César ElviraHablemos de ética, sostenibilidad y su aplicación como pilares del negocio. España es ampliamente reconocido como un país social, generoso y solidario. Ahí estamos, durante 29 años consecutivos, liderando el ranking mundial en donaciones de órganos.

Otro ejemplo: en 2022, dieciséis empresas españolas que cotizan en bolsa figuraban en el DJSI World, el Índice de Sostenibilidad del Dow Jones, elaborado por S&P Global, considerado el referente en materia de gobernanza y sostenibilidad social y ambiental.

Todas estas empresas prestan especial atención a las áreas de transparencia, reporting y comunicación, ética en los negocios, tratamiento de la información, privacidad y ciberseguridad, desarrollo del capital humano y relación con los clientes. Además, el 85% de los españoles quieren que las empresas colaboren en aspectos sociales y el 70% está dispuesto a pagar más si el producto es sostenible.

En el reciente CEO Summit —De la huella de carbono a la huella en las personas—, celebrado en el Colegio de Ingenieros de Caminos de Madrid, entre otros, se trató el tema de Marca y Liderazgo Social, que es el que quiero desarrollar a través de cuatro ejemplos de empresas lideradas por jóvenes emprendedores. Como no podía ser de otra forma, todos sus modelos de negocio buscan la viabilidad empresarial, pero poniendo en el centro a las personas. ¿Es por oportunidad o por necesidad? Veámoslo.

Filantrópico

El primer caso tiene que ver con el negocio del café. Cada día en España se consumen 63 millones de tazas. A razón de uno diario, a lo largo de nuestra vida habremos bebido unas 25.000 tazas, entonces, ¿por qué no tomar un café de calidad? Esta es la reflexión que nos plantea Javier Sanz Martín desde su proyecto Filantrópico: “El café que cuida de las personas y del planeta. Café para empresas y oficinas con compromiso social y conciencia ambiental”.

Todos estos proyectos se basan en valores y principios éticos y sitúan a las personas en el centro de su negocio

Partiendo de la base de que toda actividad agrícola, ganadera o industrial genera impacto ambiental, Filantrópico cubre todo el ciclo de vida y la cadena de valor, desde la producción (pagando un precio justo a los agricultores y cultivando cafetales en sombra para evitar deforestaciones y preservar la biodiversidad de las selvas tropicales), hasta la recogida de las cápsulas en las empresas para su correcto reciclado; desde el uso de café 100% arábiga de especialidad hasta priorizar la integración de personas con discapacidad y en riesgo de exclusión social.

Hoy por hoy, el negocio está pensado para empresas, ya que esto facilita la recogida de residuos además de reinvertir los beneficios en el proyecto para generar más impacto social y minimizar el medioambiental. Y tú, ¿qué poso quieres dejar?

Adopta un Abuelo

Adopta un Abuelo es una idea de Alberto Cabanes; su lema: “Creamos experiencias transformadoras conectando generaciones. ¡Si piensas que los abuelos son geniales esta es tu comunidad!”. Nos encontramos aquí ante un proyecto al que te puedes incorporar como socio o voluntario para ayudar tanto online como presencialmente. Agrupa a profesionales y residencias y se centra en planificar actividades y proporcionar acompañamiento.

La vocación humana es clarísima, pues se busca paliar la soledad de muchos de nuestros mayores, relegados en residencias porque las familias no los pueden atender adecuadamente. Y si bien una institución puede prestar mejor asistencia médica, la parte afectiva y emocional se resiente, al faltar el calor que sí pueden transmitir las familias y los voluntarios.

Máster ThePowerMBA

Rafael Gonzalo —CEO de ThePowerMBA— protagoniza el tercer ejemplo. Su iniciativa ofrece una educación de alto nivel a menor coste que los másteres clásicos de las escuelas de negocio. Para afrontar las necesidades y desafíos actuales no se puede confiar en métodos educativos que no han variado en siglos; por eso, ThePowerMBA se basa en cuatro principios:

  • La mejor formación no tiene por qué ser cara.
  • La educación debe ser flexible y cómoda, y adaptarse a tu rutina diaria, no al revés.
  • Siempre será mejor aprender de profesores con experiencia actualizada en el mundo real que de académicos que no salen del aula hace años.
  • La educación tiene que estar al día.

Es la suya una red de alumnos, empresarios emprendedores y comunicadores que ha crecido muy rápidamente: ya está en 90 países, con comunidades en más de 165 ciudades y más de 120.000 alumnos aprendiendo de los casos locales de éxito. Esto le añade frescura y actualidad al máster más vendido de la historia, que ha entrado en el Libro Guinness de los récords. De nuevo las personas en el centro, esta vez como protagonistas de una formación asequible pero rigurosa, e imprescindible para crear oportunidades de negocio e innovar.

Onnit

La plataforma digital Onnit es la primera red social solidaria española. Creada por Pedro Marín, transforma la Responsabilidad Social Corporativa y las Acciones Sociales de meros conceptos en realidades tangibles y medibles. Las tecnologías actuales ofrecen posibilidades únicas de acceso y visibilidad para que se conozcan tus proyectos y la gente se pueda unir a ellos.

Esta es una plataforma para ayudar, si puedes, o ser ayudado, si lo necesitas. Ya se trate de proyectos culturales, sociales, de voluntariado o ambientales, Onnit te pone en contacto con otras personas u organizaciones para que colaboren y apoyen tus iniciativas. Se crea así una comunidad de personas con afinidades e inquietudes comunes, deseosas de desarrollar su lado más solidario y humano.

Proyectos basados en valores y principios éticos La plataforma tiene un algoritmo que mide cuánto contribuye cada uno de nosotros a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, lo que se refleja en un curriculum vitae social personal, tan único como la huella dactilar.

Su sueño —ambicioso, como todos los grandes sueños— es ser la primera plataforma a nivel mundial en registrar el éxito social, pues creen que, en el futuro cercano, el éxito se medirá por la cantidad de personas a las que hayas ayudado. Uno será millonario si ha ayudado a un millón de personas.

Ética y principios

Como vemos, todos estos modelos de negocio colaborativos —y otros muchos— tienen lemas potentes y atractivos, se basan en valores y principios éticos, son cuidadosos con el medioambiente y sitúan a las personas en el centro de su negocio. Además, se apoyan en las nuevas tecnologías para innovar, competir y comunicar, para participar e integrar ecosistemas, guiados por un propósito y por la voluntad de poner a disposición de los demás lo más valioso que tenemos: nuestro tiempo y talento.