Estamos en un momento de cambio en el que solo podemos vislumbrar lo que será nuestro futuro gracias a la tecnología. Una de ellas, el 5G, es la que está impulsando la transformación digital del entorno empresarial y de la sociedad en su conjunto.
Cada vez más, nuestros hábitos tienen un componente digital que pasa por un uso generalizado de la nube para almacenar información y permitir el funcionamiento de aplicaciones de forma segura.
Además de esto, también es necesario garantizar la conexión simultánea de numerosos dispositivos. De hecho, según Machina Research, en el 2025 habrá más de 27.000 millones de dispositivos IoT conectados.
Todo esto está acelerando la demanda de redes móviles privadas con el objetivo de asegurar la conectividad bajo cualquier circunstancia. En este contexto, las redes móviles privadas 5G aportan bajos niveles de latencia, conexión multidispositivo y seguridad a todos los procesos y para todo tipo de escenarios, incluso en situaciones de movilidad.
El acuerdo entre Telefónica y Nokia permitirá desplegar redes privadas 5G en el entorno empresarial español
A través de dichas redes, las empresas y Administraciones Públicas pueden contar con una infraestructura de red con latencias mínimas y soportar un tráfico de datos muy elevado. Esto es algo especialmente importante cuando se conectan miles de dispositivos, hasta un millón por kilómetro cuadrado en la actualidad.
El 5G privado también aporta resiliencia y flexibilidad, lo que da lugar a nuevos usos industriales en ámbitos como, por ejemplo, la incorporación de robótica móvil en planta o la creación de gemelos digitales para realizar simulaciones y estudiar el comportamiento de un futuro producto.
Redes 5G y la fábrica del dato
De esta forma se avanza en el concepto de fábrica del dato, asumiendo que en los procesos productivos también se producen datos, además de productos. Precisamente este activo —las redes 5G— favorece que la información fluya entre la cadena de producción y la red de negocio, facilitando la toma de decisiones en base a los datos que se generan dentro de la propia fábrica o en el mismo producto. De este modo, se puede predecir la demanda y reducir el tiempo no productivo de las máquinas, entre otros beneficios.
La conectividad 5G, que en el caso de Telefónica alcanza el 89% del territorio español, mejora la productividad entre un 5% y un 25% en procesos de ensamblaje y cuando se aplica conjuntamente con herramientas de realidad aumentada. Además, también facilita la puesta en marcha de las denominadas fábricas sin cables, acortando los plazos de despliegue (de un año a dos meses) con respecto a las fábricas cableadas.
Digitalización en la nube
Nuestra colaboración con Nokia se alinea con la visión de Telefónica en cuanto a impulsar industrias con tecnología de vanguardia. El acuerdo al que hemos llegado recientemente, y que ya hemos firmado con anterioridad en otros países de Latinoamérica, nos permitirá desplegar redes privadas 5G en el entorno empresarial español.
Esta alianza dará acceso a hasta cien soluciones relacionadas con la nube, las redes móviles privadas y el edge computing para la industria
Esta alianza, que estará vigente los próximos tres años, dará acceso a las empresas a hasta cien soluciones diferentes de Nokia relacionadas con la digitalización en la nube, las redes móviles privadas, y el edge computing para la industria y los dispositivos industriales.
Todos estos servicios se apoyarán en la red de Telefónica España, que también ofrecerá su experiencia con el desarrollo e implantación de más de noventa casos de uso con capacidades del 5G, o sus recursos como operador nacional, entre los que destaca su liderazgo en el despliegue en la banda de 3.500 MHz, lo que favorece el 5G de altas prestaciones. Pero también llevará a cabo labores de consultoría y mantenimiento, e incorporará sus capacidades como integrador tecnológico, que lleva a cabo través de Telefónica Tech.
Todo ello contribuirá a una mayor digitalización de la fabricación, los puertos y la logística, apoyado la automatización de múltiples procesos; y permitirá que los coches conectados y la sanidad electrónica sean una realidad antes de lo que pensamos.






























