Este tiempo de pandemia por la COVID-19 que estamos viviendo está trayendo muchos cambios a un buen número de ámbitos. Desde luego, ha sido un auténtico catalizador para la asunción de nuevas formas de trabajo, pero, según un interesante estudio publicado por HP, también está suponiendo una oportunidad para que los profesionales tomen el control de sus carreras.

Este estudio, HP Workforce Evolution, ha consistido en una encuesta online de 15 minutos realizada a 6.000 trabajadores en un total de seis países (España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia). Además, se realizó en un periodo de especial incidencia de este cambio de modelo: entre el 24 de julio y el 5 de agosto de 2020.

Más allá del dinero, la posibilidad de trabajar de una forma flexible es el mayor incentivo para el 47% de los profesionales en España

Según señala Inés Bermejo, responsable del negocio de Impresión en la Región Sur de Europa de HP, esta situación ha cambiado el futuro del trabajo para siempre, acelerando una transformación que ha afectado, de la noche a la mañana, a todo tipo de organizaciones, y también a los propios individuos.

En este sentido, el informe pone de relieve que esta digitalización exprés, así como la adopción generalizada del trabajo en remoto a raíz del confinamiento, han provocado una interesante respuesta por parte de los empleados, que han aprovechado este periodo para mejorar sus formas de trabajar y sus habilidades en un contexto colaborativo no presencial.

Dos de cada tres empleados en todo el mundo tuvieron que comprar o actualizar los dispositivos de su hogar

Uno de los detonantes de este cambio ha sido la respuesta que han dado las empresas, que, en muchos casos, no han proporcionarles el equipamiento y el soporte necesario para adoptar el nuevo modelo. De hecho, muchos de ellos afirman que no han recibido ningún recurso que facilitara la transición al trabajo en remoto: dos de cada tres empleados en todo el mundo tuvieron que comprar o actualizar los dispositivos de su hogar (el 24 % de los europeos adquirieron un portátil mientras que el 21 % compró una impresora).

Una forma de trabajo flexible

Seguramente, una de las conclusiones más llamativas del estudio está en relación al cambio producido en cuanto a los factores de motivación de los empleados. Más allá del dinero, la posibilidad de trabajar de una forma flexible —adaptando la jornada laboral o trabajando desde casa— es el mayor incentivo para el 47% de los profesionales en España, tres puntos por encima de la media europea. Esto contrasta con la percepción del 51% de los europeos que esperan que trabajar en la oficina sea la nueva normalidad, pese a que el teletrabajo es una tendencia en crecimiento a nivel mundial.

El empleado ha tomado las riendas

Una de las tendencias clave que se han detectado en el informe ha sido que los empleados han aprovechado este escenario para mejorar en sus habilidades profesionales, apostando de forma firme por el aprendizaje continuo de forma autónoma, sin esperar a que se lo proporcione la empresa.

En la actualidad, el 71 % de los profesionales españoles creen que es el momento de formarse para competir mejor, desarrollar su marca personal, y estar mejor preparados para afrontar los retos que propone el nuevo entorno laboral.

El 71 % de los profesionales españoles creen que es el momento de formarse para competir mejor

En el caso de España, el 64% de los profesionales considera que esta pandemia les ha permitido perfeccionar sus habilidades técnicas. Entre las competencias más demandas destacan el conocimiento técnico, la autonomía digital y la programación informática. Además, el 67 % de los españoles señala que esta formación debe ser continuada y se sienten muy activos y motivados en adquirir nuevas habilidades, tanto digitales como las denominadas soft skills.

Además, esta situación a servido a los profesionales para replantearse muchas cosas o, incluso, dar un giro a su vida profesional: dos de cada cinco entrevistados piensa convertir su pasión en una carrera mientras que uno de cada tres está interesado en crear su propia empresa.

Según el estudio aquellas empresas que deseen mantener y atraer a los mejores talentos, tendrán que apoyar sus empleados con una tecnología que los capacite, dando prioridad a la mejora de sus habilidades y a su preparación digital, permitiendo que cada uno de ellos maneje y module el “futuro del trabajo” a su manera.

Aquellas empresas que deseen mantener y atraer a los mejores talentos, tendrán que apoyar sus empleados con una tecnología que los capacite

Según Inés Bermejo, “Es más importante que nunca, no sólo invertir en la última tecnología, sino también en las habilidades de nuestros profesionales, ya que su agilidad y capacidad de adaptación al cambio serán lo que impulse nuestro futuro como sociedad y como país”.

Retos de esta nueva normalidad

Otras de las cuestiones que se tratan en este informe está relacionada con los retos que ha presentado la necesaria, y urgente, evolución hacia el trabajo en remoto. En este aspecto, el estudio evidencia que solo un 15 % de las compañías europeas han dado pautas seguridad a sus profesionales para trabajar fuera de la oficina, y que apenas un 12 % de las empresas europeas han sugerido prácticas sostenibles.

Solo un 15 % de las compañías europeas han dado pautas seguridad a sus profesionales para trabajar fuera de la oficina

Además, el 35 % de los profesionales en España señala que su empresa no está lista para acometer el cambio a digital, y esta falta de preparación influye en el ánimo, la calidad del trabajo y la lealtad del empleado. En este sentido, el reto que tiene por delante el tejido empresarial es la capacidad para dotar al empleado de herramientas desarrollarse en el entorno digital, así como los valores corporativos como los aspectos de igualdad y los compromisos en todo lo que tiene que ver con la sostenibilidad del planeta, cada vez más importante en la percepción de las nuevas generaciones de profesionales que acceden al mercado laboral.