Hemos visitado las instalaciones de Grupo Cosentino en Almería para entender cómo esta multinacional ha rediseñado su modelo operativo con un objetivo: depender lo mínimo posible de la intervención humana en tareas que no aportan valor diferencial y avanzar hacia el modelo de Empresa Autónoma. La adopción de la nube con Azure, el agente CLAR y Microsoft Discovery sitúan a la compañía como referente español de la llamada frontier firm.
Llegamos a Macael, un municipio de poco más de cinco mil habitantes en la comarca almeriense de la Almanzora, donde se extrae mármol blanco desde hace siglos. Fue aquí donde, en 1945, Eduardo Cosentino y Eduarda Justo fundaron una pequeña empresa familiar para comercializar esta piedra natural. Ocho décadas después, aquella cantera local es una multinacional que factura 1428 millones de euros, emplea a 6000 personas y genera el 90% de su negocio fuera de España.
Uno de los secretos de su éxito es convertir sus instalaciones casi en organismos autónomos
Sin embargo, el hito más disruptivo de Cosentino no reside en sus métricas financieras, sino en la metamorfosis de su propio producto. El mármol natural hoy apenas representa el 10% de sus ingresos. El resto proviene de superficies como Silestone y Dekton: materiales nacidos en laboratorios que imitan la geología terrestre mediante procesos de altísima presión y temperatura, acelerando artificialmente lo que la naturaleza tarda milenios en producir. Su último salto, la gama Éclos (lanzada a finales de 2025), redefine la categoría al eliminar la sílice cristalina e integrar hasta un 90% de componentes reciclados.
Reinventar una industria desde la autonomía operativa
Hay algo que llama especialmente la atención cuando visitas las instalaciones de Grupo Cosentino. De tener como objetivo la extracción de mármol de las montañas de Almería ha pasado a convertirse en una de las fábricas más tecnificadas de Europa. Uno de los secretos de su éxito es convertir a sus instalaciones casi en organismos autónomos, capaces incluso de tomar decisiones en tiempo real.
Ángel Madariaga, VP Engineering, Construction & General Services de Cosentino, nos explicaba que se trata de un modelo construido sobre tres ejes:
- La apuesta total por la automatización y la robotización en toda su cadena de producción.
- La reducción de las dependencias (tanto de proveedores externos como de los procesos internos en sus propias líneas de producción) para garantizar la continuidad operativa.
- La sostenibilidad y la apuesta clara por la región.
El Parque Industrial de Cosentino en Cantoria ocupa casi cuatro millones de metros cuadrados en el interior de la provincia de Almería. Desde fuera, parece una ciudad industrial, de la que Ángel Madariaga ejerce la figura de “alcalde”.
Desde dentro, funciona como un sistema nervioso centralizado. Más de 96.000 variables se monitorizan en tiempo real, y un número interminable elementos autónomos (muchos de ellos de diseño y desarrollo propio) operan en sus líneas de producción. La que se encarga de la fabricación de Dekton —inaugurada en 2023 con una inversión de 120 millones de euros— es la expresión más visible de esa filosofía. Incluye las prensas hidráulicas más grandes del mundo, con 25.000 toneladas de presión, y cuatro hornos de 200 metros de longitud.

La planta está conectada al almacén logístico mediante SAP MII (Manufacturing Integration and Intelligence), lo que permite clasificar y preparar hasta 18.000 tablas en ocho horas de forma 100% automatizada, eliminando cualquier cuello de botella manual.
La lógica que subyace a ese modelo es evidente: Cosentino diseña su propia tecnología de producción, construye sus propias celdas robóticas y conecta de forma completamente automatizada cada punto de la cadena, desde la entrada de materia prima hasta la salida del producto al camión de distribución. Una apuesta que, como veremos más adelante, confluye en su acuerdo con Microsoft y en el nacimiento de CLAR.
Cosentino como frontier firm
La puesta en práctica de estas bases ha permitido a Grupo Cosentino trascender el modelo tradicional de digitalización para posicionarse como una empresa frontera o frontier firms. Un concepto que ya defendió Satya Nadella en su reciente intervención en Madrid y que implica la integración de la inteligencia artificial en las empresas no como una herramienta periférica, sino como una capacidad estructural que redefine su modelo operativo.
La estrategia se vertebra sobre cuatro ejes: la optimización de procesos internos, mejorar la experiencia del empleado, reinventar la relación con el cliente y el impulso de la innovación científica.
La compañía se encamina hacia la empresa autónoma: personas, agentes, datos y procesos trabajando de forma integrada
Según destacó Rafael Domene, CIO global de Cosentino, la visión de la compañía se encamina hacia la empresa autónoma (autonomous enterprise), un estadio organizativo donde personas, agentes de IA, datos y procesos trabajan de forma integrada. Este modelo busca reducir la dependencia de procesos manuales y tareas determinísticas para fomentar una gestión más inteligente y eficiente.
Eliminar dependencias para dar el siguiente paso
El concepto que defiende Domene va mucho más allá de la automatización tradicional y de incorporar copilotos o asistentes de IA a determinadas tareas. Durante décadas, las empresas han invertido mucho en digitalizar procesos mediante aplicaciones (ERP, CRM, dashboards…), pero esos sistemas siguen dependiendo de que una persona los utilice, que lo haga correctamente, que introduzca información y actúe sobre ella. Por tanto, aunque la organización esté digitalizada, sigue siendo profundamente dependiente de la intervención humana.
En su opinión, el paso clave está en rediseñar procesos para que puedan ejecutarse, supervisarse y adaptarse con la mínima dependencia posible de las personas en aquellas actividades donde el juicio humano no aporta un valor diferencial. Es decir, evitar que actúen como un simple «pegamento» entre aplicaciones.
No se trata de añadir más tecnología, aplicaciones o automatizaciones. El objetivo es que la compañía pueda crecer sin que cada incremento de actividad requiera proporcionalmente más personas realizando tareas administrativas. Por eso define la autonomía empresarial como una cuestión de resiliencia y productividad, no de innovación cosmética.
El objetivo es crecer sin que cada incremento requiera proporcionalmente más personas realizando tareas administrativas
Esa visión presenta una pregunta incómoda: ¿Cuántos procesos siguen funcionando únicamente porque hay personas trasladando información entre sistemas? La verdadera transformación no consiste en añadir un chatbot encima del ERP, sino en replantear la arquitectura operativa de la empresa para que los procesos sean capaces de ejecutarse y evolucionar de forma más autónoma.
Journey to cloud
Un pilar crítico en esta transformación ha sido el proyecto Journey to cloud, que ha culminado con la migración de sus sistemas SAP a Microsoft Azure. Aparte de todos los beneficios que conlleva este paso hacia la infraestructura en la nube, este movimiento ha permitido mejoras de hasta un 97,29% en tiempos de procesos críticos. La compañía ha pasado de un modelo de sistemas estancos a una base de datos unificada sobre Microsoft Fabric, incorporando una capa semántica que es la que permite a la IA interactuar de forma coherente con la lógica de negocio.
Este es un matiz especialmente relevante. Durante años, según comentó Domene, Cosentino invirtió en construir cuadros de mando y democratizar el acceso a la información. Sin embargo, la irrupción de la IA les llevó a cuestionar ese modelo: disponer de datos ya no era suficiente; era necesario convertirlos en contexto accionable para que los agentes pudieran explicar qué ocurre, por qué ocurre y qué alternativas existen.

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Esta estrategia de desacople del backend busca superar las limitaciones propias de los sistemas SaaS tradicionales en cuanto a la dependencia de interfaces de usuario rígidas y procesos muy definidos y poco flexibles. La propuesta de Cosentino consiste en agentizar tanto las capas superiores de interacción como el flujo de procesos: mantener la robustez del backend pero eliminando la fricción para el usuario final.
Precisamente, Celonis ha sido el socio encargado de lo relativo a los procesos, generando una capa por encima de las aplicaciones de bakend que ha permitido a Cosentino tener una visibilidad total sobre cómo se ejecutan realmente sus operaciones. Su tecnología ha hecho posible que se conviertan los datos brutos de los sistemas como SAP en eventos, conectándolos para entender las dependencias entre las distintas fases de la cadena de valor.
CLAR y la transformación de la fuerza de ventas
La aplicación más tangible de esta arquitectura agéntica es CLAR, un agente de IA diseñado para los equipos comerciales. Basado en tecnología de Microsoft y desarrollado internamente (esta es una premisa clara de Cosentino), CLAR permite a los vendedores gestionar sus tareas exclusivamente mediante la voz desde sus dispositivos móviles.
Básicamente, el agente se convierte en un asistente funcional, capaz de capturar, registrar y actualizar información en sistemas como Salesforce o SAP, eliminando la necesidad de introducir datos manualmente, una tarea que anteriormente consumía el 36% del tiempo de la fuerza comercial.
CLAR es un asistente funcional, capaz de capturar, registrar y actualizar información en sistemas como Salesforce o SAP
CLAR no actúa solo como una interfaz de voz; gestiona procesos completos. Es capaz de preparar reuniones, resumir reclamaciones de calidad en curso, gestionar agendas y detectar oportunidades de negocio analizando interacciones previas. Además, ofrece inteligencia competitiva al sugerir argumentos de venta basados en el conocimiento acumulado de la organización, lo que permite a los comerciales centrarse en actividades de alto valor y en la relación personal con el cliente.
Aparte de la reducción del tiempo dedicado a interactuar con las aplicaciones, Domene insistió en la necesidad de eliminar dependencias y potenciar la autonomía. Es el asistente el que interactúa directamente con los sistemas e introduce toda la información necesaria. Es un cambio de paradigma muy importante, que mejora el impacto en el negocio y la visibilidad del pipeline.
Seguridad y gobierno de la IA
Para Cosentido, la seguridad no es un componente periférico, sino un requisito previo para cualquier avance en su transformación digital. El CIO global de Cosentino fue muy claro en este ámbito. De hecho, la ciberseguridad fue definida como uno de los tres pilares fundamentales de su mandato, junto con los procesos y la IA. “Es esencial para habilitar todo lo demás”.
Para escalar soluciones tecnológicas a nivel global —con más de 2000 comerciales operando en tiempo real en decenas de países—, Cosentino ha dedicado esfuerzos críticos a garantizar que la plataforma no genere problemas de integridad ni fugas de información.
El despliegue masivo de estas herramientas requiere una capa de seguridad que sea capaz de seguir el ritmo de la innovación. Para ello, Cosentino ha apostado por herramientas como Microsoft Purview y Microsoft Defender, haciendo que la fuerza de trabajo digital opere bajo un marco securizado, evitando que el acceso a las bases de datos comprometa la privacidad o la lógica de negocio.
Microsoft Discovery: IA aplicada a la ciencia de materiales
En el ámbito del I+D, Cosentino se ha convertido en la primera empresa industrial en España en adoptar Microsoft Discovery. Esta plataforma utiliza supercomputación, computación cuántica y modelos de razonamiento avanzado para acelerar la investigación científica. El sistema permite evolucionar de un modelo de experimentación física tradicional a uno basado en la simulación predictiva, reduciendo drásticamente los tiempos de desarrollo de nuevos materiales.
La plataforma integra agentes especializados, denominados digital researchers, que asisten a los doctores en nanotecnología y química de la compañía. Estos agentes pueden proponer rutas químicas alternativas, predecir formulaciones óptimas y realizar análisis de calibración automatizados. Esto permite que el personal científico se libere de tareas repetitivas y se enfoque en la innovación de «frontera», explorando materiales que anteriormente eran inviables debido a la complejidad de su modelado físico.
Según Valentín Tijeras, Product, R&D and Quality Corporate VP de Cosentino, los que trabajan en este mundo, el científico, siempre intentan pasar al siguiente nivel, pero normalmente se encuentran con las limitaciones propias de las herramientas actuales. “Gran parte del día de nuestros doctores se pasaba repitiendo análisis. Con esta tecnología los empoderamos para que se dediquen a pensar de una manera mucho más efectiva y con mucho más impacto”.

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Además, continua el directivo, “Estas herramientas nos permite trabajar con modelos que razonan; es como si los investigadores estuvieran hablando con su director de tesis”.
María Vázquez, directora de Soluciones Empresariales de Microsoft España, destacó la importancia estratégica de la alianza que ha permitido a Cosentido entrar en el programa de Microsoft Discovery. “Cosentino es un ejemplo de compañía pionera utilizando la inteligencia artificial de manera transversal. Hemos conectado el corazón de la innovación de Cantoria con el de Redmond para acelerar soluciones desde Almería al resto del mundo”.
Hacia la empresa autónoma y resiliente
El caso de Cosentino demuestra que la IA transversal no es una meta, sino un catalizador para la evolución del modelo de negocio industrial. La transición hacia una empresa autónoma requiere, más allá de la implementación de herramientas como Copilot o agentes agénticos como CLAR, una rearquitectura profunda de los datos y los procesos. El desacople de las interfaces respecto a los sistemas transaccionales y la creación de una capa semántica de negocio son los cimientos técnicos que permiten capturar valor real.
La transición hacia una empresa autónoma requiere una rearquitectura profunda de los datos y los procesos
La experiencia de Cosentino ofrece una hoja de ruta clara para las empresas industriales: modernización de la infraestructura en la nube, unificación y gobierno del dato, agentización de procesos críticos para ganar eficiencia operativa y uso de supercomputación para liderar la innovación de producto.
El futuro de la industria reside en la capacidad de integrar la inteligencia artificial en el núcleo de la toma de decisiones, permitiendo a las organizaciones anticipar el mercado y gestionar la complejidad con una agilidad hasta ahora inaccesible.











































