La complejidad creciente de las infraestructuras, especialmente con la expansión de la nube y los entornos híbridos, ha supuesto un descalabro en términos de costes para muchas empresas. Según Ángel Pineda, CEO de Orizon, uno de los retos más acuciantes que se les presentan es el de gestionar el rendimiento de su tecnología en este entramado, asegurando al mismo tiempo la calidad del servicio y el control de los costes.

Los algoritmos incorporados en BOA posibilitan la detección y resolución automática de ineficiencias

En este contexto, la tecnológica española Orizon ha anunciado que, a lo largo del tercer trimestre de este año, estará disponible la segunda generación de su plataforma BOA, especialmente dirigida a grandes empresas, y que permite la mejora continua del rendimiento tecnológico.

Esta nueva versión de BOA es el motor del Performance Operation Center (PoC) de Orizon, que vigila de manera constante el comportamiento del software de las grandes organizaciones desde diferentes perspectivas. Además, lo hace de forma dinámica, es decir, mientras se ejecuta, de tal forma que puede detectar problemas e ineficacias en ámbitos como la disponibilidad, los tiempos de respuesta, el consumo de infraestructura o cumplimientos de ANS. Pero, y esto es espacialmente importante, propone acciones para aprovechar las oportunidades de mejora.

BOA 2 y la gestión de la nube

Orizon ha invertido cerca de 1,8 millones de euros en esta nueva versión de BOA, con el objetivo de llevar el alcance de esta herramienta —que hasta ahora estaba muy ceñida a los mainframes internos y procesos batch— también al entorno cloud.

De este modo, las grandes organizaciones podrán disponer de una vigilancia exhaustiva y en tiempo real del comportamiento de sus aplicaciones, plataformas e infraestructura en estos entornos, caracterizados por su alta complejidad y basados, en numerosas ocasiones, en tecnologías muy emergentes y poco consolidadas.

Analizar y correlacionar

Una de las características de BOA 2es que integra una serie de componentes técnicos que le permiten detectan errores, así como analizar el origen y el impacto en el negocio gracias a su capacidad algorítmica para ordenar la información, analizar el comportamiento, detectar y resolver problemas. Además, Igualmente, la compañía analiza actualmente la disponibilidad de la solución en los principales hiperescalares (AWS, Google Cloud y Microsoft Azure), dependiendo del modelo de negocio.

Para el proceso previo de captura de datos, está basado en el concepto de data lake alineado con las últimas tendencias en observabilidad. Sin necesidad de instalar ningún tipo de agente, BOA extrae, almacena y procesa grandes volúmenes de datos (de todo tipo) procedentes de la operación de las aplicaciones e infraestructuras, para ordenarlos, analizarlos y correlacionarlos con el objetivo último de mejorar el rendimiento tecnológico.

Estas funciones se realizan fuera de la infraestructura del cliente, utilizando los servicios de AWS u otros hiperescalares, lo que le permite escalar y procesar grandes volúmenes de información rápidamente.

Aprendizaje constante

El segundo gran componente de BOA 2 es el uso de intensivo de algoritmos de IA y machine learning, automatizando la funcionalidad de la plataforma en un 80%. Estos algoritmos son fundamentalmente de tres tipos:

  • Aquellos que permiten ordenar y correlacionar la información, y embeben conocimiento para determinar qué es lo que BOA tiene que buscar; a saber, errores de planificación, condiciones horarias, dependencias, tiempos de espera, errores de código, cambios en el software, bucles…
  • Lo que se enfocan en la resolución de incidentes y problemas, analizando el comportamiento de software desde diferentes perspectivas (disponibilidad, tiempos de respuesta, consumo de infraestructura…) para detectar oportunidades de mejora. Estos algoritmos cubren el 79 % de los problemas o malas prácticas.
  • A través de un proceso constante de aprendizaje y entrenamiento, estos algoritmos aportan capacidad de predicción, recomendando con antelación las acciones más adecuadas. Por ejemplo, BOA es capaz de identificar la necesidad del redimensionamiento de infraestructuras ante un pico de demanda que se repite con una determinada frecuencia, y actuar en consecuencia para ir ajustándolo y evitar su crecimiento.

Alineación con el negocio

La medición constante es la clave para la optimización continua. En este sentido, BOA 2 ofrecerá más de 150 KPI alineados con las prioridades y requerimientos de cada organización.

La evolución de BOA también alcanzará a la presentación de datos, mejorando su granularidad y flexibilidad

Además, la evolución de BOA también alcanzará a la presentación de datos, un módulo caracterizado por su granularidad y por la flexibilidad en cuanto a formatos de presentación, teniendo en cuenta las necesidades de distintos perfiles profesionales (arquitectos y desarrolladores de software, producción, canal negocio, dirección y nivel ejecutivo), y cuyo acceso está securizado con Keycloak.

Según José Manuel Desco, director general de Orizon, BOA 2 busca facilitar a los responsables de la toma de decisiones una herramienta que verdaderamente responda a preguntas críticas como, por ejemplo, cuánto me cuesta mantener funcionando mis aplicaciones en los entornos on-premise y en la nube, está el departamento de TI alineado con las prioridades del negocio o me ofrecen los proveedores de servicios unos tiempos de respuesta adecuados y cumplen con los acuerdos de nivel de servicio establecidos.

Pero, además, propone acciones para asegurar la mejora continua del rendimiento y comprueba el impacto tras su implementación, dentro de un círculo virtuoso en retroalimentación continua.

José Manuel Desco, director general de Orizon, y Ángel Pineda, CEO de Orizon.