Hablamos sobre ESG con Adolfo De La Fuente. Se define como un especialista en la reorientación estratégica y la puesta en rentabilidad de compañías. Lleva más de 27 años en el sector tecnológico, trabajando para grandes corporaciones, empresas propiedad de fondos de capital riesgo o startups, en países de Europa e Hispanoamérica, e incluso en Nueva Zelanda. Esta exposición internacional ha enriquecido su visión acerca de cómo la tecnología ayuda, a empresas y organizaciones, y a la sociedad en general, a mejorar y transformarse.

Inetum ha vivido un período de muchos cambios…

La trayectoria de Inetum se caracteriza por un crecimiento rentable, logrado tanto de forma orgánica como a través de adquisiciones. En los últimos quince años ha habido más de sesenta operaciones con compañías de todos los tamaños. Algunas han sido realmente transformadoras, han complementado nuestra huella geográfica en distintos mercados y, sobre todo, nuestra cartera de servicios.

Todas las generaciones se ven más atraídas por empleadores que se definen como responsables, y que lo demuestran con hechos

La oferta de Inetum se ha ampliado mucho y hoy abarca desde soluciones tecnológicas tradicionales hasta la provisión de servicios y de proyectos complejos, pasando por las implantaciones de soluciones estándar.

Adolfo de la Fuente, CFO en Iberia Latam en Inetum.

A eso nos dedicamos: a solucionar, con la tecnología, retos de negocio de nuestros clientes: (empresas privadas e instituciones públicas) y de la sociedad, empleando los conocimientos internos e integrando soluciones de terceros.

Recientemente hemos vivido un hito muy relevante, la entrada de Bain Capital Private Equity. Su llegada, junto con la renovación del equipo directivo —incluyendo a nuestro CEO de Grupo, Jacques Pommeraud, y a nuestro CEO Regional para Iberia y Latinoamérica, Manuel García del Valle— ha traído un renovado impulso a la compañía.

Nuestro enfoque estratégico estructura la oferta en cuatro unidades de negocio: technology, solutions, software y consultoría, cada una de ellas con una visión sectorial, verticalizada.

Hablemos sostenibilidad. ¿Son conscientes ya las empresas del valor que aporta?

No es solo el valor que ofrece; tenemos que acostumbrarnos a pensar también en la capacidad de supervivencia que otorga. Aquellos actores que no pongan la ESG al frente de su estrategia empresarial, desaparecerán.

Hace poco leía un informe que decía que el 85% de los españoles estamos dispuestos a pagar más por productos responsables en sentido integral, es decir, productos cuya cadena de distribución es sensible a criterios medioambientales, sociales y de transparencia o de gobernanza. Eso es mucho.

El talento, hoy por hoy escaso, quiere trabajar en empresas que tienen algo más que una cuenta de resultados

Todo apunta en la misma dirección: el 70% de los grandes inversores incluye en sus criterios de inversión que los negocios donde vaya a colocar su capital sean sensibles en materia ESG, porque está demostrado que son más rentables; las instrucciones financieras están poniendo productos que priman, o que castigan, a aquellos que no cumplen estos criterios; la normativa y la regulación evolucionan en ese sentido…

Además, en sectores como el nuestro, en el que el talento escasea, todas las generaciones se ven más atraídas por empleadores que se definen como responsables, y que lo demuestran con hechos. Si quieres atraer y fidelizar el talento, tienes que ser un abanderado de esos valores, que son los que priman en el mercado.

¿Qué papel desempeña el área de tecnología?

Quien marca el camino es el consejo de administración. Este órgano es el que ha de abanderar la iniciativa, haciéndola explícita con su compromiso en materia de ESG y entendiendo cuáles son las consecuencias de no cumplir con esos criterios.

Pero el área de TI es crucial. Estamos en la era de los datos, de la información; en una nueva ola de transformación industrial donde prima el conocimiento y el uso de tecnología para hacer que los procesos productivos sean más eficientes, y también más sostenibles y rentables.

REnergetic

Dentro del marco de Horizonte 2020 de la Comisión Europea, en 2020 se inició el consorcio de REnergetic, un proyecto financiado con fondos europeos que se centra en el estudio y evaluación de la viabilidad (organizativa, jurídica y sociológica) de comunidades energéticas.

Su objetivo es demostrar la mejora de la eficiencia energética y la autosuficiencia, así como la participación comunitaria y la viabilidad socioeconómica, mediante acciones que permitan alcanzar la neutralidad de la huella del carbono para 2050.

El papel de Inetum en el consorcio es doble: por un lado, se encarga de la coordinación del proyecto y de su correcta ejecución. Por otro, lidera el desarrollo de nuevas tecnologías, con la ayuda de la inteligencia artificial, para adaptar el consumo de energía, EV y calor al suministro existente de energías renovables. También se está implementando la solución de VR de INETUM (Intraverse) para ayudar a la modelización de futuras comunidades energéticas.

El área de TI tiene que ser un abanderado, tiene que creérselo; pero, para ello, hay que dotarla de los recursos necesarios. Tenemos que ayudarles a que recojan la marea de datos que existen (los que se conocen y los que no), los almacenen y establezcan una gobernanza para para consumirlos. El objetivo es poder medir lo que tienes que medir: tu grado de cumplimiento al respecto.

Soy un convencido de la IA generativa; creo en lo que puede aportar, algo que se traduce en la mejora de los resultados empresariales, pero también en beneficios para la sociedad.

El área de tecnología es la que tiene que abrirnos los ojos y mostrarnos las posibilidades que existen. Tiene que identificar a los apóstoles dentro de las compañías, para que estas puedan aprovechar la ventaja que da la tecnología y conseguir que la eficiencia mejore. Hacer realidad eso de “construir un mundo mejor a través de tu forma de hacer negocios”.

¿Cómo está afectando a las áreas financieras?

Lo está haciendo de una forma muy decidida, y cada vez va a afectar más. En algunas corporaciones, y es el caso de Inetum, la responsabilidad en materia de ESG ha pasado a estar debajo del gorro del financiero. Se nos da esa responsabilidad porque la cultura de rigor y la metodología que tenemos como financieros son las que ahora se quiere traspasar al manejo de la información en materia de sostenibilidad, de responsabilidad social y de transparencia.

En algunas corporaciones, y es el caso de Inetum, la responsabilidad en materia de ESG ha pasado a estar debajo del gorro del financiero

Es cierto que hay un cambio regulatorio muy importante. Hace poco leía que —a nivel mundial— solo una de cada cuatro empresas estaba preparada para entregar la información que los nuevos estándares regulatorios imponen y para pasar el proceso de verificación independiente.

Integrantes del equipo del área financiera de Inetum Iberia Latam. De izquierda a derecha: Guadalupe González, Adolfo de la Fuente, Cristina Trigueros y Elena Hernández Salguero.

Pero en España no nos tiene que preocupar mucho. En 2018, un cambio de normativa obligó a que muchas empresas ya tuviéramos que reportar esa información no financiera y que también pasemos por esos procesos de verificación. Para nosotros va a ser una evolución: incrementar el rigor y el alcance de aquello que tiene que ser medido.

Hay que tener en cuenta que algunas de estas métricas todavía no existen: se basan en datos que están dispersos por las organizaciones… Esto es lo que tenemos que construir entre todos y hacer que sea una realidad, dotándolo de la transparencia necesaria como para que esa información se pueda trazar hasta su origen.

¿Cómo se ha resuelto este tema?

Es una capa adicional de información, pero estamos todavía en los inicios. Hay todo un mundo por construir. Es un proceso en constante evolución que también forma parte de esa visión que deben tener las empresas respecto al entorno tan cambiante en el que vivimos: pensar que una solución —cualquiera— va a servir para toda la vida es engañarse.

Los números per se no son nada si no tienen un vínculo con la realidad que subyace: los famosos KPI

Tienes que estar preparado para cambiar. Las empresas son organismos vivos y se constituyen a través de células que se interconectan. La información es una parte más de esas células y tienes que estar preparado para poder —hoy— ir a una parte de la organización, capturar determinados datos e integrarlos con el resto de la información; y, mañana, pasar a otra distinta, porque la perspectiva o la prioridad cambian.

Afortunadamente, en esta casa —y en muchas otras— el equipo de Finanzas está preparado para hacer estas integraciones, y para entender que los números per se no son nada si no tienen un vínculo con la realidad que subyace: los famosos KPI, métricas —en ese caso no financieras— que tienen que ser tratadas con el mismo rigor que el resto.

Para ello, el papel que desarrolla la tecnología es fundamental. Partimos de muchas bases de datos de gran tamaño con multitud de información, y todo lo que tiene que ver con soluciones alrededor de data mining es fundamental para capturar esos datos. El siguiente paso es transformarlos y ponerlos en contexto con otra serie de indicadores.

Más allá de la RSC, ¿qué aporta la sostenibilidad y los criterios ESG?

Creer en la sostenibilidad y en el ESG, y llevarlo a práctica, conlleva ventajas en todas las líneas de la cuenta de resultados, empezando por los ingresos (como decía, el 85% de los españoles estamos dispuestos a pagar más). Pero es que hay quien no quiere comprar productos de empresas que son socialmente responsables.

El tiempo de usar y tirar ha pasado, y esto aplica a cualquier sector económico. El consumidor es responsable y quiere comprar aquello que va a contribuir a que este mundo sea mejor.

En cuanto a la estructura de costes, podemos identificar algo tan evidente como que, si hacemos más eficiente el consumo energético —por ejemplo, a través de una solución como Synergica—, los costes se reducen. Y si esto se traslada a toda tu cadena de suministro, se produce un efecto en cadena y la eficiencia que consiguen tus proveedores revierte también en tu cuenta de resultados.

Otro aspecto: nosotros somos un negocio de personas y en nuestro sector es infinitamente más complicado atraer al talento que fidelizar el que tienes en casa. El talento, hoy por hoy escaso, quiere trabajar en empresas que tienen algo más que una cuenta de resultados, que hacen las cosas por algún motivo y que son responsables.

¿Qué es una empresa B2B2S?

Nos definimos como una empresa B2B2S (business to business to society), predicamos con el ejemplo y lo que decimos lo hacemos. Las empresas, igual que las personas, sacan todo su potencial si tienen claro por qué hacen las cosas, en vez de hacerlo “porque te lo dicen”.

Las empresas, igual que las personas, sacan todo su potencial si tienen claro por qué hacen las cosas, en vez de hacerlo “porque te lo dicen”

Si sabes por qué haces las cosas, es fácil saltar al cómo las haces y a qué cosas haces. El producto final es un resultado de esa misión que te has marcado al definir por qué haces las cosas.

Esto, en Inetum, lo llevamos a su máxima expresión. Con la tecnología somos capaces de contribuir a hacer que empresas e instituciones mejoren, y que las sociedades en las que operamos prosperen y sean más sostenibles a lo largo del tiempo.

Hay muchos ejemplos que lo prueban. Por ejemplo, las soluciones de pago que utilizan los usuarios de Metro de Madrid, que contribuyen a mejorar y simplificar la experiencia de los pasajeros; o la solución que hemos desarrollado para el Ministerio de Transformación Digital, que facilita el acceso al Kit Digital para pequeñas y medianas empresas; o si aplicamos la IA generativa para mejorar la eficiencia productiva y trasladamos parte de esas mejoras a nuestros clientes para contribuir a mejorar el resultado y a entrar en un ciclo positivo de generación de recursos.

Hacer y medir

El Consejo de Administración debe proporcionar los recursos necesarios (personas, dinero, herramientas…) para que la estrategia de sostenibilidad se lleve a la práctica, y eso pasa por hacerlo y por medirlo.

Porque lo que no se mide no se puede gestionar; y lo que no son cuentas son cuentos. Lo que tienes que demostrar con hechos es que el retorno existe, es decir, que realmente cumples con eso que dices que vas a hacer.

Otros ejemplos: en Tarragona trabajamos con instituciones locales para generar planes de estudios y fomentar el empleo de la gente joven, para que no se tenga que ir fuera; en algunos países latinoamericanos hemos puesto en marcha iniciativas para formar —en tecnología— a colectivos desfavorecidos, y que parte de esas personas pasen a formar parte de Inetum: bueno para la sociedad, para el entorno y también para nosotros.

La tecnología contribuye a mejorar la sociedad y, por tanto, a hacer que nosotros y nuestros clientes seamos mejores.

¿Cómo ha evolucionado la demanda en torno a este tipo de soluciones?

La demanda es creciente en todos los sentidos. Por ejemplo, en el sector industrial, los que diseñen sus plantas productivas pensando en que sean nativas digitales, a largo plazo van a ser mucho más eficientes que quienes las construyan con una mentalidad 3.0.

El abanico de oportunidades que abren el 5G o el IoT va a favorecer la toma de decisiones o la ejecución de tareas complejas en tiempo real. La oportunidad que brinda es infinita. Lo que nosotros vendemos, la tecnología, es lo que facilita esto.

La tecnología contribuye a mejorar la sociedad y, por tanto, a hacer que nosotros y nuestros clientes seamos mejores

Algunos de nuestros clientes son muy proactivos en este sentido, son ellos los que nos piden determinadas soluciones; por otro lado, nosotros nos acercamos a las empresas para proponerles iniciativas a través de una oferta de consultoría específica en materia ESG: les ayudamos a medir sus indicadores estableciendo objetivos en un sistema estándar (OKR, objectives and key results), una metodología que se puede desplegar de forma rápida y eficiente.

Abarcamos desde la consultoría hasta soluciones mucho más complejas alrededor de la industria 4.0, con proyectos de sensorización muy relevantes que hemos desarrollado, por ejemplo, en Francia.

A nivel sectorial, hay un caso muy interesante aplicable al sector retail: a través de sensores se analiza el tráfico de personas para identificar las zonas de tránsito, o el recorrido lógico de los clientes, y, de este modo, posicionar mejor los productos en cabecera del lineal.

Uno de vuestros productos estrella es Synergica

Dicen que en casa de herrero cuchillo de palo. En este caso en concreto, eso no ocurre: el primer cliente de Synergica hemos sido nosotros. Synergica es una plataforma cloud que permite hacer más eficientes los consumos energéticos, analizando la información, identificando zonas de ineficiencia, picos y valles de consumo para comprar la energía a mejor precio, e incluso permite hacer proyecciones en función de los patrones de consumo.

Con Synergica, hemos rebajado un 17% el consumo de energía en septiembre con respecto al mismo período de 2022

Instalamos Synergica hace dos años, coincidiendo con una serie de mejoras que introdujimos cuando nos instalamos en estas oficinas. Invertimos en una iluminación más eficiente y hemos conseguido que el 100% de la energía que utilizamos en el conjunto de Inetum España sea verde.

Con la implantación de Synergica, los resultados han sido realmente buenos. Podemos identificar el consumo por metro cuadrado en cada una de las ubicaciones y nos ha ayudado a descubrir ineficiencias que nos estaban penalizando desde un punto de vista económico, pero también tenían un impacto medioambiental.

Además, las proyecciones nos han ayudado a negociar el precio con proveedores de energía eléctrica. Por dar algún dato, hemos rebajado un 17% el consumo de energía en septiembre con respecto al mismo período de 2022.

Esta plataforma está dirigida a todo tipo de compañías. Por ejemplo, en grandes retailers, como El Corte Inglés, es especialmente relevante el coste que puede suponer la electricidad dentro de su cuenta de resultados. De hecho, nosotros les ayudamos a identificar en qué zonas consumen más de lo que deberían o a hacer benchmarks en sus instalaciones para ver qué metros cuadrados tienen mayor o menos consumo, etc.