A través del cierre de mes, las entidades realizan la recopilación de toda la información relativa a la contabilidad financiera, así como la revisión y la conciliación de los registros de ese período. Esto es lo que permite generar los informes financieros necesarios para poder tener una visión clara de la situación fiscal de la compañía, el balance a nivel financiero o el estado del flujo de efectivo.

La optimización mainframe reduce el consumo de CPU entre un 35% y un 49%, con una reducción de los costes de entre un 5% y un 34%

Desde el punto de vista del área de TI de la entidad estos períodos de cierre son especialmente complejos, teniendo en cuenta la gran capacidad de procesamiento nocturno (batch) que requieren.

La firma tecnológica Orizon ha puesto el foco en los siete cierres de mes en días hábiles que afrontarán las entidades financieras durante 2024. Son los que califica como cierres negros, debido a que deben compaginar esa necesidad extra de rendimiento con la exigencia de mantener la operativa bancaria sin incidentes en el día a día de las sucursales.

Además, esta circunstancia se agudizará especialmente en los meses de febrero y octubre, ya que coinciden los cierres de mes en jueves, precisamente el día de la semana en el que las entidades mantienen abiertas sus oficinas también por la tarde.

Más madera…

Estos cierres mensuales implican un volumen ingente de procesos —algunas entidades superan los 800.000— y, habitualmente, muy pesados, por lo que su procesamiento se prolonga una media de entre tres y diez horas. Además, hablamos de procesos que tienen unas horas límite de entrega establecidas ya que es necesario cumplir con las directrices de entidades como el Banco Central Europeo (BCE).

Durante estos cierres, la mayoría de las entidades financieras se vean obligadas a contratar aumentos de la capacidad de procesamiento de su infraestructura

De este modo, según constata Orizon, esto hace que la mayoría de las entidades financieras se vean obligadas a contratar aumentos de la capacidad de procesamiento de su infraestructura, con el incremento de costes correspondiente.

Esto es algo que se convierte en una norma. Para la práctica totalidad de las entidades financieras, la ampliación de capacidad es la manera de cumplir, tanto en forma como en tiempo, con los SLA establecidos.

Pero es que, además, es también la solución que se plantea para evitar que la operativa normal, fundamentalmente la relacionada con el mundo online, se vea afectada, evitando los consiguientes perjuicios para usuarios internos y para los clientes. Todo ello sin olvidar las penalizaciones económicas que puede llegar a suponer el incumplimiento.

Según Ángel Pineda, CEO de Orizon, está problemática está generalizada en el sector bancario español. En su opinión, aunque la banca afirma que es 24×7, en la práctica hay muchos procesos que necesitan cerrarse para poder llevar a cabo la correspondiente consolidación nocturna de datos, el conocido como batch en los entornos mainframe, donde residen los core bancarios.

“Teniendo en cuenta que la contratación de MIPS adicionales tiene un coste muy superior que la de MIPS regulares, el sobrecoste que implican estas ampliaciones es tremendamente oneroso y sin tener en cuenta el daño reputacional que supone para una entidad no poder proporcionar un servicio adecuado a sus clientes”.

Optimización batch

En este contexto, la respuesta que plantea la firma tecnológica pasa por la optimización de los procesos batch buscando reducir los tiempos de procesamiento y garantizar el cumplimiento de los SLA sin incurrir en sobrecostes.

La optimización identifica y diagnostica cualquier ineficiencia mediante la monitorización continua de los procesos y el cálculo automático de los caminos críticos

Este proceso de optimización es capaz de identificar y diagnosticar cualquier ineficiencia mediante la monitorización continua de los procesos y el cálculo automático de los caminos críticos (conjunto de proceso que debe completarse correctamente para generar la información necesaria en un tiempo determinado) asociados a los diferentes SLA.

La metodología de optimización Orizon también es aplicable en los entornos distribuidos, donde la problemática es similar, aunque se ve aumentada por el mayor tiempo de duración del batch y el retraso acumulado.

Para actuar en este escenario, Orizon cuenta con la plataforma BOA, que vigila de manera constante el comportamiento del software y asegura su ejecución eficiente mediante una optimización y medición constante. Además, y de forma automatizada:

  • BOA realiza el cálculo de procesos que influyen en el cumplimiento de los SLA.
  • Identifica las causas raíz de las ineficiencias en los procesos batch (dependencias, errores de planificación, tiempos de espera, etc.) y otros tipos de procesos (errores de código, cambios de software, bucles, etc.).
  • Y propone recomendaciones de mejora y soluciones a problemas para cada SLA, identificando los componentes en los que hay que actuar hasta el nivel de línea de código.

Optimizar el mainframe

Mediante la optimización mainframe, Orizon estima que se puede disminuir el consumo de capacidad de proceso (CPU) entre un 35% y un 49%, lo que implica una reducción de costes de entre un 5% y un 34%. Además, en el caso de los SLA, es capaz de mejorar los procesos entre un 40% y un 66%, así como los denominados caminos críticos, con una media del 20%.

Más allá de una reducción significativa del tiempo de ejecución, la optimización batch tiene otros beneficios que son muy valorados por este tipo de entidades. Pero es que, además, según el directivo de Orizon, esta optimización no solo es fundamental para las entidades financieras que tienen problemas para cumplir con sus acuerdos de nivel de servicio, también para aquellas que buscan contar con un margen de cumplimiento más amplio y asegurar así que se cumplen los plazos y se evitan penalizaciones y perjuicios en la reputación por un mal servicio.