Desde hace algo más de cincuenta años, estas tres letras —SAP, antes Systemanalyse Programmentwicklung— han estado ligadas inextricablemente al ERP más vendido y conocido en el mundo. Hasso Plattner uno de los fundadores de esta multinacional, tuvo mucho que ver en ello y, tras 52 años, se retira definitivamente de cualquier papel activo en la compañía.

SAP. Tres letras que, por aquel entonces, estaban detrás de un nuevo concepto de soluciones de gestión empresarial que, con el tiempo, ha resultado muy exitoso. La trayectoria de este fabricante alemán ha ido viviendo toda una serie de retos a lo largo de la historia, que muchas veces han venido acompañados de decisiones rupturistas, tanto a nivel de tecnología (de sistemas mainframe a estaciones de trabajo Unix, o la revolución que supuso en su momento SAP HANA) como de modelo, con la progresiva adopción de la nube. 

«Recomiendo volver al enfoque que utilizamos en los primeros días de SAP: descubrir cómo la gente usa realmente las herramientas…»

En 1973 SAP lanzó su primer programa de contabilidad empresarial, llamado RF. La “R” era por real time. Aunque hoy en día lo de tiempo real ya parece de lo más normal, hay que tener en cuenta que los procesadores más potentes de 1973 tenían 8 bits, 1 MHz de reloj y 2500 transistores. Si lo comparamos con la tecnología disponible en la actualidad —64 cores, 4 GHz y con 134.000 millones de transistores— el logro de SAP, hace nada menos que 51 años, fue enorme. 

Hasso Plattner, junto con otro de los fundadores, Dietmar Hopp, creó las bases para una serie de módulos de software financiero que, con el tiempo, acabarían llamándose SAP R/1. El propio Plattner confiesa que, en esos años, “…no tenía ni idea de contabilidad financiera y ahora doy conferencias para CFO”. El camino al éxito de SAP estuvo sembrado de miles de sesiones de trabajo conjuntas con los clientes. Construyendo exactamente lo que estos necesitaban para facilitar sus operaciones y actividades financieras. 

Hasso Plattner. Uno para todos… 

First Share Trade Germany - 1988Siendo alemanes, los principios de SAP fueron muy pragmáticos. De forma similar a lo que hicieron otras empresas de software de la época, como Microsoft, los cerca de treinta empleados de la casa, incluyendo a los propios fundadores, eran “chicos y chicas para todo”. Igual hacían de personal de ventas, que asumían tareas de desarrollo o de consultoría.  

Además, como tantos otros, los perfiles de Plattner y Hopp eran extremadamente competitivos. De hecho, ambos tenían una batalla permanente en aquellos proyectos en los que coincidían para ver quién lo hacía mejor. Esta lucha amistosa continuó durante décadas, instigando una excelencia general en toda la compañía para hacer lo mejor que cada uno pudiera. De hecho, tan solo dieciséis años después de la fundación de la empresa, SAP comenzó a cotizar en las bolsas alemanas de Frankfurt y Stuttgart.   

R/3, del mainframe a Unix 

Como es natural en el mundo del software, SAP R/1 fue sucedido por SAP R/2 y en 1991 estaba planeada la presentación de SAP R/3. Pero los problemas que detectaron en cuanto al rendimiento en las pruebas con sistemas mainframe estuvieron a punto de acabar con todo el proyecto a solo seis semanas de su presentación oficial. Por suerte, para entonces las estaciones de trabajo con Unix ya eran algo común y SAP viró 180 grados, dejando el mainframe de lado y pasando a su primera aplicación de negocio para ordenadores en red.

“La sabiduría es el uso correcto del conocimiento. Saber usar bien el conocimiento, es tener sabiduría”.

Por otro lado, en ese momento las ventas en Alemania no eran muy boyantes, así que Plattner y Hopp decidieron atacar el mercado norteamericano con R/3. El fabricante de ordenadores Convex y Chevron, una de las petroleras más grandes de los EEUU, fueron los primeros clientes de SAP R/3; y el resto es historia. 

Continuando su historia de éxitos en Norteamérica, SAP firmó un contrato con Microsoft al año siguiente para potenciar su nuevo sistema operativo Windows NT para empresas. Al mismo tiempo, este le permitió beneficiarse de la popularidad del sistema Windows, instalado en más del 90% de los ordenadores del mundo en esos años (en 2024 Microsoft retiene un 72% del mercado). Solo seis años después, en 1998, SAP comenzó a cotizar en la bolsa de Nueva York. 

Internet, HANA y la retirada de la vida activa 

Con el cambio de siglo y milenio, Plattner lideró la integración de SAP con Internet con su estrategia mySAP.com y la conexión con las plataformas de eCommerce. Y, tras treinta años al frente de la compañía, Hasso Plattner dejó el consejo de administración y pasó al consejo supervisor en 2003.  

Pero, lejos de reducir su actividad, el cofundador, junto con estudiantes de HPI, comenzó a trabajar en una nueva tecnología revolucionaria para el mundo empresarial: SAP HANA, un nuevo sistema de bases de datos columnares en memoria. El rendimiento obtenido convenció a todos los clientes de SAP para adoptar esta nueva tecnología y, en solo diez años, la suite completa de SAP se había migrado a HANA. 

El fin de una era

En el cincuenta aniversario de la compañía, Plattner instó a la cúpula directiva a volver a los inicios de SAP, preguntándole a los clientes cómo estaban usando realmente los productos de la casa para mejorarlos y adaptarlos a las necesidades reales del mercado. Finalmente, el 15 de mayo de 2024, con ochenta años y más cinco décadas dirigiendo y aconsejando al gigante del software empresarial, Plattner dejó su puesto en el consejo supervisor y se retiró de la vida activa de SAP. Un merecido descanso para un filántropo y emprendedor que materializo su visión en cuanto al software empresarial.