El sector de los servicios financieros sigue teniendo una alta dependencia de los sistemas mainframe (unidad central), algo que limita su evolución y que consume un elevado porcentaje de los presupuestos solo en el mantenimiento de la infraestructura. La modernización del mainframe facilita una evolución eficiente hacia la nube para contar con entornos mucho más flexibles, pudiendo —ahora sí— dedicar gran parte de estos recursos al negocio y a la innovación.

Las entidades ligadas al ámbito de los servicios financieros (banca y seguros) siguen teniendo sus aplicaciones críticas (core) en el mainframe, diseñadas con código legacy (heredado u obsoleto) muy ligado a la infraestructura.

Esto representa toda una serie de desafíos, limitando la capacidad de evolución para dar respuesta a un contexto cada vez más competitivo, dificultando el relevo del talento especializado y, sobre todo, la necesidad de dedicar gran parte del presupuesto a la operación de las infraestructuras, a asegurar que la rueda sigue en marcha. 

Los proyectos de Mainframe Exit han supuesto unos ahorros muy considerables, de entre el 70% y el 80% del TCO (total cost of ownership)

Para poner contexto sobre este escenario, y sobre los modelos de respuesta, hemos hablado con Roberto Arias, desarrollo de Negocio Digital para banca y seguros en Minsait; Ricardo Aguado, responsable global de Modernización de Aplicaciones en Minsait; y con Eduardo Santos, director de ventas de la división Mainframe Modernization, EMEA Sur en Rocket Software.

Alrededor del 90% de las empresas del sector financiero cuentan todavía con sistemas mainframe, lo que genera un elevado nivel de dependencia de una infraestructura monolítica que termina retrasando o bloqueando los procesos de transformación. El paso necesario es la modernización. 

Según Eduardo Santos, “el replatform (cambio de plataforma) del mainframe (mover las aplicaciones, sin cambios, a un sistema abierto) les va a permitir acceder a unas infraestructuras más comoditizadas, iniciar el paso a la nube y proveer de entornos mucho más flexibles a nuevas generaciones para el desarrollo de las aplicaciones”. 

Ricardo Aguado
Roberto Arias (Minsait).

En este sentido, Roberto Arias apunta que las entidades financieras buscan ser cada vez más abiertas y necesitan poder utilizar la información en todas sus dimensiones. 

“Lo que queremos es permitir el acceso sencillo y rápido a los datos, para poder crear nuevos negocios o para mejorar la experiencia del cliente. Estos aspectos están entre los objetivos de nuestros clientes, tanto en banca como en seguros”.

Este es un requerimiento claro del mercado, pero no debe ser visto como un todo o nada. Ricardo Aguado destaca que estos procesos de modernización deben verse como algo continuo, que marcan el grado de competitividad de una empresa. 

“Lo importante es disponer de una estrategia de modernización adaptada a las necesidades de la compañía, que puede ser gradual, sin implicar la salida total del mainframe. También se puede modernizar desde dentro al ritmo que marque el negocio”. 

Ahorro e inversión

Según las experiencias previas, todos los proyectos de modernización con una salida del mainframe han supuesto unos ahorros muy considerables en este tipo de entidades. Hablamos, según confirma Eduardo Santos, de porcentajes de entre el 70% y el 80% del TCO (total cost of ownership). “Además, hay otro aspecto muy importante: en todos los proyectos de migración del mainframe, el rendimiento —sobre todo de las aplicaciones batch (procesamiento por lotes)— ha mejorado considerablemente”

Otro aspecto fundamental es la mejora y la flexibilidad en la nueva infraestructura. No es lo mismo depender de un mainframe con un único proveedor que acceder a una infraestructura mucho más abierta y flexible en entornos distribuidos. Esto es un punto clave, sobre todo para agilizar el desarrollo de las aplicaciones y reducir los tiempos de go-to-market o puesta en producción. “Los nuevos sistemas, fuera del mainframe, trabajan para el negocio”.

Después del replatform se pueden reutilizar los recursos liberados en la modernización o en el desarrollo de nuevas tecnologías

Esto es algo fundamental. De hecho, uno de los mensajes clave es que se pueden empezar a invertir todos esos ahorros, ese presupuesto no gastado en el mainframe, en innovar, en hacer evolucionar las infraestructuras. 

“Uno de nuestros clientes nos dijo que, de forma previa al proyecto de Mainframe Exit, el 70% de su presupuesto se dedicaba solo a mantener el sistema. Ahora están trabajando para el negocio y tiene el mismo presupuesto que tenía hace diez años”. 

Se trata de un viaje, el de la modernización, que suele tener dos fases. El primer paso es el replatform, la salida tal cual —un AS IS— del mainframe; y luego se reutilizan los recursos que quedan liberados en la mejora de esas aplicaciones o en el desarrollo de nuevas tecnologías en un entorno distribuido, pudiendo trabajar en on-premise (ubicados físicamente en las instalaciones propias) o con cualquiera de los proveedores de nube pública.

Ricardo Aguado (Minsait).
Ricardo Aguado (Minsait).

Roberto Arias apunta un dato importante. “Hay clientes que están obteniendo una mejora de entre el 70% y el 80% de su coste total operativo. Esto significa que en menos de dos años estarán obteniendo un retorno de la inversión en el proyecto. Es una partida muy relevante que, evidentemente, se puede invertir en otro tipo de proyectos de mejora”. 

Objetivos de la modernización

Sin dejar de lado el tema económico (los costes del mainframe no dejan de subir), Roberto Arias destaca algunos de los beneficios que reciben las empresas al acometer estos procesos de modernización. Por un lado, este tipo de entidades tienen que seguir innovando, les están pidiendo nuevas aplicaciones y soluciones, pero el mainframe limita mucho estas iniciativas “porque estás pensando más en el mantenimiento que en poder evolucionar”. 

Esto es algo que afecta también a la agilidad. En un entorno tan regulado como este hay que estar respondiendo a los cambios constantemente. “En sistemas cerrados, que limitan en gran medida —por ejemplo— implementar soluciones de desarrollo continuo integrado, o garantizar todo el ciclo de vida de software, esto  es un gran problema”. 

En este ámbito, Eduardo Santos apunta también las dificultades que pueden tener estas entidades a la hora de cumplir con las exigencias de DORA en materia de resiliencia: “Si solo tienes un mainframe, es muy difícil acometer la puesta en marcha de otro centro de recuperación ante desastres (disaster recovery) sin incrementar de forma drástica los presupuestos”.

Por último, hay que poner también el foco en el talento. Los mainframes tienen ya muchos años y existe un reto importante relacionado con la renovación del personal especializado en su manteniendo y evolución. “Es más, en determinados períodos no hay recursos suficientes del mainframe, porque se han de reutilizar en los entornos productivos, por ejemplo, para un cierre trimestral. Esto tiene un coste directo muy importante.”

Estrategia de modernización

En cualquier caso, la modernización de aplicaciones es una competencia transversal y hay que tener muy claro dónde poner el foco en función del contexto y la necesidad del cliente. Ricardo Aguado traslada la visión de Minsait al respecto, en la que se agrega un paraguas de consultoría —y de gestión de cambio— para ayudar a las empresas a definir su estrategia: “Compartimos las diferentes propuestas que tenemos acerca de cómo hacer esa modernización, considerando las necesidades tanto funcionales como tecnológicas que nos llegan desde Negocio y desde TI”. 

En todos los casos existe una correspondencia directa entre los resultados de un assessment inicial y el desarrollo del proyecto en real

A partir de ahí es cuando se define el plan de modernización, delimitando el perímetro en función de esos parámetros y construyendo el business case asociado. La necesidad de modernización puede llegar desde el negocio, desde las aplicaciones (porque se queden obsoletas), de la exigencia de simplificar o automatizar los procesos, o del área de operación. “Aqui nuestra propuesta de valor es completa, porque cubrimos el ciclo completo y podemos aportar las capacidades necesarias para que todo esté sincronizado”

Desde esa perspectiva, la oferta de modernización que propone Minsait se divide en varias líneas. 

  • Aportar innovación a las aplicaciones sin necesidad de cambiarlas demasiado. “Ahora existen una serie de habilitadores tecnológicos, como la IA, que permiten un elevado retorno a corto plazo, y sin necesidad de cambiar radicalmente las arquitecturas”. 
  • El camino hacia el cloud, con diferentes aproximaciones. “La estrategia no es o todo o nada, sino que es híbrida: se van trasladando cargas a la nube y manteniendo su sincronización con lo que está on-premise, tanto en el mainframe como en otros sistemas heredados”. 
  • Salir del mainframe, aunque también es posible ir completando y añadiendo tecnologías para ser más ágil; o se puede saltar hacia una estrategia de replatform, y luego hacia una reingeniería completa.
  • Otra línea importante es la de Low Code, que consiste en ayudar a reconstruir las aplicaciones utilizando herramientas que se programan de manera muy ágil y con las que se consiguen resultados rápidamente.
  • La modernización de la experiencia de usuario: reconstruir la interfaz gráfica, mejorar la manera en la que los usuarios trabajan con los sistemas, crear nuevos canales a través de la IA generativa para poder hablar —utilizando lenguaje natural— con las aplicaciones, aunque estén en el mainframe

“Esa es la propuesta de modernización, que utiliza distintos habilitadores tecnológicos, herramientas de mercado y de open source (software de código abierto, proveedores de nube pública, IA, seguridad, etc. No necesariamente tiene que ser todo o nada, de ahí la importancia de la consultoría”. 

Mainframe Exit

Es evidente que la modernización no es un proceso sencillo y rápido, pero la propuesta que tiene Minsait al respecto, junto con Rocket Software, ya ha sido probada en varias entidades financieras de primer nivel. 

Según Roberto Arias, el objetivo final de estos procesos es llevarnos los sistemas, con todo el conocimiento y la propiedad intelectual que contienen, a entornos abiertos “pero sin necesidad de abordar grandes transformaciones, permitiendo extraer el valor de los datos sin cambiar drásticamente la solución”. 

Eduardo Santos (Rocket Software).
Eduardo Santos (Rocket Software).

Eduardo Santos habla de modernización sin disrupción. Son proyectos tecnológicos donde se mantiene la lógica de las aplicaciones porque se utilizan soluciones compatibles con las tecnologías del mainframe, aunque trabajando en un entorno distribuido. 

Esto impacta en un tema fundamental: la lógica animadversión al riesgo de este tipo de entidades. “Vienes de un mainframe, un entorno muy solvente, pero muy caro, poco flexible y de un único proveedor. El nivel de compatibilidad de nuestras soluciones permite minimizar el riesgo, y reducir la duración y el coste de los proyectos”. 

El primer paso es hacer una evaluación (assessment) para conocer el escenario de partida y los niveles de cobertura del nuevo entorno. Esto es muy importante. 

Según Roberto Arias, “es una fase de entre seis y ocho semanas que nos permite analizar el grado de compatibilidad del sistema legacy con el nuevo, y definir qué es lo que tenemos que hacer, el tiempo que va a durar, lo que va a costar o cómo va a ser la estrategia de pruebas: tener el caso de negocio que nos permita tomar la decisión con datos objetivos”. 

La fase de assessment, de entre seis y ocho semanas, nos permite analizar el grado de compatibilidad del sistema legacy con el nuevo

Se trata de un estudio técnico sobre el 100% de los recursos: el código, las aplicaciones, la estrategia de datos y la arquitectura de destino. Eso también ofrece información objetiva sobre los niveles de cobertura y los esfuerzos necesarios. Además, ayuda a identificar potenciales áreas de riesgo para poder gestionarlos a priori, no durante el proyecto. 

De izquierda a derecha, Eduardo Santos (Rocket Software), Ricardo Aguado (Minsait) y Roberto Arias (Minsait).
De izquierda a derecha, Eduardo Santos (Rocket Software), Ricardo Aguado (Minsait) y Roberto Arias (Minsait).

Según Eduardo Santos, “en todos los casos hay una correspondencia directa entre los resultados del assessment y el proyecto en real. Alguno de nuestros clientes, que iban a llevar a cabo proyectos evolutivos, han conseguido excelentes resultados con una estrategia big bang (en un solo paso), utilizando un fin de semana para hacer el pase a producción”. 

En un proyecto de big bang de Mainframe Exit se decomisa el mainframe completamente, pero también la sala, los armarios de cintas, los equipos de aire acondicionado… “Una empresa que tenga 400 m2 de sala de máquinas pasa a tener 45 m2, de contar con una línea de no sé cuántos KWh a una de 12KWh. Uno de nuestros clientes, con un consumo de 3000 MIPS, ha ahorrado 90.000 euros anuales solo en energía y, además, ha mejorado el rendimiento, reduciendo el batch de seis a cuatro horas”.

Otro factor importante está relacionado con mover los datos del back (arquitectura interna) al front (la capa más cercana al usuario), es decir, mover el centro de gravedad. “De tener distintas fuentes de datos en el mainframe pasas a un único repositorio común. Esto se traduce en que el negocio puede acceder directamente a los datos. Si no tienes esto ¿cómo vas a hacer machine learning (aprendizaje automático) o aplicaciones de IA que son grandes consumidoras de los datos?”.

Conocimiento del negocio

Una de las claves del éxito de este tipo de proyectos se encuentra en el valor adicional que propone Minsait y su experiencia en este sector.  Según apunta Roberto Arias, “estamos ayudando a nuestros clientes a llevar sus mainframes a sistemas abiertos porque nosotros, que tenemos un core específico para banca y seguros que están usando distintas entidades, ya los tenemos en los sistemas de Rocket Software. Contamos con la experiencia de gestionar cores en la tecnología a la que queremos migrar los de nuestros clientes”. 

De hecho, Minsait es uno de los principales integradores en el mantenimiento del core de estas entidades en España y tiene más de 250 personas que están certificadas en las distintas tecnologías de Rocket Software. 

“Desde el punto de vista de negocio es clave conocer los sistemas de nuestros clientes para luego poder hacer la validación y las pruebas en la fase final del proyecto. En todos los sectores, pero particularmente en banca y seguros, trabajamos muy de la mano de nuestros clientes y eso lo ponemos en valor en estos proyectos”.

Casos de aplicación

Minsait lleva ya tiempo desarrollando proyectos de este tipo en diferentes entidades financieras. Algunos de ellos tienen una mayor envergadura, ya que involucran a distintas unidades de negocio y diferentes países, y otros son más acotados, en los que se migra un mainframe en menos de doce meses. 

Eduardo Santos pone el ejemplo de algunos de los proyectos que se enmarcan en un rango medio, como los desarrollados en una entidad financiera en el norte, en una compañía de seguros en Barcelona o en un Banco en Madrid —a nivel global— que gestiona fondos de inversión. “Hablamos de proyectos de entre 16 y 18 meses, en los que se ha decomisado por completo el mainframe: un big bang”. 

Hablamos de proyectos de entre 16 y 18 meses, en los que se ha decomisado por completo el mainframe: un big bang

Santos explica que algunas de las entidades con las que trabajan ya llevan años en producción y han podido verificar los beneficios en cuanto a costes o flexibilidad, pero también en lo relacionado con las personas y el talento. 

“Se han jubilado muchos de los recursos y las incorporaciones no han tenido ningún problema, al contrario: antes tenían islas de desarrollo y ahora cuentan con un solo equipo trabajando con los mismos entornos, tanto para tecnologías más modernas como para el desarrollo convencional que necesitaban en las aplicaciones core”. 

A este respecto, Roberto Arias remarca que estos períodos —que suelen ser de alrededor de año y medio o dos años— pueden parecer algo extensos en estos tiempos, pero no es así. 

“Estamos viendo cómo algunas de las grandes entidades han intentado hacer modernizaciones dentro de sus equipos de desarrollo, pero no terminan de salir porque van incrementando el core con nuevas funcionalidades que tienen que seguir desarrollando. Estas estrategias no llevan a ningún sitio. El objetivo es salir del mainframe lo antes posible”.

Roberto Arias, Eduardo Santos