Aunque durante años fue sinónimo de modernización, hoy muchas organizaciones están reevaluando su estrategia cloud. El equilibrio entre cumplimiento de la ley, privacidad y control operativo está llevando a cada vez más compañías a repatriar cargas de trabajo a centros de datos locales. En este nuevo escenario híbrido, donde conviven lo mejor del cloud y del on-premise, surge un reto: garantizar la gobernanza y el cumplimiento sin sacrificar la agilidad y accesibilidad de los datos.
Los centros de datos, lejos de ser una infraestructura estática, se han convertido en piezas clave de la transformación digital. Han evolucionado impulsados por múltiples factores, entre ellos la inteligencia artificial (IA) generativa, que exige nuevas capacidades de procesamiento, almacenamiento y seguridad.
Tal y como apunta el Foro Económico Mundial, la industria del data center duplicará su valor en los próximos años hasta alcanzar los 584.000 millones de dólares. Aunque es cierto que, para ello, deberá hacer frente a importantes retos, entre los que destaca el de gestionar la información en entornos cada vez más complejos.
En un momento en el que el volumen de datos disponible es inmenso, se apuesta cada vez más por estrategias multicloud e híbridas, que proporcionan ventajas tan importantes como una mayor flexibilidad, escalabilidad y eficiencia.
En este sentido, son muchas las compañías, sobre todo en los sectores más regulados, para las que la nube no es una buena alternativa y utilizan centros de datos para alojar su información. No escasean tampoco las organizaciones que están trasladando determinadas cargas de trabajo a entornos on-premise debido a cuestiones de cumplimiento, control o costes.
Este nuevo escenario implica a su vez una mayor dificultad en el procesamiento, la integración y la gobernanza de los datos debido a la existencia de múltiples plataformas. Por todo ello resulta imprescindible implementar una estrategia de datos sólida, que ofrezca una visión unificada, segura y eficiente de la información.
Visibilidad y cumplimiento normativo
En el marco europeo son varias las legislaciones que afectan a las operaciones y las transferencias de datos. Entre ellas, el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) incide especialmente en aspectos relacionados con la transparencia, la seguridad y la privacidad.
Además, existen determinados sectores, como el financiero o el sanitario, que, por manejar información especialmente sensible, tienen que someterse a unos requisitos de cumplimiento aún más estrictos.
Siete de cada diez compañías se han planteado repatriar datos que llevaron en su momento a un modelo en la nube
Para afrontar todas estas cuestiones normativas es necesario poseer la capacidad de visibilizar toda la información, un requerimiento para el que las organizaciones están encontrando serias dificultades. De hecho, según un reciente estudio de Cloudera, en tres de cada cuatro empresas españolas la información no se encuentra conectada.
Esta falta de visibilidad redunda en la aparición de silos de datos o de información duplicada. En paralelo, si no se alcanza la interoperabilidad, habrá problemas de latencia y la transferencia de datos será lenta e inconsistente.
Otro de los grandes retos está relacionado con la repercusión que ello tiene en las políticas de seguridad y control de acceso de las empresas. Tal y como apunta el citado estudio, seis de cada diez organizaciones afirman que el reto más importante al que se enfrentan en su actual estructura de datos es la fiabilidad y seguridad.
Extraer valor de la información
Es evidente que, para exprimir el valor real de los datos, el elemento esencial no son las plataformas en las que se ubica la información, sino cómo se administran y analizan estos datos.
La visibilidad en los centros de datos también es importante, puesto que la tendencia se dirige hacia modelos híbridos que se adecúen a las características de cada compañía, en los que los datos se pueden encontrar distribuidos en entornos locales y en la nube en función de sus características y necesidades de análisis y gestión.
Por ejemplo, según datos de Cloudera, siete de cada diez compañías se han planteado repatriar datos que llevaron en su momento a la nube, con el objetivo de hacer que residan en sus propios servidores y centros de datos.
En línea con este enfoque, Cloudera ha dado un paso más allá en su solución Cloudera Data Visualization, que incluye el funcionamiento en plataformas on-premise. Esta solución, concebida para proporcionar una visualización de datos unificada y que permite hacer consultas utilizando el lenguaje natural gracias a la inteligencia artificial integrada, facilita a las empresas la colaboración y la toma de decisiones informadas.
Una de sus ventajas más significativas es la velocidad a la que las organizaciones pueden empezar a obtener valor de sus datos. Con una única interfaz para todos los usuarios, independientemente de si están trabajando en las instalaciones on-premise o en la nube, la integración es más rápida y sencilla. De hecho, los ingenieros y científicos de datos y los equipos de negocio pueden comunicarse, colaborar y compartir información sin problemas, y sin comprometer la seguridad ni la gobernanza.
Esta herramienta también reduce la sobrecarga de trabajo asociada a la gestión de determinadas herramientas o a la capacitación de los usuarios para operar en diferentes plataformas. Además, las herramientas nativas de IA y la automatización agilizan aún más el proceso.
Seguridad unificada
Otra característica de Cloudera Data Visualization es que integra una seguridad unificada, pues permite operar con los datos desde cualquier lugar sin necesidad de moverlos o copiarlos, de modo tal que evita las brechas de seguridad. Todo ello gracias a Cloudera Shared Data Experience (SDX). Este es un aspecto crucial para las compañías de sectores con requisitos normativos estrictos, ya que proporciona un control total de todos los datos utilizados.
De hecho, organizaciones pertenecientes a estos sectores ya se están beneficiando de esta solución. En concreto, una entidad bancaria, que cuenta con cerca de 2100 usuarios que interactúan con más de 4500 cuadros de mando, ha conseguido un ahorro operativo de 5 millones de euros, al tiempo que ha implementado unos controles de seguridad más estrictos.
Visión unificada
En un entorno digital cada vez más complejo y regulado, el hecho de alcanzar una visión unificada de los datos se ha convertido en un factor decisivo. Esta capacidad no solo permite a las empresas tomar decisiones más informadas y precisas, sino que también mejora significativamente su eficiencia operativa al reducir duplicidades, eliminar silos y optimizar el uso de los recursos disponibles.
En definitiva, una estrategia de gestión del dato basada en soluciones que contribuyan a aumentar las posibilidades analíticas no es solo una ventaja competitiva, sino una necesidad para operar con confianza, agilidad y responsabilidad.






























