El actual escenario energético invita a reforzar de forma clara la apuesta por las energías renovables. Ante la complejidad de integrar esta nueva variable en el panorama actual, la digitalización —en particular tecnologías como la inteligencia artificial— será clave para que las empresas de este sector afiancen su posición y sean capaces de gestionar los nuevos retos que se presentan.

Iago OroTriplicar la capacidad mundial de energías renovables para 2030 emerge como uno de los principales objetivos en las reuniones internacionales sobre políticas climáticas.

Sin ir más lejos, la Comisión Europea acaba de anunciar que, durante los próximos años, la UE invertirá 2300 millones para impulsar el Compromiso Mundial sobre Energías Renovables y Eficiencia Energética —el acuerdo alcanzado en la cumbre del clima de la ONU en Dubái (COP28)— para llegar al menos hasta los 11 TW de capacidad en renovables de aquí a siete años.

Es una meta ambiciosa pero factible, según afirman diversos estudios, y España no está mal posicionada para avanzar en este camino. En nuestro país, la generación de energía renovable ya supera el 60% de la capacidad instalada global, con un incremento del 4,9% en el año 2022. En esta creciente apuesta por las renovables, la solar y la eólica tendrán sin duda un papel fundamental, ya que se espera que más del 90% del crecimiento esperado provenga de ellas.

Por otro lado, este avance en el mercado de las renovables también está directamente ligado a la transformación digital en este sector, que, para soportar el crecimiento deseado y alcanzar los objetivos de negocio planteados, necesitará apoyarse cada vez más en las TI. Hoy, avanzar en la capacidad de renovables no depende tanto de los recursos como de las posibilidades de las infraestructuras y de los sistemas para gestionarlos, algo en lo que las nuevas tecnologías tienen mucho que decir.

Las empresas del sector se enfrentan a retos operacionales considerables para poder hacer frente a este aumento en la capacidad. Para ello, la digitalización de los procesos y la implementación de innovaciones como la inteligencia artificial o las soluciones analíticas avanzadas para la toma de decisiones se presentan como una prioridad.

Apps low-code

La apuesta por las renovables ha hecho que, en los últimos años, el negocio en el sector se dispare en nuestro país, pero sin que gran parte de sus compañías puedan asentar una base tecnológica que impulse el control y la optimización de sus procesos y costes.

El proceso de transformación digital en el sector también se ha visto dificultado por la dispersión geográfica de los parques y por la complejidad societaria ligada a la figura de las denominadas SPV (del inglés special purpose vehicle). Todo ello hace que las compañías de renovables precisen con urgencia de unos sistemas de gestión especialmente ágiles para soportar este dinamismo.

El aumento necesario en la capacidad eólica y solar demanda una expansión masiva de la infraestructura. Por esta razón, la creación de nuevos parques de renovables será una constante durante los próximos años; y este es un proceso largo que exige un seguimiento meticuloso, centralizado y eficiente, desde la localización del terreno hasta la gestión de permisos y su financiación.

La inteligencia artificial permitirá aplicar un mantenimiento predictivo que se adelante a posibles complicaciones

Entre las diversas tecnologías disponibles en este ámbito destacan las nuevas aplicaciones low-code, que empiezan a ser claves para soportar este crecimiento, ya que proporcionan una ayuda importante en ámbitos como el control analítico y financiero de los parques.

Este tipo de soluciones no requiere un laborioso desarrollo de código, por lo que su despliegue es muy ágil; son escalables si crecen los requerimientos o la complejidad del proyecto; y se gestionan a través de la nube, lo que permite que todos los agentes implicados puedan acceder a ellas.

Las soluciones low-code son el aliado perfecto para las SPV en lo que se refiere al control de los permisos, de la dimensión del proyecto y el terreno, o para analizar el grado de avance sin descuidar ningún aspecto: desde que nace la idea de construir el parque de renovables hasta que este se hace realidad.

Energías renovables: el papel de la IA

Otro paso fundamental para la transición efectiva hacia las energías renovables implica la integración paulatina de estas fuentes en las redes eléctricas ya existentes. Este proceso se enfrenta al desafío de garantizar que la incorporación de la energía renovable no afecte negativamente a la estabilidad del sistema ni a la gestión de la carga.

Para superarlo es crucial implementar sistemas de gestión avanzados respaldados por tecnologías de inteligencia artificial. Serán ellos los que nos permitan prever todos estos cambios —en tiempo real— y ajustar dinámicamente la distribución de la energía para mantener la estabilidad del sistema, por ejemplo, coordinando la producción, el almacenamiento y la distribución para optimizar la eficiencia operativa.

El despliegue estratégico de la IAPor otro lado, con una infraestructura más distribuida, la coordinación efectiva de los recursos crece en complejidad. En este ámbito, las plataformas de gestión centralizadas basadas en la nube proporcionan una visión integral de la infraestructura, lo cual facilita la toma de decisiones coordinada y la respuesta rápida a cambios en la demanda.

Centralizar la gestión permite optimizar los recursos descentralizados, con la consiguiente mejora de la eficiencia global del sistema. Además, obtener un control y una visión integrales del negocio redundará en un desarrollo más ágil, transparente y seguro de los procesos financieros al brindar a los directivos la capacidad de consultar la situación real de su empresa en cualquier momento.

Mantenimiento predictivo

Por último, pero no por ello menos importante, el aumento de la capacidad en energías renovables implica una mayor necesidad de mantenimiento de la infraestructura, lo que puede impactar en la fiabilidad del suministro. Las aplicaciones de gestión no solo serán fundamentales para supervisar la rentabilidad económica de los parques: también ofrecen la capacidad de controlar su rendimiento y supervisar su mantenimiento a través de cuadros de mando con datos técnicos.

En este sentido, la inteligencia artificial permitirá aplicar un mantenimiento predictivo que se adelante a posibles complicaciones. De este modo se minimizará el tiempo de inactividad y se maximizará la confianza en los equipos y en su funcionamiento óptimo.

Las nuevas tecnologías tienen la capacidad de impulsar la competitividad y el éxito en sector de las renovables

Los anteriores son solo algunos de los ámbitos en los que las nuevas tecnologías tienen la capacidad de impulsar la competitividad y el éxito en sector de las renovables, así como la de permitir que las organizaciones que lo integran afronten sus principales retos.

En este viaje hacia un futuro más sostenible, la tecnología y el despliegue estratégico de la inteligencia artificial no solo son claves en el camino hacia la meta: España, con su potencial, tiene la oportunidad de liderar el camino. Sin embargo, este liderazgo solo se materializará si las compañías del sector abrazan la digitalización, la tecnología y la innovación con el fin de preparar sus procesos de gestión y de toma de decisiones para soportar este crecimiento.