con nosotros. No es algo que el usuario tenga que añadir aparte. Viene por defecto.
¿Qué papel desempeña la supervisión humana?
Es esencial. Aquí no hay matices. Coderick, como cualquier herramienta de software asistida por IA, requiere supervisión humana. El usuario es quien valida que el resultado funciona como espera, quien itera y decide qué publicar. En AI Studio pasa lo mismo: el Power Mode existe precisamente para que las acciones irreversibles pasen por una confirmación explícita del humano. Las creatividades de los agentes de anuncios no se publican directamente en las cuentas; se entregan al usuario para que las revise y las suba.
Las buenas prácticas que comunicamos a los clientes son sencillas: usar prompts con requisitos de negocio claros, trabajar en pequeños trozos —una funcionalidad por prompt—, probar antes de publicar e iterar tantas veces como haga falta.
El humano sigue siendo el director del proyecto. La IA es el desarrollador rápido, el copywriter rápido, el diseñador rápido. La idea, el criterio de qué está bien y qué no, y la decisión de publicar, son humanos.
¿Funciona solo dentro de SiteGround?
En esta fase, Coderick es un entorno integrado. Los proyectos viven, se editan, se ejecutan y se publican dentro de la infraestructura de SiteGround. El hosting es parte indivisible del producto y eso, precisamente, es lo que nos diferencia de otros builders donde el usuario tiene que buscarse el hosting por su cuenta. El cliente puede usar su propio dominio personalizado en cualquier plan de pago, apuntando su DNS al proyecto. Ese dominio es suyo y lo controla él.
El usuario es quien valida que el resultado funciona como espera, quien itera y decide qué publicar
En su estado actual, la portabilidad de código a otros proveedores no es una característica del producto. Es algo que podemos plantearnos según evolucione la demanda. Nuestra propuesta actual es: te damos un entorno donde construir, publicar y mantener, todo en uno. No tienes que preocuparte por la infraestructura.
¿Cómo garantizan la privacidad de los datos al interactuar con modelos externos?
Por un lado, los chats con Coderick y AI Studio no se utilizan para entrenar los modelos de IA que los impulsan. La información personal de los usuarios no se comparte. Los prompts y la información se utilizan únicamente para generar el proyecto o el contenido solicitado. La única excepción documentada es Tavily, una herramienta que usamos específicamente cuando se solicita búsqueda web profunda; en ese caso concreto los inputs sí pueden contribuir a mejorar ese servicio, algo que se comunica de forma transparente.
Por otra parte, las solicitudes que el WordPress Agent realiza contra el plugin del cliente se ejecutan mediante código Python en un entorno aislado (chroot), de forma que el proceso opera en un árbol de directorios restringido sin acceso al sistema general. La conexión entre el plugin y la plataforma usa claves privadas que se rotan automáticamente cada doce horas si están próximas a expirar.
A ello hay que añadir el Power Mode, como doble confirmación para acciones críticas, o la gestión de ficheros y enlaces, que solo son accesibles dentro de una sesión autenticada. Cuando un fichero se usa para publicar en una plataforma externa, el sistema sube una nueva instancia al destino y nunca expone el enlace al fichero original.
También debo mencionar que, cuando el usuario borra una conversación, se oculta inmediatamente de la interfaz y, aunque los datos se conservan durante treinta días por razones legales y de auditoría, después se eliminan permanentemente.
Por último, las integraciones con Facebook, Instagram y LinkedIn solicitan únicamente los permisos mínimos necesarios para gestionar contenido, sin almacenar credenciales de login, y se usan las API oficiales.

A todo ello hay que añadir el stack de seguridad heredado del hosting en SiteGround: SSL gratuito, WAF, protección antimalware, monitorización 24/7. Esto no es opcional ni hay que pagarlo aparte. Viene incluido.
La recomendación que damos al usuario final es la misma que daría con cualquier herramienta digital: ser consciente de la información que se hace visible y evitar compartir información sensible o imágenes con datos personales en el chat. Es sentido común.
¿Cuál es la hoja de ruta estratégica para los próximos meses?
Para AI Studio vamos a avanzar en funciones relacionadas con la colaboración en equipo, permitiendo permisos individuales dentro de una misma cuenta o chats compartidos. También desarrollaremos nuevos agentes: un Audit Agent para detectar gaps de crecimiento, un Social Pack Agent para planes semanales multicanal, generadores de guiones de vídeo o un buscador de tendencias en vivo.
En Coderick, las prioridades son la posibilidad de dictar prompts por voz, la integración de Claude Opus 4.6, la edición visual de imágenes generadas sin consumo de créditos y la integración con servicios externos como pasarelas de pago.
También estamos trabajando en la importación de diseños desde Figma y en microagentes especializados. Queremos que el usuario se olvide de la infraestructura y se centre solo en su idea. Eso es, en el fondo, lo que ha perseguido SiteGround desde el principio: que la tecnología desaparezca detrás del resultado. Antes era el hosting; ahora es también el código, el contenido y la gestión diaria del negocio. La promesa no ha cambiado, solo se ha hecho más ambiciosa.































