El auge de los ciberseguros

Hablemos de un concepto que cada vez atrae más la atención de todo tipo de organizaciones: los ciberseguros. La digitalización avanza a un ritmo vertiginoso y las empresas dependen cada vez más de la tecnología para operar y competir en sus respectivos sectores. Una circunstancia que, sin embargo, también ha provocado un aumento significativo en la cantidad y la sofisticación de los ciberataques: durante el último año han crecido un 14% con respecto al período anterior.

Esta creciente amenaza ha impulsado la contratación de ciberseguros como una medida clave para mitigar riesgos. En 2024, la demanda de estas pólizas creció un 30%, con un incremento destacado en sectores como el financiero, el energético y el sanitario, que lideran esta tendencia debido a su alta exposición a fraudes digitales y robo de datos.

El sector financiero se ha consolidado como uno de los principales consumidores de estas pólizas. Debido a la cantidad de datos personales que almacena, está más expuesto a fraudes y ciberataques. Asimismo, sectores críticos como el sanitario, el manufacturero y el energético han aumentado significativamente la contratación de estos seguros ante el incremento de amenazas dirigidas a sus infraestructuras tecnológicas y operativas.

Por su parte, las pequeñas y medianas empresas, con recursos más limitados y una menor percepción de los riesgos, comienzan asimismo a adoptar estas soluciones como una medida esencial de protección y continuidad del negocio.

Ciberseguridad y regulación

Los marcos regulatorios y el cumplimiento normativo, con las exigencias que imponen a las empresas, también impulsan la contratación de ciberseguros. Así, la Directiva NIS2 establece medidas legales para aumentar la ciberseguridad y la resiliencia de las infraestructuras críticas y los servicios digitales en Europa, lo que incluye obligaciones de ciberseguridad, supervisión y ejecución, gestión de riesgos y notificación de incidentes. Por su parte, el Reglamento DORA establece para la operativa digital en el sector financiero un marco que abarca la gestión de riesgos de TIC, notificación de incidentes, pruebas de resiliencia e intercambio de información.

La creciente amenaza ha impulsado la contratación de ciberseguros como una medida clave para mitigar riesgos

Ante esta demanda, las aseguradoras están desarrollando soluciones innovadoras que combinan seguros cibernéticos con herramientas de ciberseguridad avanzadas, como software para detectar vulnerabilidades y analizar riesgos, y plataformas de formación y concienciación en ciberseguridad. Además, incluyen servicios de respuesta a incidentes que refuerzan la capacidad de las empresas para mitigar los ataques y recuperarse de ellos.

Estrategia robusta

En este escenario, la previsión es que la inteligencia artificial y la automatización incentiven los ataques cibernéticos, que, además, serán más sofisticados. Entre las tendencias más destacadas se encuentra la especialización en la cadena de ataque: los ciberdelincuentes dedicarán más tiempo a las fases de reconocimiento y preparación para asestar golpes más focalizados y precisos.

Asimismo, se prevé un incremento en los ataques dirigidos a entornos en la nube, aprovechando vulnerabilidades específicas en infraestructuras críticas de múltiples proveedores. También se anticipa la proliferación de herramientas de hacking automatizadas —disponibles en la dark web— potenciadas mediante inteligencia artificial. Esto permitirá que incluso agresores con poca experiencia puedan ejecutar ataques sofisticados.

Ante este panorama, la recomendación es que las organizaciones fortalezcan sus estrategias de ciberseguridad con enfoques más proactivos y adaptados a los nuevos riesgos digitales. En este sentido, es fundamental invertir en capacitación continua, adoptar tecnologías avanzada e integrar soluciones de ciberseguridad específicas para cada sector. Estas medidas resultarán claves a la hora de mitigar los riesgos emergentes.

Howden, como bróker especializado, proporciona acompañamiento desde el análisis de riesgos inicial hasta la transferencia al mercado asegurador. Solo así es posible ofrecer soluciones a medida y en línea con los marcos regulatorios, como las adaptaciones a NIS2 y DORA, que aseguren una estrategia robusta de protección.

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