Su amplia trayectoria en SAP —más de veintiséis años— le ha proporcionado un background tecnológico que ha puesto en práctica en los diferentes roles que ha ocupado: por ejemplo, liderando el desarrollo de SAP HANA en el sur de Europa o como responsable de un sector tan tecnológico como telco. En 2021 se encargó del lanzamiento de RISE with SAP y, en la actualidad, está al frente del área de negocio cloud para el sur de Europa.

SAP lleva ya tiempo animando a sus clientes a migrar a la nube

Efectivamente, y la acogida está siendo muy buena. Lanzamos RISE with SAP en 2021 y ya ha migrado algo más del 30% de nuestra base instalada de clientes. En 2023 se produjo una aceleración muy importante de esa transformación; era el tercer año de esta iniciativa y hemos visto una evolución muy notable, también en el número de partners que han decidido impulsarla en el canal.

Estamos muy satisfechos. A nivel global, hablamos ya de casi seis mil clientes que han hecho el cambio, de los cuales, alrededor de doscientos cincuenta se encuentran en España. Empresas de todo tipo han decidido migrar a la nube y apostar por esta tecnología, desde middle market y pequeña y mediana empresa, en modalidad de nube privada o nube pública, a las grandes corporaciones del Ibex 35. Recientemente hemos anunciado la elección de RISE with SAP por parte de Fluidra, una empresa del Ibex 35 que nunca había trabajado con nosotros.

Lanzamos RISE with SAP en 2021 y ya ha migrado algo más del 30% de nuestra base instalada de clientes

Se ha andado ya cierto camino (tres años en tecnología es mucho tiempo) y se ha ganado cierta credibilidad. También influye el impulso que ha supuesto la IA generativa, un ámbito para el que la nube es un requisito fundamental. Además, la manera en que SAP la está desarrollando (entrenando nuestros propios algoritmos con datos de clientes con los que firmamos acuerdos de confidencialidad) supone que, si te quedas en el mundo on-premise, te cierras la puerta a esa innovación.

Prácticamente ninguno de nuestros clientes duda que ese sea el camino. Otra cosa es el contexto de cada compañía y si es mejor abordarlo ahora o dentro de un año. Pero el salto cualitativo para convencer al mercado ya lo hemos dado.

¿Hay diferencias en cuanto a países o sectores?

Si hablamos de Europa, el único país que aventaja un poquito a España en cuanto al grado de adopción es Bélgica, pero nosotros estamos mejor que el Reino Unido o los países nórdicos, y muy por delante de Francia, por ejemplo. Debemos estar orgullosos de la mentalidad de nuestras compañías. Somos lideres en la adopción de este tipo de tecnología en SAP.

En cuanto a sectores, quizá la Administración Pública todavía esté ligeramente por detrás. Es cierto que existen grandísimos proyectos de nube —el Ayuntamiento de Madrid o el Canal de Isabel II son algunos de los ejemplos más relevantes—, pero si comparas al sector público con otros como consumo, retail o servicios, se hace evidente que estos han despegado ya y van muy por delante de las Administraciones Públicas.

En un punto intermedio podríamos situar a las empresas del ámbito industrial, donde hay compañías que han decidido avanzar muy rápido y otras que están en proceso de evaluación. Son empresas que fabrican y, como tales, siempre se hacen más preguntas. Pero es evidente que lo tienen claro.

¿Cuál es el valor real que aporta cloud a Negocio?

Cuando hablamos con las empresas hay muchas dimensiones que tenemos en cuenta. En cuanto a los argumentos tecnológicos, uno de los más importantes es la ciberseguridad. Ahora existe mucho más riesgo de sufrir un ciberataque, ya que los negocios son más digitales y la dependencia de la tecnología es mayor.

Una forma de controlar ese riesgo es invirtiendo mucho en recursos propios; otra es haciendo que tu plataforma sea la de algún proveedor de tecnología, como SAP, Google, Microsoft o Amazon. De este modo te aprovechas de los miles de millones de euros que estas empresas invierten para que sus plataformas sean seguras. Al final, lo que quiere el Negocio es que no haya ataques y que el sistema siempre esté disponible.

Genaro Pena, VP y director regional ERP Cloud para el sur de Europa en SAP.

Una segunda dimensión tiene que ver con los recursos. Gestionar un sistema SAP requiere contar con personas que se encarguen de la plataforma sobre la que están montadas las aplicaciones, de los parches, de la evolución y las migraciones… Normalmente, estas son tareas que consumen tiempo y recursos, y que no se convierten en beneficios tangibles para el usuario.

La alternativa es dedicar a esas personas a analizar si los procesos están bien cubiertos, a mejorar la formación a los usuarios, a entender mejor qué nuevas versiones vienen y poder seleccionar qué es lo que se puede consumir. Y esas tareas de menor valor añadido dárselas a SAP. Nosotros nos encargamos del mantenimiento de la infraestructura y de los servicios.

La tercera dimensión tiene que ver con la innovación. Ir a la nube supone que SAP se encarga de actualizar las versiones y que el cliente se despreocupa de los procesos técnicos, que era una de las grandes quejas que suscitaba el anterior modelo. En nube privada, la empresa decidirá cuándo quiere que se actualice; en la pública (SaaS) esto ocurre automáticamente.

En la nube, los clientes están capitalizando los seis mil millones de euros que cada año SAP invierte en I+D. Si sigues las recomendaciones de migración, el sistema está preparado para tener esas actualizaciones de forma periódica, poniendo a disposición de tus usuarios toda esa innovación. Ahí sí hay valor añadido: les estás dando mejores informes, una mejor UI, les permites acceder a escenarios de inteligencia artificial…

La explosión de la IA es un acelerador para emprender este camino

Totalmente. El requerimiento fundamental para la IA generativa es estar en la nube, porque los grandes modelos de lenguaje funcionan con un modelo en cloud y porque demandan capacidad de computación o datos a los que tienes que poder acceder; no es posible conseguir ese entrenamiento en un mundo on-premise.

Ahora hay gran interés en evaluar escenarios de IA y eso hace más evidente la necesidad de tener un modelo de despliegue del ERP en la nube. La IA es un acelerador, pero no es el único argumento para decidir dar ese paso.

En cuanto a los argumentos tecnológicos, uno de los más importantes es la ciberseguridad

En SAP, el concepto es Business IA, que se apoya en tres pilares fundamentales —relevant, reliable y responsible— a través de una estrategia que enfatiza dos aspectos fundamentales: ser capaces de contextualizar las respuestas y mantener la privacidad de la información. De hecho, todo el modelo de autorización y acceso que tenemos en el ERP se traslada a la IA generativa, manteniendo la consistencia del perímetro de información al que tengan acceso los usuarios.

Además, la propuesta de SAP es agnóstica en cuanto a la tecnología. Trabajamos con todos los proveedores de plataformas de IA. SAP tiene una capa por encima, Business AI Foundation, que es donde definimos los modelos de datos o las relaciones que hay entre tablas, informes, funcionalidad y procesos; y luego tenemos un copilot que es la interfaz de usuario para consumir toda esa tecnología.

¿Qué tipo de arquitectura se suele dar más?

Normalmente se apuesta por un modelo híbrido. Las grandes empresas suelen ir hacia la nube privada porque tienen departamentos de TI muy grandes y, en ocasiones, necesidades muy específicas. Este modelo les otorga flexibilidad para decidir sobre ciertas cosas, lo que hace que se sientan mucho más cómodos.

En cualquier caso, lo normal es tener una instalación central muy grande, en una nube privada, y apostar por la nube pública para —por diferentes razones (coste, recursos…)— proporcionar soporte a un negocio determinado. Esto les permite integrar procesos, entornos y datos de forma sencilla.

En la nube, los clientes están capitalizando los seis mil millones de euros que cada año SAP invierte en I+D

En grandes compañías es difícil encontrarse solo una instalación de nube privada, más bien conviven diversos modelos para atender a unidades de negocio que necesitan algo rápido y ágil. Cepsa es un ejemplo: fue uno de los primeros clientes que tuvimos con nube pública para una división en concreto.

Por su parte, las empresas de tamaño medio no quieren la responsabilidad de decidir cuándo hacer determinadas tareas. Buscan algo simple: tener acceso a un ERP sencillo de utilizar, que siempre tenga la última innovación o que incluya las mejores prácticas relativas al sector en el que trabajan; y adaptarse a ese estándar, que será lo que les beneficie a largo plazo. En ese tipo de modelos de despliegue, la opción de nube pública está funcionando muy bien.

RISE with SAP y GROW with SAP…

Hay dos opciones para llevar el ERP de SAP a la nube: un modelo de despliegue en nube privada (RISE with SAP) y otro en nube pública (GROW with SAP). Básicamente, la diferencia es el modelo de gestión que cada empresa prefiera. Las grandes tienen necesidades muy específicas y buscan mantener el control sobre ciertos parámetros, tanto técnicos como funcionales. Entonces optan por un modelo de despliegue privado.

Parte del trabajo lo hacemos nosotros y la otra parte el cliente o el partner, y se acuerda un modelo de servicio con roles y responsabilidades. Normalmente, la gestión tecnológica corre a cargo de SAP, pero el cliente mantiene el control. De hecho, necesitamos su visto bueno para hacer cualquier cosa.

Además, son soluciones single tenant, es decir, reservamos una instancia en el hyperscaler que el cliente decida. Ahí está su instalación y no hay ninguna otra. Esto le permite tener todos los beneficios derivados de utilizar la plataforma del hyperscaler que desee (trabajamos con todos), pero con un mayor control.

En cuanto a GROW with SAP, está pensado para empresas de tamaño medio, para las que lo importante es la estandarización, el despliegue rápido, las mejores prácticas, etcétera. En este segmento se valora mucho el coste y la capacidad para minimizar el riesgo de despliegue. Lo que quieren es mejores prácticas, metodología, puesta en marcha rápida; no tener que preocuparse de los upgrades o de cuándo y cómo hay que hacerlos. En este modelo, las novedades van llegando cada trimestre y están disponibles para utilizarlas.

¿Cuál está siendo la respuesta?

Hemos visto una acogida y un despegue muy rápido en los últimos nueve meses. A nivel mundial hemos crecido en más de setecientos clientes, veintiocho de ellos en España, que es una cifra muy grande. En nuestro país tenemos ya cincuenta y siete empresas en total, y mil quinientas a nivel global. Es decir, en los últimos nueve meses hemos doblado lo que habíamos conseguido en los cuatro años anteriores. Teníamos un offering en nube pública, pero faltaban cosas que hemos ido aprendiendo para mejorar nuestra propuesta.

El volumen de coinnovación que tenemos con los hyperscalers está en su pico más alto de los últimos años

El canal también se ha dado cuenta de esta evolución. Hay partners históricos de SAP que hace dos años no terminaban de verlo por entender que quedaba trabajo por delante; pero ahora han analizado estas versiones y han visto que se ha dado un salto cualitativo, que ya están en un estatus en el que tienen que empezar a abordar proyectos. De hecho, tenemos ya veintiocho partners certificados, que es una cifra muy alta, y ocho de ellos incluso poseen certificaciones globales: han visto la posibilidad de hacer proyectos en compañías con presencia en otros países, una localización y adaptación que nosotros entregamos en el estándar.

¿Cómo se ha transformado la propuesta de valor de los partners?

Hay una evolución muy positiva. Trabajamos con una metodología nueva (clean core) que ofrece al partner las herramientas necesarias para analizar todos los desarrollos que ha hecho un cliente por encima del estándar. Esto permite discriminar entre aquellos que son necesarios —y hay que llevar a la nube— y los que se quedan fuera porque nadie los va a utilizar o porque esa funcionalidad ya está en el estándar.


A través de esta metodología —junto con la documentación y la formación sobre cómo abordar los proyectos— damos a los partners el conocimiento necesario para hacer una migración de la mejor manera posible. Esto les va a permitir ofrecer a los clientes un valor añadido por encima del lift and shift.

Incluso hay alguno que ha desarrollado herramientas muy interesantes de selección de información, para poder llevarte a la nube solo los datos históricos agregados y el resto dejarlo en un sandbox diferente, al que puedes acceder para hacer consultas. Eso ayuda a reducir el tamaño y a optimizar el coste.

¿Cómo estáis colaborando con los hyperscalers?

Ahora mismo, la inversión en I+D conjunta (por parte de SAP y de estos partners) se encuentra a un nivel altísimo. El volumen de coinnovación que tenemos con ellos está en su pico más alto de los últimos años.

Por un lado está la innovación desde el punto de vista del encaje de plataformas en temas de seguridad, alta disponibilidad o automatizaciones. Tenemos equipos de ingeniería que trabajan con cada uno de estos partners para mejorar la infraestructura, optimizándola para correr un sistema SAP. Pero con el boom de la IA generativa esta colaboración se ha multiplicado y acelerado. Ahora disponemos de una serie de roadmaps en el área de gestión de infraestructuras y de otro desde el punto de vista funcional, relacionado con la IA generativa.

Además, en cada país los equipos locales estamos muy alineados para que los clientes siempre tengan una visión conjunta (la del hyperscaler y la de SAP) sobre cómo hacer las cosas, recomendarle las mejores prácticas o ayudarle a entender cómo trasladar su landscape a la nube. El objetivo es que la información que fluye hacia el cliente responda al último estatus tecnológico.