Un año más, Minsait ha presentado su informe Ascendant de Madurez Digital. En esta edición de 2024, el estudio —titulado Inteligencia artificial, radiografía de una revolución en marcha— se ha centrado especialmente en el grado de adopción de la IA en el ámbito empresarial.

Según la información recopilada en este informe, el interés y las expectativas que ha traído consigo han convertido a la IA en la nueva ola de la transformación digital de negocios e instituciones públicas. Compañías de cualquier tamaño y sector están encontrando en esta tecnología una aliada clave para aumentar su competitividad y eficiencia operativa.

Su integración a escala en procesos y modelos de negocios, con desarrollos propios o a través de soluciones de terceros, está representando una auténtica revolución tecnológica capaz de evolucionar productos y servicios, de transformar los procesos y de mejorar la toma de decisiones.

La IA se ha convertido en la nueva ola de la transformación digital de negocios e instituciones públicas

También ha demostrado el valor que aporta a la hora de favorecer la interacción con clientes y empleados, o con los propios ciudadanos en el caso de las administraciones públicas; e incluso para reforzar actividades de investigación o ingeniería en todo tipo de ámbitos.

De hecho, en el informe se define a inteligencia artificial como la mejor aliada de la capacidad humana. “Juntas forman un círculo virtuoso movido por empresas, por instituciones públicas y también por personas, protagonistas del cambio que, con el desarrollo de nuevas habilitades, serán capaces de ponerse a los mandos de esta revolución en marcha”.

Tener un plan

Sin lugar a duda, los resultados cosechados demuestran la rápida evolución que está teniendo esta tecnología —especialmente la IA generativa— en todo tipo de organizaciones, algo que queda demostrado con la importante eclosión de casos de uso que se está produciendo, además, en etapas mucho más tempranas que lo que ha venido ocurriendo con otras tecnologías emergentes.

En cualquier caso, una de las conclusiones más interesantes de este informe revela que apenas un 10% de las compañías dispone en estos momentos de un plan de IA completamente integrado en sus estrategias corporativa.

Informe Ascendant Madurez Digital 2024

En la edición de este año se ha analizado la información aportada por más de 900 organizaciones, de España y otros países, que han participado en este estudio, procedentes de quince sectores diferentes de actividad. Pulsa

Sin embargo, según Luis Abril, consejero ejecutivo de Indra y director general de Minsait “el 36% de ellas ya ha iniciado su elaboración y solo una de cada cuatro no prevé tenerlo en un medio plazo, lo que demuestra la importancia estratégica que la IA va a tener en los negocios”.

Según el directivo, en el análisis de Minsait se percibe un salto cualitativo que avanza hacia nuevos modelos de gestión en los que la IA se integra en todas las funciones de la organización, facilitando a las personas que puedan centrarse en actividades de mayor valor. Uno de los grandes retos que se encuentran las organizaciones en este camino es “acelerar la innovación y el escalado ágil y flexible de la inteligencia artificial, con el fin de no perder el tren de la competitividad y continuar creciendo de forma sostenible”.

IA y beneficios esperados

El informe también se ha hecho eco de las motivaciones que tienen las empresas a la hora de abordar estos proyectos, y también los retos más importantes que están encontrando en este camino.

Uno de los grandes retos es acelerar la innovación y el escalado ágil y flexible de la IA para no perder el tren de la competitividad

En el primero de los puntos, la mayoría de las organizaciones buscaba incrementar la eficiencia operativa (72%), aunque también valoraba positivamente aspectos como la mejora en la toma de decisiones (34%) y la posibilidad de mejorar la experiencia de sus clientes y usuarios internos (31%).

En general, se perciben ciertas reservas a explorar otros ámbitos o a facilitar acciones autónomas por parte de la IA; y priman casos de uso relacionados con la evolución en las operaciones. Otros ámbitos en los que se ha puesto foco son su aplicación en la gestión del riesgo y la ciberseguridad (54%), el TI corporativo (37%), marketing (36%) y ventas (33%).

Algunos de los casos de uso más mencionados en las entrevistas.

Por otra parte, aunque el 69% de los participantes indica que está trabajando en casos de uso, cinco o menos, el porcentaje de empresas que los tiene ya definidos, en desarrollo o desplegados es muy bajo. Los motivos son diversos, desde la falta de iniciativas para impulsar la IA hasta la baja madurez percibida en la tecnología y las soluciones sectoriales.

En este aspecto, hay que destacar que el gobierno del dato se confirma como paso previo clave para extraer el mayor valor de la información, pero también para entrar en modelos más evolucionados, como la IA generativa. Además, el 78% de las organizaciones ya cuenta con infraestructura en la nube para su escalado y una de cada tres tiene acuerdos con socios tecnológicos especializados.

Retos y barreras para su adopción

Otros aspectos que destaca el informe es la importancia de integrar la ética y la ciberseguridad en las etapas iniciales de los casos de uso, para garantizar una utilización responsable y segura de los datos durante todo su ciclo de vida. Y, aunque solo un 9% de las organizaciones ha implantado soluciones y planes de ciberseguridad específicos, ya se están estableciendo propuestas adicionales para proteger los modelos de IA durante todo su ciclo de vida.

El 31% de las respuestas apuntan hacia la inestabilidad de la regulación como una de las grandes barreras para la implementación de más casos de uso

El marco regulatorio ha sido otro de los obstáculos que perciben claramente las empresas para el desarrollo de estos modelos. El 31% de las respuestas apuntan hacia la inestabilidad de la regulación como una de las grandes barreras para la implementación de más casos de uso. Este contexto de limitación ha cambiado con la reciente aprobación de la Ley Europea de IA (IA ACT), la primera normativa sobre inteligencia artificial del mundo que regula nuevos escenarios de oportunidad donde incentivar este recurso empresarial.

Por último, una de cada cuatro empresas e instituciones consultadas cuenta con recursos humanos y económicos para evolucionar en IA, aunque aún se constata cierta falta de visión a nivel directivo (tal y como apunta el 35%), desconocimiento sobre sus capacidades o ausencia de profesionales especializados (36%).

Aprovechar la oportunidad

Es innegable que la adopción de la IA debe plantearse como una prioridad que debe ser impulsada al más alto nivel en las organizaciones, no solo desde el área de TI. Representa una oportunidad clave para avanzar hacia la excelencia operativa, aplicando mejoras incrementales y planteamientos disruptivos.

En esta línea, Luis Abril recuerda la importancia de aprovechar la oportunidad: “La IA supone una disrupción en diversos ámbitos de la sociedad y viene acompañada de una serie de retos que habrá que gestionar”. La clase es dar respuesta a estos retos para seguir avanzando hacia un modelo de sociedad donde las nuevas tecnologías estén al servicio de las personas.