Firma mediante voz

Agilidad y seguridad en la formalización de contratos

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Seguros, tarjetas, servicios profesionales…, cada vez son más los bienes materiales o inmateriales que se pueden contratar desde la comodidad de casa y con tan solo una llamada telefónica. En la actualidad, el consumo viene marcado por un claro carácter de inmediatez que hace que los usuarios exijan procesos de compra ágiles y sencillos, y con garantía de seguridad, sobre todo a la hora de formalizar contratos.

Por este motivo, la firma mediante voz se ha convertido, por derecho propio, en uno de los métodos más ágiles debido a su facilidad de uso y operabilidad, ya que no requiere más acciones que una simple llamada telefónica. Sin embargo, los usuarios todavía muestran algunas reticencias con respecto a este sistema debido al desconocimiento sobre cómo funciona, si es seguro y si tiene validez legal.

Se debe identificar de forma inequívoca al firmante, y detectar cualquier cambio sobre el contenido ya firmado

Es habitual que los usuarios recelen inicialmente del uso que se hace de su propia voz. La firma vocal —un sistema que permite firmar contratos por medio de la voz— nace como alternativa a la tradicional rúbrica gráfica en papel, o como una mejora de cualquier formato de firma electrónica simple, o, incluso, como una firma electrónica avanzada a distancia. Está basada en la biometría de voz, una solución tecnológica que registra de forma prácticamente inequívoca al hablante mediante el estudio de más de un centenar de parámetros físicos de su voz, generando una huella vocal que se cifra y adjunta al contrato firmado.

Además de la huella vocal única del firmante, también se incluye dentro del contrato la grabación de la conversación como información complementaria. De esta manera, se garantiza que el usuario ha dado el consentimiento verbal a las condiciones del contrato que, a continuación, se envía a ambas partes de manera original y asegurando la integridad del mismo.

Seguridad y validez legal

La firma vocal tiene ante sí el reto de generar confianza entre los consumidores para aumentar el nivel de aceptación y uso. FirVox es un sistema de firma electrónica avanzada, un modelo construido bajo el reglamento europeo eIDAS (electronic IDentification, Authentication and trust Services), que genera firmas electrónicas cuyas características técnicas ofrecen plena garantía ante las autoridades.

Además de otros requisitos, toda firma electrónica de tipo avanzado debe identificar de forma inequívoca al firmante (se deben emplear factores biométricos, como la voz) y dar la posibilidad de detectar cualquier cambio sobre el contenido ya firmado, empleando técnicas de encriptación y de sellado de tiempo que detectan cualquier modificación.

Otra de las principales dudas gira en torno a la validez legal de un contrato firmado con la voz. Además de cumplir con el Reglamento Europeo eIDAS y garantizar la integridad del documento, la plataforma FirVox está avalada jurídicamente por el prestigioso despacho de abogados Cuatrecasas, obteniendo así la validación como tecnología para cerrar acuerdos y dar consentimientos en toda Europa.

En definitiva, la firma vocal es una solución óptima para optimizar procesos tanto para las empresas como para los usuarios, ya que mejora la experiencia de uso al realizar todo el proceso dentro de una única y simple llamada telefónica. Además, este modelo de firma ofrece otras muchas ventajas, como por ejemplo la seguridad. Al estar basada en biometría vocal, permite llevar a cabo un proceso de identificación del hablante a posteriori de forma prácticamente inequívoca, reduciendo así el riesgo de suplantación de identidad y pudiendo perseguir al usurpador judicialmente.