En el campo de la ciberseguridad industrial, la protección de los sistemas físicos exige un cambio de paradigma que vuelve insostenible la división entre IT y OT. Los desarrollos más recientes reclaman una visión holística, sustentada en la cooperación estratégica entre gestión y compliance (que ofrece el CISO) y el ámbito de operaciones (que garantiza el CTO), apoyada en plataformas (como las CPS, siglas en inglés de cyber-physical systems) capaces de integrarse y anticipar las amenazas de una era cada vez más compleja

Rafael VidalLa digitalización de la industria y las organizaciones corporativas viene acompañada de una paradoja. Por un lado, se ha multiplicado la eficiencia y la capacidad de anticipar fallos; por otro, esta interconexión ha abierto las puertas a riesgos donde lo físico y lo digital se entrelazan de manera inseparable. Ante este escenario emergen las plataformas de protección de sistemas ciberfísicos (CPS, siglas en inglés de cyber-physical systems), que no solo protegen activos, sino que actúan como capa estratégica para garantizar la continuidad, la seguridad y la confianza.

Los CPS representan la unión entre sensores, dispositivos, algoritmos de control y procesos físicos, como en una planta de energía que regula su producción de manera autónoma. En ellos, lo digital impacta directamente en lo físico y un fallo puede traducirse en interrupciones de servicio o riesgos para la seguridad.

La visión holística: seguridad semántica

Hasta hace unos años, la seguridad se dividía en dos grandes bloques: el primero formado por la relativa a IT, orientada a datos, redes y sistemas informáticos; el segundo, por la enfocada a OT, centrada en el control industrial, la maquinaria y los procesos asociados. Esta separación —razonable en un modelo menos conectado— hoy resulta obsoleta, ya que los ataques más sofisticados saben explotar precisamente esa brecha.

Precisamente, el reto actual es ser capaces de adoptar una visión holística, pues el negocio es un único ecosistema donde IT y OT han de convivir (así lo indica, por ejemplo, la Directiva NIS2).

Los entornos IT/OT evolucionan hacia una visión holística en la protección de sistemas críticos gracias a la seguridad semántica

De este modo, los planes ya no deben trazarse con una defensa fragmentada en mente, sino a partir de la idea de que el riesgo se tiene que gestionar de manera transversal. Esto significa priorizar, evaluar impactos y diseñar respuestas coherentes que abarquen lo digital y lo físico, con la premisa de que lo importante no es proteger cada componente aislado, sino asegurar la resiliencia del conjunto.

Las misiones del CISO y del CTO resultan, por tanto, determinantes en un entorno ciberfísico donde ambos enfoques confluyen: si el CISO prioriza riesgos y el CTO implementa soluciones, el éxito solo será posible cuando trabajen en sinergia, entendiendo que la seguridad no puede ser un apéndice ni la tecnología avanzar sin una estrategia sólida e integrada.

Como se puede comprender fácilmente, el camino hacia esta seguridad holística no está exento de desafíos:

  • Requiere superar barreras culturales. En muchas organizaciones, IT y OT todavía funcionan como departamentos separados, con presupuestos y prioridades distintos. Integrar ambas realidades implica cambiar la mentalidad y asumir que el valor está en el trabajo conjunto.
  • Demanda inversión en formación. No basta con buenas plataformas, los equipos deben interpretar la información, gestionar incidentes y tomar decisiones informadas.
  • Exige compromiso de la alta dirección, ya que la seguridad CPS no es un problema técnico sino un asunto estratégico que afecta a la continuidad del negocio y la confianza del mercado.

Enriquecer alertas con contexto

La experiencia de Nunsys Group nos ha enseñado que la convergencia requiere:

  • Establecer una gestión unificada de riesgos que contemple incidentes digitales y fallos operativos, integrando criterios de impacto en el negocio.
  • Apostar por plataformas abiertas y escalables, capaces de convivir con diferentes tecnologías y adaptarse al crecimiento.
  • Invertir en formación y alineación de los equipos de IT y OT, superando la visión de silos y fomentando una cultura común de seguridad.

Los datos confirman que se avanza en este camino. Así, en febrero de 2025 Gartner publicó su primer informe sobre plataformas CPS: Magic Quadrant. Un hito que evidencia cómo este ámbito ya se reconoce como mercado estratégico dentro de la ciberseguridad. Según el citado documento, para 2027 el 75% de las organizaciones preocupadas por CPS adquirirán capacidades específicas de ciberseguridad a través de estas plataformas, y un 45% priorizará las funcionalidades de remediación sobre las de monitorización o visibilidad.

El análisis también señala una limitación relevante: ninguna de las plataformas evaluadas ofrece gestión y orquestación integrales. Una carencia subsanada por nuestra herramienta SIRENA, con la que los líderes del cuadrante podrán enriquecer las alertas con contexto y negocio, de modo que las amenazas vagas se traduzcan en planes de riesgos y cuadros de cumplimiento (ISO 27001, ENS, NIS2).

CPS y ciberseguridad industrialEsta complementariedad convierte a SIRENA en algo único en el panorama actual, pues unifica una capa de correlación que permite ofrecer visibilidad estratégica. Además, aporta capacidad de respuesta, lo que hemos llamado seguridad semántica.

En este ecosistema, SIRENA se ha consolidado como añadido esencial en la estrategia de protección para las CPS. Integra sondas que capturan información en profundidad de redes industriales y dispositivos críticos, y articula esa información bajo un único paraguas de gestión.

De este modo, aporta visibilidad global, correlación en tiempo real y coherencia en la respuesta, y les facilita tanto al CISO como al CTO la toma de decisiones. La plataforma SIRENA, por otra parte, gracias a su extraordinario grado de integración, complementa a tecnologías ya desplegadas, otorgando contexto estratégico a los sistemas de seguridad gestionados (SOC).

Desarrollar las plataformas CPS

Estos modelos irrumpen para guiar la evolución de las plataformas CPS, ya que la seguridad industrial y corporativa no puede conformarse con soluciones desconectadas, sino que debe aspirar a integrar, correlacionar y anticipar.

Con vistas al futuro, la expansión de la inteligencia artificial, la automatización y el IoT hará de las plataformas CPS un elemento central de cualquier estrategia de seguridad. Hay que tener claro que lo que está en juego no son solo los datos, sino la continuidad de servicios esenciales y la seguridad de las personas.

En definitiva, hablar de plataformas CPS es hacerlo de una nueva etapa en la seguridad digital e industrial, que torna insuficientes los enfoques tradicionales e imprescindible la colaboración entre CISO y CTO. Proteger lo ciberfísico, más allá de blindar sistemas, significa garantizar que industrias, servicios y sociedad puedan seguir funcionando con confianza.

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