Es evidente el papel que desarrolla la inteligencia artificial, especialmente la IA generativa, en todo tipo de escenarios, pero especialmente en el de la ciberseguridad. Esta herramienta se ha posicionado como un elemento clave en ambos lados de la moneda:
- Desde el punto del cibercriminal, le ha abierto un nuevo mundo para lanzar un mayor número de ataques, más sofisticados y dirigidos.
- Pero también en lo relacionado con las estrategias de defensa, especialmente en el descubrimiento de nuevos modelos de fraude o malware, alertas de día cero o en la optimización de los procesos de seguridad, preparando a las empresas para un entorno digital cada vez más complejo.
De hecho, según Eusebio Nieva, director técnico para España y Portugal de Check Point Software, la inteligencia artificial se aplica actualmente en ciberseguridad con diferentes roles: enemigo, aliado y víctima.

Si hablamos de IA generativa, se está empleando mayoritariamente para generar ataques, haciéndolos más precisos, más difíciles de detectar. Pero también está siendo muy útil a la hora de detectar errores o deficiencias, incluso Google la ha utilizado para descubrir vulnerabilidades no publicadas.
Por último, está el papel de víctima, con actuaciones dirigidas a provocar fallos inducidos, incluyendo diversas técnicas para saltarse el jailbreaking, el envenenamiento de contenido, la inversión del modelo, etc.
“Hay que proteger a las empresas que tienen pensado hacer su propia IA generativa. Nosotros estamos lanzando soluciones para proteger estos modelos, pero también el uso que se hace de ella por parte de los empleados”.
En este contexto, según una investigación de Check Point Software y Vanson Bourne, un 40% de los profesionales de seguridad ha experimentado un “fuerte impacto” en sus operaciones de para establecer un sistema de defensa adecuado contra la ciberdelincuencia basado en IA.
Un contexto de cifras récord
Además, la ciberseguridad es una disciplina que sigue evolucionando a pasos agigantados y no parece que se perciba todavía el techo en cuanto al número de ataques detectados. Según Check Point Research, durante el tercer trimestre de 2024 se alcanzaron cifras récord, con una media de 1876 ataques semanales por empresa. Esto supone un aumento del 75% con respecto al mismo período del año anterior.
Durante el tercer trimestre de 2024 se alcanzaron cifras récord, con una media de 1876 ataques semanales por empresa
Otro dato interesante es que, en este período, Europa ha sufrido un notable repunte en cuanto al número de ciberataques, con un crecimiento del 86%. Si ponemos el foco en España, durante este tercer trimestre de 2024 se han producido 1775 ataques semanales, no necesariamente exitosos. Eso sí, esta cifra revela que se ha producido un incremento del 100% respecto al mismo período del año anterior.
El ransomware, al alza
Otro de los datos interesantes que se puede extraer de estas estadísticas es que el ransomware sigue estando al más alto nivel de incidencia, con más de 1230 incidentes declarados públicamente por grupos de extorsión. En este ámbito, Europa ha sido la segunda región más castigada, con un 24% de los incidentes notificados y, si ponemos el foco en España, el pasado mes de septiembre acaparó cerca del 5% del total de incidentes en Europa.
Según otro informe de Check Point Research, el panorama del ransomware está experimentando cambios significativos, con nuevos actores —como RansomHub— que ganan protagonismo frente a otros grupos que antes eran los dominantes. En cualquier caso, las motivaciones de estos grupos delictivos siguen siendo económicas, cobrando cada vez más protagonismo modelos como el ransomware as a service (RaaS) o la doble extorsión.
Estrategias de ciberseguridad
Mario García, director general de Check Point Software para España y Portugal, también puso el foco en los diferentes elementos que están incidiendo en las estrategias de seguridad empresariales. Es cierto que la directiva NIS2, que entró en vigor en octubre de 2024, marcará un hito en los requisitos de ciberseguridad para las empresas que operan en la Unión Europea, pero su puesta en marcha todavía no está siendo mayoritaria.
En este contexto de constante evolución, Check Point Software ha reforzado su propuesta de valor mediante el desarrollo de alianzas estratégicas con gigantes tecnológicos:
- Check Point AI Cloud Protect, desarrollado en colaboración con NVIDIA, que ofrece protección avanzada para infraestructuras de IA en la nube.
- Infinity AI Copilot, creado junto a Microsoft, que mejora la administración de seguridad en un 90 %.
- Heights Cyber Dome, en alianza con Heights Telecom que protege redes domésticas mediante la tecnología Check Point Quantum IoT Protect Nano Agent, se ha diseñado para proteger redes domésticas mediante tecnología IoT.
Además, ha introducido una serie de innovaciones, como el sistema Secure Access Service Edge (SASE), que integra múltiples capas de protección bajo un modelo zero trust; o la función de categorización automática de URL, que ha alcanzado un 98 % de precisión en la clasificación de sitios web.
Panorama de ciberseguridad en 2025
Según el informe de predicciones elaborado por Check Point Software de cara al 2025, el próximo año el panorama de la ciberseguridad se volverá más complejo, incluyendo nuevas amenazas que van desde el malware mejorado con IA, especialmente en el ámbito de la cadena de suministro, hasta las que van a llegar de la mano de la computación cuántica. De hecho, el propio Mario García destacó uno de los retos que, en este sentido, se le va a presentar a las empresas en un período de cuatro o cinco años: en poco tiempo, la computación cuántica podría descifrar comunicaciones actuales, por lo que es crucial adoptar algoritmos resistentes al análisis cuántico.
En 2025 habrá cerca de 32 mil millones de dispositivos IoT, ampliando significativamente la superficie de ataque
Otro de los puntos clave de este escenario estará en ligado a la proliferación de dispositivos IoT. De hecho, según un informe de Morefield, en 2025 habrá cerca de 32 mil millones de dispositivos IoT, ampliando significativamente la superficie de ataque. Como respuesta, las organizaciones deberán adoptar arquitecturas de zero trust para mitigar los riesgos asociados.
Por último, Eusebio Nieva también destacó la convergencia entre las figuras de CIO y CISO para buscar un enfoque más integrado de gestión de riesgos en un escenario en el que destaca la creciente adopción de la IA y de entornos de nube híbrida.
































