La tecnología puede ser un arma de doble filo para la sostenibilidad. Sin duda, es un facilitador a la hora de cumplir con los objetivos medioambientales de las organizaciones, pero, si no se implementa del modo adecuado, su impacto ambiental y social puede ser negativo. Por tanto, resolver con éxito esta paradoja es prioritario.

Iván CamareroCuando hablamos de TI sostenibles nos estamos refiriendo a soluciones internas que ayudan a las empresas a avanzar de forma correcta, es decir, que su uso y evolución tengan en cuenta los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Su objetivo es minimizar los impactos sobre el clima y la biodiversidad como consecuencia de su fabricación, utilización, gestión y eliminación una vez acabada su vida útil, y ello implica reducir el consumo de energía, agua y materias primas, así como las emisiones de carbono.

Asimismo, y cada vez más, las TI sostenibles también atañen a otros aspectos ESG, que incluyen desde la promoción de una agenda de tecnología verde hasta el desarrollo de la responsabilidad social, garantizando, por ejemplo, que las soluciones tecnológicas estén libres de la denominada esclavitud moderna; y que proporcionen igualmente una gobernanza corporativa sólida a través, entre otras, de la transparencia en la comunicación de los impactos de las infraestructuras TI.

Esta creciente trascendencia de la sostenibilidad se ve reflejada en nuestro informe global Voice of Our Clients 2023, elaborado a partir de entrevistas con 1764 ejecutivos en empresas de todos los sectores y geografías en los que CGI opera. Este informe muestra cómo la sostenibilidad se ha convertido en la tercera tendencia más importante para el sector tecnológico.

TI sostenibles

Los orígenes de las TI sostenibles se remontan a 1987, cuando, a través del informe de la Comisión Brundtland, Naciones Unidas reclamó una “acción y responsabilidad política coordinadas a nivel mundial” para hacer frente al incremento de las emisiones de carbono y al cambio climático.

A raíz de esta petición surgieron una serie de cuestiones, tales como ¿qué más pueden hacer los países para reducir los residuos?, ¿consumen nuestras soluciones demasiada energía? o ¿podemos operar con menos centros de datos? A partir de ahí, la atención y los esfuerzos se centraron en las operaciones internas para aumentar la eficiencia.

Desde 1987 hemos recorrido un largo camino y cuando analizamos los datos se constata que el sector tecnológico contribuye de forma significativa a las emisiones de carbono a nivel global. De hecho, los centros de datos suponen el 3% de las emisiones globales y representan entre el 1% y el 2% del consumo mundial de electricidad.

La industria tecnológica también depende en gran medida de la extracción de minerales —como estaño, tantalio, wolframio, oro y cobre, que se están agotando rápidamente— para fabricar dispositivos como teléfonos móviles y portátiles. De hecho, las emisiones derivadas de la producción mineral son un desafío adicional.

La tecnología es una fuerza de cambio que permite la transición energética y la construcción de un mundo más equitativo

Se estima que para 2050 los centros de datos representarán el 14% de las emisiones globales, y no debido al crecimiento de la población, sino al de los macrodatos, el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la innovación, que requieren mucha más potencia informática y un software más rápido.

Esto significa que cuanto más innovamos, más recursos necesitamos de nuestro planeta. Por otro lado, se calcula que generamos más de cincuenta millones de toneladas de residuos electrónicos al año, que, en su mayoría, no se reciclan.

Es también acuciante la necesidad de considerar el desarrollo sostenible y responsable en relación con los minerales. A modo de ejemplo, la extracción de recursos, tales como el cobalto en la República Democrática del Congo, se asocia a problemas relacionados con trabajo infantil y forzado, así como a malas condiciones laborales.

Mundo digital y sostenibilidad

En este escenario, la tecnología es una fuerza de cambio que posibilita desde la transición energética hasta la construcción de un mundo más equitativo. A las organizaciones y las empresas nos corresponde —cada vez más— garantizar un uso de la tecnología respetuoso y responsable con el medioambiente en nuestras operaciones y colaboraciones.

En CGI hemos identificado siete estrategias viables que las compañías pueden poner en marcha para abordar los impactos medioambientales de la tecnología:

  • Adopción de la circularidad. Se trata de contar con una estrategia de jerarquía de residuos que permita lograr una economía circular. El objetivo es garantizar que se consideren todas las opciones antes de deshacerse de ellos, empezando por la prevención y preparándose para la reutilización, el reciclaje y la recuperación.
  • Situar las denominadas TI sostenibles en el núcleo de la estrategia global de las organizaciones. Esto requiere, por ejemplo, perfeccionar la estrategia de negocio para incluir una estrategia clara de acción climática y mejoras en materia de gestión del cambio cultural, gobernanza, tecnología, capacitación y procesos. Ejemplos en este ámbito son la priorización de los programas de gestión de la energía y la adopción de la nube para reducir las emisiones.
  • Garantizar una cadena de suministro responsable. Se deben establecer y cumplir unos estándares elevados y la debida diligencia en relación con las normas medioambientales y los derechos humanos en la cadena de suministro. Supone también la inclusión de criterios de sostenibilidad en los contratos, así como la exigencia del cumplimiento de los mismos estándares a los proveedores.
  • Foco en la creación y el desarrollo de capacidades. Educar y capacitar a los empleados en materia de TI sostenibles para que cuenten con las herramientas y habilidades adecuadas; ello supone, al mismo tiempo, evolucionar los procesos y sistemas para garantizar que la organización está trabajando con una visión compartida de la sostenibilidad.
  • Desarrollar una innovación sostenible. Fomentar una cultura, y también un entorno colaborativo, para acelerar las innovaciones a favor de la sostenibilidad. Un ejemplo es el Programa de Exploración de la Sostenibilidad y Ciencia de Datos Medioambientales (SEEDS, por sus siglas en inglés [véase el cuadro]).
  • Desarrollar una gobernanza sólida. Debe contemplar el liderazgo y los foros necesarios para garantizar que la sostenibilidad ocupa un lugar destacado en la agenda de todos, y que también se tiene en cuenta en el contexto de estrategias de negocio y tecnológicas más amplias.
  • Colaborar para alcanzar el éxito. La sostenibilidad se entiende como un deporte de equipo. Es necesario comprender que cada organización forma parte de un ecosistema mucho más amplio, en el que debe colaborar con los partners y los competidores para afrontar los retos y las presiones de manera colectiva.

La tecnología es un facilitador en la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, para cuyo progreso es determinante. Igualmente, es fundamental para impulsar la eficiencia energética y la descarbonización. Incluso los países que intentan acabar con el hambre necesitan tecnología para desarrollar una agricultura inteligente que contribuya a la alimentación de sus ciudadanos.

En este sentido, según nuestro informe global, el 48% de los ejecutivos menciona el alto impacto en su organización de la lucha contra el cambio climático, incluida la transición energética y la aceleración hacia la descarbonización. Esta es la tercera macrotendencia con mayor impacto.

Calificación platino de EcoVadis

Las prioridades y acciones ESG de CGI se incluyen en el Informe ESG 2022, que aborda asuntos tan críticos como la descarbonización de la cadena de suministro de la compañía, el apoyo a la prosperidad económica de las comunidades en las que desarrollamos nuestra actividad, la naturaleza y la biodiversidad, las TI sostenibles y los derechos humanos; todo ello en consonancia con los ODS. A su vez, el informe amplía la cobertura sobre diversidad, equidad e inclusión (DE&I), salud y bienestar, y seguridad de nuestros profesionales.

En CGI no solo aplicamos estándares elevados y la debida diligencia en nuestra cadena de suministro, también ayudamos a nuestros clientes a garantizar que sus cadenas de suministro sean sostenibles. Nos centramos en desempeñar un papel relevante ante los macrodesafíos.

Por ello, a nivel local hemos verificado nuestra huella de carbono por segundo año consecutivo, ratificando así nuestro compromiso con la sostenibilidad y reduciendo nuestro impacto ambiental, alineándonos con nuestro objetivo de cero emisiones netas para el 2030.

A las organizaciones nos corresponde garantizar un uso de la tecnología respetuoso y responsable con el medioambiente

Gracias a este compromiso y, por supuesto, a nuestras acciones, hemos logrado la calificación platino de EcoVadis por segundo año consecutivo, teniendo en cuenta nuestro desempeño en sostenibilidad.

Esta calificación es la máxima que otorga EcoVadis y reconoce la disciplina continua de CGI en la implementación y medición de las iniciativas de la empresa en las categorías de medioambiente, derechos laborales y humanos, ética y prácticas de aprovisionamiento sostenibles. Gracias a ella nos mantenemos entre el 1% de empresas con esta distinción dentro de la red EcoVadis.

Todos los profesionales de CGI estamos orgullosos de haber logrado nuevamente esta distinción gracias a nuestras prácticas sostenibles de negocio. Quiero subrayar, además, que nuestro compromiso con la sostenibilidad se extiende a nuestros clientes, las instituciones educativas y organizaciones benéficas locales, con los que nuestros consultores comparten su experiencia para aprovechar el poder de la tecnología y contribuir positivamente al bienestar económico, social y medioambiental de las comunidades en las que estamos presentes.

Innovación sostenible

Un ejemplo claro del fruto de este compromiso de CGI, así como del trabajo colaborativo junto con nuestros clientes, es nuestra solución para la inspección de plantas fotovoltaicas con drones e inteligencia artificial. Esta solución, que ha sido desarrollada en España, supone un avance notable frente a otros métodos para la inspección de estas instalaciones, ya que optimiza la relación coste/rendimiento de la infraestructura TI de las plantas y reduce de forma significativa tanto el tiempo como los costes asociados al mantenimiento de las plantas.

Nuestra solución hace uso de drones equipados con cámaras térmicas y RGB (red, green, blue) que toman fotografías de las plantas, las cuales son analizadas con inteligencia artificial para detectar y clasificar, con un 90% de precisión, posibles defectos en los paneles. Además, el sistema geolocaliza los paneles defectuosos, de forma que es posible llevar a cabo un mantenimiento más eficiente que contribuye al ahorro de tiempos y costes.

La fuerza de cambio para construir un mundo más equitativoPara analizar los grandes volúmenes de datos que constituyen las imágenes, e identificar y clasificar con precisión los defectos en los paneles fotovoltaicos en función de su gravedad, el sistema emplea tecnología avanzada de IA.

Concretamente, utiliza redes neuronales convolucionales para crear los modelos de aprendizaje que permiten detectar las anomalías térmicas, y modelos clásicos para clasificar las incidencias. El resultado de estos análisis, incluyendo información detallada de los defectos o anomalías en las placas fotovoltaicas, así como de su rendimiento y geolocalización, se muestra en un dashboard creado a través de nuestra solución propia (IP) CGI FlashInsight.

Además, esta solución tiene la capacidad para realizar el análisis en cuestión de minutos. Un escenario muy diferente a las tres semanas que normalmente necesitan las empresas de drones para llevar a cabo la inspección completa de una planta con una capacidad de 500 MW, incluyendo los diez días necesarios para recopilar las más de 20.000 fotografías que son analizadas y clasificadas por los termógrafos a posteriori.

De esta forma, la solución consigue mayor fiabilidad y rapidez en el análisis fotográfico, y reduce de semanas a minutos el tiempo de procesamiento. Esto asegura un mantenimiento más eficiente, como demandan los operadores que desarrollan su actividad en este mercado en rápido crecimiento.

Mantenimiento en el sector utilities

En este sentido, cabe destacar que, gracias al despliegue de la solución en Oracle Cloud Infrastructure (OCI), hemos logrado mejorar en un 30% el rendimiento en el proceso de aprendizaje de la solución. Esta no solo puede aplicarse al mantenimiento de las plantas fotovoltaicas, sino que también está preparada para llevar a cabo la inspección de torres eléctricas u otro tipo de instalaciones de energía, así como para el mantenimiento forestal.

En CGI estamos orgullosos de que una solución altamente disruptiva, y ejemplo de aplicación de la tecnología a la sostenibilidad, haya sido distinguida por Oracle con tres premios en el evento Oracle CloudWorld 2023, celebrado el pasado septiembre en Las Vegas. Concretamente, la solución ha resultado ganadora en los 2023 Oracle Partner Awards Cloud/Tech en la categoría de Innovación para Sur de Europa, EMEA y a nivel mundial.

La solución consigue mayor fiabilidad y rapidez en el análisis fotográfico, y reduce de semanas a minutos el tiempo de procesamiento

El triple reconocimiento de Oracle nos anima a seguir innovando a favor de la sostenibilidad, especialmente en el actual escenario de crecimiento de la capacidad de las plantas generadoras de energía solar fotovoltaica en España, Europa y a nivel mundial.

Ante la previsión de que la energía fotovoltaica supere al carbón y al gas natural, estos premios respaldan la capacidad de CGI para colaborar con las utilities que desempeñan un papel clave en la expansión del sector de las energías renovables, y demuestra igualmente el carácter crítico de la mejora continua del mantenimiento de estas plantas para asegurar su óptimo funcionamiento.

Además, estos premios a la innovación de CGI suponen un reconocimiento a la labor de nuestro Centro Europeo de Excelencia ubicado en Madrid, que tiene muy en cuenta el ámbito de la sostenibilidad a la hora de proporcionar soluciones a nuestros clientes. Este centro cuenta con un equipo de doscientos profesionales altamente especializados y es reconocido por su conocimiento y amplia experiencia en tecnologías Oracle, como acreditan sus más de ochocientas certificaciones.

Innovación sostenible

SEEDS es un programa innovador de investigación en el que CGI colabora con la ONU y con el mundo académico. Se centra en aprovechar el poder de la tecnología, la investigación y la innovación para crear un cambio medioambiental y social positivo, y para promover el acceso a soluciones tecnológicas de sostenibilidad.
Este programa se enfoca, entre otros ámbitos, en la reducción de las emisiones y los residuos de los centros de datos, el desarrollo de software ecológico (green software) y la utilización de la tecnología para monitorizar nuestra tierra y agua, nuestro planeta y su biodiversidad.