La información es un activo cada vez más importante para las empresas, por lo que el gobierno del dato se convierte en un aspecto fundamental para extraer el mayor valor posible. Las tecnologías de virtualización de datos se plantean como una solución idónea para facilitar este proceso y garantizar que la transformación digital del negocio se lleva a cabo con éxito. 

Desde siempre, las empresas han recabado datos con el fin de gestionar la operativa del negocio en diferentes áreas. Sin embargo, dado el volumen actual existente, es imposible integrarlos y almacenarlos todos en un solo lugar mediante técnicas de copia y replicación, como se ha hecho hasta hace unos años.

Pero no solo es más complicado integrar ahora datos en las organizaciones, en este entorno digital de volumen creciente se hace también cada vez más difícil un gobierno eficaz y unificado del dato. A grandes rasgos, se trata de un sistema de decisiones y responsabilidades para procesos relacionados con la información, ejecutados de acuerdo con unos modelos definidos que describen quién puede emprender qué acciones, con qué datos y cuándo, en qué situaciones, y utilizando qué métodos.

Recientemente se ha cumplido el primer aniversario de la entrada en vigor del RGPD, el Reglamento General de Protección de Datos. Es un buen momento para reflexionar sobre cómo las empresas deben abordar el gobierno del dato y los beneficios de implementar una estrategia adecuada al respecto.

Este interés por parte de las organizaciones ya quedaba patente en el estudio de la consultora IKN en el que hemos participado, según el cual el 70% de los encuestados ya han implantado una política corporativa de gobierno y gestión del dato o tienen previsto hacerlo próximamente.

El objetivo del gobierno de los datos es fijar políticas, procedimientos, roles, responsables y tecnologías necesarias para tratar de una manera uniforme la información del negocio. Entre otros elementos, debe definir cuál es el valor de cada tipo de dato, qué calidad tiene, cuál es su ciclo de vida, quién es el propietario, etc. Debe también garantizar la procedencia adecuada de los datos, que estén alineados con la política de empresa, que toda la organización tenga la misma interpretación, etc.

Sin esto, la organización corre el peligro de trabajar con una calidad del dato muy baja, que impactará de forma negativa en la toma de decisiones, la seguridad de la información, los procesos de la empresa, la satisfacción del cliente y los costes operativos, entre otras cosas.

La virtualización de datos proporciona vistas unificadas desde un gran número de fuentes

Hacia el gobierno eficaz del dato

Ya hemos hablado acerca de qué es el gobierno del dato y para qué sirve. Ahora es momento de centrarnos en cómo ponerlo en marcha y por qué deberíamos hacerlo.

Es importante tener un conocimiento básico para poder operar con las nuevas técnicas, pero también lo es contar con un equipo de TI formado y especializado en estas áreas. Hay que tener en cuenta que, en la empresa, los distintos equipos no operan por su cuenta, sino que son engranajes de una maquinaria que funciona al unísono. Por esa razón, el equipo de IT debe trabajar con, y no para, sus compañeros.

En este sentido, el estudio de IKN refleja cómo la calidad y el gobierno de los datos ya no son una responsabilidad exclusiva de los departamentos de TI. Las distintas áreas de negocio y los profesionales de tecnología deben acordar cómo gestionar mejor los datos de forma conjunta, así como establecer en sus organizaciones una cultura de datos.

La capa de virtualización

Existen plataformas que facilitan el acceso a toda esta información, que organizan y acercan los datos repartidos por las redes sociales, la nube, las bases de datos, los repositorios de big data, etc. En principio, esto agiliza el trabajo, pero detrás estará el equipo de TI, llevando el timón para que todos podamos disfrutar del viaje.

Sin embargo, la virtualización de datos es una integración moderna. Realiza muchas de las transformaciones y funciones de calidad de datos que utilizan las tecnologías más tradicionales —por ejemplo, ETL, federación de datos o enterprise service bus (ESB)—, pero aprovecha una tecnología innovadora para facilitar una integración de datos casi en tiempo real a un coste más bajo y con una mayor agilidad de entrega de la información.

Se puede decir que complementa las tecnologías tradicionales de integración de datos y reduce la dependencia exclusiva de data marts replicados y data warehouses físicos. Lo cierto es que si las acciones del gobierno del dato solo se enfocan en el data warehouse, los logros serán de uso limitado.

La virtualización de datos proporciona vistas unificadas desde un gran número de fuentes, sin necesidad de recurrir a la replicación de toda la información. Desde la capa de virtualización, el usuario puede apuntar a las fuentes originales, almacenar los datos en caché de forma parcial y construir data marts virtuales que eviten la creación de nuevos repositorios. Además, la virtualización de datos hace más sencillo cambiar las vistas, por lo que la compañía incrementa así su agilidad a la hora de atender las peticiones del negocio.

En cuanto al gobierno del dato, la ventaja principal de esta tecnología es que permite a las empresas tener una única puerta de acceso y entrega de datos a los centenares de repositorios distintos de información con que cuenta la organización. De esta manera se elimina la complejidad y heterogeneidad de esas arquitecturas de datos tradicionales, basadas en cientos de conexiones punto a punto entre cada aplicación, así como en bases de datos.

Integración, entrega y gobierno

En definitiva, la tecnología de virtualización de datos proporciona una serie de herramientas que facilitan la integración de datos y agilizan la entrega de la información. Además, aseguran una serie de puntos muy importantes para garantizar el gobierno del dato, como son: un alto control de la seguridad y auditabilidad, enmascaramiento en tiempo real, linaje del dato, detección de cambios en los orígenes y control de impacto en los consumidores, así como integración con sistemas externos de gestión empresarial de metadatos. Todo ello de forma unificada a través de una única puerta de entrada y salida de datos.

Según un estudio de Gartner, para 2022 el 60% de las empresas habrá adoptado la virtualización de datos. Asimismo, la consultora afirma que ya en 2020 las empresas que utilicen esta tecnología como forma de entrega de datos gastarán un 45% menos en la creación y administración de procesos de integración de datos para conectar activos de datos distribuidos.

El gobierno del dato es una de las respuestas al desafío digital, y la virtualización es una solución idónea para afrontarlo.