“Llevamos muchos años defendiendo la idea de que el rendimiento existe, que es algo que importa de verdad a las empresas; y que tiene mucho impacto que es medible”. Ángel Pineda y José Manuel Desco, CEO y director general de Orizon respectivamente, nos recibieron en Tabarca (Alicante) —junto a representantes de algunos de sus clientes del sector bancario— en la segunda edición de lo que han venido a denominar La isla del rendimiento.

Un año más, la tecnológica española Orizon ha reunido en la isla de Tabarca a la prensa especializada para hablar de un parámetro que cada vez tiene más visibilidad en las grandes organizaciones: el rendimiento tecnológico.

Este año, además de incidir en este mensaje, y sobre la interesante evolución del corazón de su propuesta de valor —la herramienta (BOA)—, los responsables de Orizon han venido acompañados de cuatro entidades bancarias españolas (Banco de Sabadell, BBVA, Banco Mediolanum y Abanca) que nos han contado en primera persona sus experiencias con la herramienta.

El rendimiento, dentro de un modelo de mejora continua, se ha posicionado como una de las disciplinas fundamentales para el área de TI en banca

La segunda edición de este encuentro anual se ha centrado especialmente en el sector financiero, un ámbito en el que el rendimiento tecnológico —dentro de un modelo de mejora continua— se ha posicionado ya como una de las disciplinas fundamentales para el área de TI, teniendo en cuenta los ahorros de costes y la versatilidad operacional que aporta al negocio.

Hablamos de un contexto —el de las infraestructuras de TI en el sector financiero—que ha sufrido una transformación muy importante durante estos últimos años y en el que, además de las múltiples presiones regulatorias a las que está sometido, ha incidido especialmente la necesidad de acelerar el time-to-market, esa demanda de inmediatez absoluta que se ha trasladado también a los clientes internos.

El rendimiento pasa a un primer plano

Según Ángel Pineda, el rendimiento de las infraestructuras y del software se ha convertido en uno de los grandes agujeros negros del ciclo de desarrollo y de la infraestructura.

Este es uno de los escenarios en los que actúa Orizon: rastrear, identificar y resolver problemas y defectos del software. Su mercado target son compañías con inversiones anuales en tecnología a partir de trescientos millones de euros, con un especial foco en sector financiero, utilities y telecomunicaciones. Según Orizon, en promedio, ha reducido hasta en un 40% los costes totales de las infraestructuras y hasta un 25% los tiempos de respuesta de los sistemas.

De izquierda a derecha, José Manuel Desco (Orizon), Ángel Pineda (Orizon), Ernesto Taubman (BBVA), Joan Barrionuevo (Banco Sabadell), Miquel Gea Baró (Banco Mediolanum), José Antonio Fernández (Abanca) y Rebeca Cores (Abanca).

En la base de esta propuesta de valor se encuentra la Oficina Técnica del Rendimiento (OTR), un equipo de profesionales que trabaja bajo una metodología propia (DevPerOps: introduce el concepto de rendimiento dentro del ciclo DevOps) y su herramienta BOA, que ofrece más de 150 indicadores de rendimiento (KPI) alineados con los requerimientos de cada organización.

La nueva BOA

De hecho, una de las prioridades de Orizon durante el pasado año ha sido la evolución de BOA, potenciando el papel de la inteligencia artificial además del desarrollo de un nuevo data lake, capaz de almacenar cantidades ingentes de información y en el que el dato es independiente del origen.

Ahora el sistema es capaz, por sí solo, de reconocer una tabla y la relación entre los campos. “Esto nos da una capacidad comparativa muy grande, a lo que hay que sumar la que nos ofrece desde el punto de vista de la algorítmica”.

Orizon como compañía

José Manuel Desco fue el encargado hablar sobre la evolución de la compañía a lo largo de estos últimos años. Para Desco, 2023 fue un año positivo desde el punto de vista comercial (2,9 millones de euros de ingresos), lo que les permitió prácticamente financiar toda la inversión en la nueva BOA solo con la capacidad de caja.

Este año, Orizon ha cerrado el primer trimestre con un incremento del 87% en ventas con respecto al año anterior, lo que supone un crecimiento del 87% en comparación con las de este período de 2023. “La rentabilidad de la compañía y la acción comercial van bien, teniendo en cuenta las restricciones que tenemos debido a nuestro tamaño”.

También realizó comentarios respecto al interés que empieza a despertar esta compañía entre ciertos grandes fabricantes, aunque la voluntad es seguir siendo una compañía independiente “Ese es el mandato que tenemos por parte de los socios”.

Al final, el rendimiento se traduce en consumos de infraestructura y de servicios y, a través de la nueva BOA, los equipos de Orizon “van a poder hacer un algoritmo prácticamente en media hora, implantarlo e inmediatamente ver los resultados desde el punto de vista del rendimiento de las infraestructuras”.

“La nueva BOA –explica Pineda— que prevemos dé soporte completo a toda nuestra actividad el próximo septiembre, ya está funcionando en dos proyectos piloto y significará un cambio profundo en nuestras operaciones y también para los clientes”.

Según José Manuel Desco “Antes, debíamos dedicar tres o cuatro semanas para analizar la arquitectura tecnológica nueva en un cliente. Ahora, en tres días deberíamos hacerlo. La capacidad de proceso es descomunal y la algoritmia que tenemos nos va a dar esa flexibilidad”.

La nueva BOA responde también a la acelerada adopción de entornos distribuidos, más allá del mainframe tradicional

Además, esta nueva herramienta responde también a uno de los grandes retos de estas entidades, que llega con la acelerada adopción de entornos distribuidos, más allá del mainframe tradicional, y la necesidad de aplicar también estos servicios de optimización.

Mejora continua del rendimiento

Uno de los grandes atractivos de este encuentro fue la presencia de los responsables de rendimiento de cuatro entidades bancarias de primer nivel de nuestro país: Joan Barrionuevo, IT for IT Projects manager de Banco Sabadell; Ernesto Taubman, head of Special Projects de BBVA; Miquel Gea Baró, responsable de Arquitectura y Calidad de Banco Mediolanum; Rebeca Cores, directora de Infraestructura y Operaciones en Abanca; y José Antonio Fernández, director de Transformación IT de Abanca.

Todos los asistentes coincidieron en el nivel de criticidad que desempeña este parámetro —la mejora continua del rendimiento— para el negocio bancario. Este es un aspecto crucial, teniendo en cuenta no solo los ahorros de coste (en cuanto a consumo de mainframe) que representa, sino también el escenario que han ido viviendo estas entidades durante los últimos años con la explosión de la banca móvil, el uso de cajeros, ServiRed (medios de pago), etc.

A este respecto, cada uno de los directivos compartieron información acerca de los ámbitos en los que han estado colaborando con Orizon en sus respectivas entidades, los pormenores de algunos de estos proyectos y, lógicamente, los resultados conseguidos.

Banco Sabadell

En el ámbito del Banco Sabadell, trabajan con Orizon desde 2020 con el objetivo de contener, e incluso reducir, el consumo y el tiempo de respuesta de procesos y transacciones mainframe.

“Gracias a las optimizaciones técnicas y aplicativas que se han realizado, tanto desde el equipo de desarrollo, en el que yo estoy colaborando con Orizon, como en el de producción, hemos pasado de facturar en base a picos de 23.000 MIPS a consumos que oscilan entre 15.000 y 16.000 MIPS. Y todo ello en un escenario —en los últimos cuatro o cinco años— en el que prácticamente se ha duplicado el número de transacciones mensuales que realizamos. Estamos optimizando por encima del crecimiento en las mismas transacciones”.

Joan Barrionuevo, IT for IT Projects manager de Banco Sabadell, durante su presentación.

Según Joan Barrionuevo, “La mejora ha sido muy relevante tanto en los procesos batch diarios, donde hemos reducido el pico de consumo, como en el transaccional, donde logramos que el consumo crezca muy por debajo del número de transacciones, que no para de aumentar debido al crecimiento en clientes y operativa”.

El directivo también destacó la sistemática implementada para el análisis dinámico de código, que ayuda a detectar incrementos repentinos o sostenidos del tiempo de respuesta y consumo tras la puesta en producción de nuevo software para poder reaccionar rápidamente. “Esta sistemática la hemos extendido a entornos no productivos, lo que posibilita la detección antes de la afectación a oficinas y clientes”.

BBVA

Por su parte, el trabajo de Orizon en BBVA se ha centrado en el mainframe, un entorno vital para su operativa y en el que la optimización alcanza tanto a las aplicaciones como a la infraestructura y el software de base. Con ese objetivo, la entidad ha creado un framework en el que están definidas todas las iniciativas, incluyendo las que persiguen una reducción del consumo y las orientadas a la mejora del servicio.

En este aspecto, Ernesto Taubman destacó también el crecimiento exponencial del transaccional y el incremento de los procesos batch, derivado, sobre todo, de los procesos de recolección y transformación de datos para inteligencia comercial, el cumplimiento normativo y las ingestas para extraer los mayores beneficios del uso de la IA.

Taubman incidió en la larga vida que le queda por delante al mainframe (hay que recordar que ya ha cumplido sesenta años)

Taubman incidió también en la larga vida que le queda por delante al mainframe (hay que recordar que ya ha cumplido sesenta años) aún teniendo en cuenta los enormes costes asociados a su uso, incluyendo las licencias asociadas.

Si un usuario lanza una transacción para una consulta, el gran reto no es el tiempo que tarda, sino más bien garantizar que la entidad tiene la capacidad técnica (en cuanto a rendimiento) para darle salida rápidamente y atender el resto de las transacciones que van entrando. De lo contrario, se van acumulando, haciendo cola, lo que puede llevar a la caída de los sistemas del banco.

“En este ámbito, la optimización resulta vital. Muchas tecnológicas nos han ofrecido servicios enfocados a estas líneas de trabajo en infraestructura IBM mainframe, pero solo con Orizon hemos conseguido beneficios reales gracias a las recomendaciones de su equipo de expertos, cuya capacidad para mejorar el rendimiento y las optimizaciones en el mainframe está demostrada”.

Banco Mediolanum

Para Miquel Gea Baró, hoy la instantaneidad es la norma. “Desde que todo el mundo tiene el banco en su mano, un tiempo de respuesta prácticamente instantáneo es la normalidad y nadie acepta esperar para hacer una consulta o una operación a través de la aplicación de su banco y, menos aún, la inoperatividad del servicio”.

Ateniendo al aumento exponencial de las operaciones, especialmente en el ámbito de la banca móvil, detectaron rápidamente el problema. “Compramos la mejor herramienta del mercado, pero claro, las herramientas por sí solas no hacen nada. Absolutamente nada”.

“Compramos la mejor herramienta del mercado, pero claro, las herramientas por sí solas no hacen nada».

Esta entidad, además del uso de herramientas de monitorización, utiliza los servicios de Orizon a través de la Oficina Técnica de Rendimiento (OTR), que está coordinada desde el área de arquitectura de la entidad.

“Estamos muy en los inicios, pero queremos implantar también una oficina de calidad, para la que vamos a pedir también la colaboración de Orizon para acompañarnos en el plan de transformación que tenemos definido para 2025 y 2026”.

Abanca

Por su parte, los dos directivos de Abanca explicaron el contexto en el que se mueve su entidad, con un volumen creciente de adquisiciones que se han ido desarrollando durante los últimos años (entidades que se tienen que integrar en la plataforma de Abanca); un core desarrollado a medida “esto nos facilita mucho ir integrando mejoras y actualizaciones, porque todo lo hacemos desde casa; y un interés creciente en los entornos distribuidos.

Rebeca Cores, directora de Infraestructura y Operaciones en Abanca; y José Antonio Fernández, director de Transformación IT de Abanca.

 

“En nuestra experiencia, el uso de entornos distribuidos está creciendo tanto como el mainframe y, por lo tanto, la optimización de este tipo de escenarios es clave”.  

Precisamente, ha sido a raíz de la adquisición de Eurobic, anunciada en noviembre de 2023, cuando Abanca se planteó la posibilidad de contratar los servicios de Orizon, teniendo en cuenta el importante aumento de recursos —y de costes— que se les venían por delante. De hecho, el ahorro económico ha sido una de las calves para argumentar la contratación de Orizon, con el que trabajan a éxito: el coste de sus servicios está relacionado con las eficiencias obtenidas.

La evolución de BOA

Orizon ha invertido ya 3,5 millones de euros en esta herramienta, que ha supuesto la adaptación de su arquitectura al entorno cloud y su rediseño en base al concepto de data lake buscando la máxima escalabilidad en el manejo y procesamiento de volúmenes ingentes de datos.

Sin necesidad de instalar agentes, y con independencia de su formato, BOA extrae, almacena y procesa datos procedentes de la operación de las aplicaciones e infraestructuras de las compañías (desde el mainframe, DB2 y otros tipos de BBDD hasta herramientas de monitorización y automatización de procesos como Dynatrace y Control-M).

A partir de aquí es cuando entran en escena los algoritmos, que son los encargados de ordenar, analizar y correlacionar toda la información para determinar, causas raíz de ineficiencias en procesos batch (dependencias, tiempos de espera…), así como errores de código o bucles que estén comprometiendo el rendimiento, tanto en entornos on-premise como cloud e híbridos.

El siguiente paso es la resolución de esas incidencias, analizando el comportamiento dinámico de software desde múltiples perspectivas y detectando oportunidades de mejora. Por último, hay un tercer tipo de algoritmos que se enfoca a la predicción y capacita a la plataforma para recomendar con antelación las acciones más adecuadas.