La democratización de HPC

Fujitsu PRIMERGY CX600 M1

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Fujitsu ha dado un paso más en su oferta de soluciones para el mercado HPC a través de este nuevo equipo. Además de sus evidente mejoras en ámbitos como el rendimiento, el nivel de densidad o el consumo, incorpora procesadores Intel Xeon Phi y total compatibilidad con el software existente.

Denominado como el “nuevo samurái de la supercomputación”, Fujitsu ha presentado su nuevo PRIMERGY CX600 M1, una plataforma de computación especialmente pensada para aquellas aplicaciones que requieren la máxima potencia de cálculo, como puede ser big data, inteligencia artificial o aplicaciones de ingeniería.

Esta solución puede integrar hasta ocho nodos de cálculo en dos unidades rack, lo que le permite albergar hasta 168 nodos de cómputo en un solo rack estándar, más de 12.000 cores y hasta 64 Tb de memoria, lo que se traduce en un nivel de rendimiento de 500 TeraFlops (floating point operations per second).

A su elevado nivel de densidad hay que unir el uso de procesadores Intel Xeon Phi, que en este caso se comporta como el procesador principal de la máquina, y no solo como un coprocesador. De este modo se garantiza la compatibilidad con el software x86 ya existente para soportar un amplio parque de soluciones ya disponibles y poder incorporarlo, sin sorpresas, en las infraestructuras TI tradicionales.

Según Juan Antonio García, director de Desarrollo de Negocio HPC & Analytics de Fujitsu, con un nivel de densidad de 8 nodos en un factor 2U, multiplica por seis el rendimiento de otras soluciones del mercado.

Esta segunda generación de Intel Xeon Phi propone interesantes mejoras a este nuevo producto, ya que es un procesador específicamente diseñado para el trabajo en paralelo, aunque sigue siendo compatible con el conjunto de instrucciones x86.

Durante los últimos años estas altas necesidades de cómputo se están trasladando desde entornos académicos o de investigación, hacia el mundo de la empresa, que ahora también se puedan aprovechar de estas altas capacidades hasta ahora solo disponibles para las grandes instituciones. La aplicación de estas soluciones puede reducir de forma sustancial los tiempos de diseño y desarrollo de productos, por ejemplo en ámbitos como el de los fluidos, investigación nuclear, ciencias de la vida, meteorología, etc.

Por último, destacar también la incorporación de una serie de características pensadas para reducir el consumo de energía, de las que se puede destacar la tecnología Cool–Central Liquid Cooling que permite eliminar el calor directamente del módulo de CPU a través de una columna de aire. El resultado es la reducción en un 50% de los costes de refrigeración del centro de datos.