Asus lleva años construyendo la gama Zenbook sobre procesadores Intel y, en menor medida, AMD. El Zenbook A16 rompe esa inercia al integrar un Snapdragon X2 Elite Extreme, la última propuesta de Qualcomm para portátiles Windows con arquitectura Arm, centrada en combinar rendimiento, autonomía e IA local.
Esta apuesta sucede a la línea Zenbook A14, lanzada hace un par de años, y llega en un momento en que los procesadores Snapdragon han empezado a resolver buena parte de los problemas de compatibilidad que lastraron a la primera generación de equipos Arm con Windows.
El Zenbook A16 integra un Snapdragon X2 Elite Extreme, la última propuesta de Qualcomm para portátiles Windows
Este nuevo Zenbook A16 se posiciona en una competición directa con equipos de primera línea en este segmento de mercado, incluyendo el MacBook Air de 15 pulgadas, al que Asus parece mirar de tú a tú en términos de peso y autonomía.
Una de las principales diferencias con estas alternativas está precisamente en la arquitectura: mientras otras marcas, en el ámbito del PC, han reforzado sus modelos con los nuevos procesadores Intel Panther Lake, ASUS confía en Arm y sus especiales prestaciones, especialmente en el ámbito de la eficiencia energética.
Lo que sí es necesario, cuando se trata de llevar el dispositivo a un ambiente corporativo, es validar la compatibilidad con ciertas aplicaciones, digamos más tradicionales (clientes VPN, aplicaciones verticales, antivirus). Aunque la compatibilidad con el ecosistema Office y la mayoría del software de oficina está prácticamente resuelta, y así lo ha demostrado durante las pruebas realizadas, es cierto que no ocurre igual con ciertas herramientas especializadas.
Zenbook A16: ligero, robusto y muy elegante
Uno de los aspectos destacables de este Zenbook A16 son sus dimensiones y peso. Con tan solo 1,2 kilos, es uno de los dispositivos más livianos del mercado. De hecho, se puede llevar en la mochila de forma cómoda, algo que es muy relevante si debemos cargar con el equipo constantemente, viajar con frecuencia, etc.
Además, cuenta con acabado en ceraluminum que, según el fabricante, es un 30% más ligero que el metal y ofrece una mayor resistencia a los arañazos o a los golpes (ha sido certificado bajo el estándar militar MIL-STD-810H). Lo que sí podemos afirmar es que resiste bien el uso diario, se limpia de forma muy sencilla y su superficie evita las típicas huellas que suelen aparecer en los diseños más brillantes.
Esta capa exterior, además, le confiere un aspecto diferencial, con colores diferentes y un tacto menos metálico que al aluminio o el magnesio que se suelen emplear en otros portátiles de gama alta.
Por otra parte, el diseño es minimalista, sin apenas logotipos visibles, algo que se agradece especialmente en un entorno corporativo. Otro aspecto interesante es su sistema de apertura, especialmente suave y sólido. La pantalla se puede abrir con un solo dedo, sin necesidad de sujetar la base con la otra mano. Además, se mantiene estable en cualquier ángulo, aunque es cierto que no permite tumbar la pantalla completamente.
Su sistema de apertura es especialmente suave. La pantalla se puede abrir con un solo dedo, sin tener que sujetar la base
En el apartado de conectividad, el equipamiento que ofrece es más que suficiente para el trabajo en un contexto híbrido: distintos puertos USB 4 y 3.2, HDMI 2.1 y lector de tarjetas SD, algo poco habitual en este tipo de dispositivos. Esto se complementa con soporte Bluetooh 5.4 y Wi-Fi 7 que, aunque todavía es una apuesta de futuro para muchas empresas, acabará implantándose en todo tipo de contextos.
Pantalla y experiencia multimedia
Pero si hay un elemento especialmente diferenciador en el Zenbook A16 es la pantalla. Se trata de un panel OLED de 16 pulgadas con resolución 2880×1800 (formato 16:10) y 120 Hz de frecuencia de refresco. En este tipo de dispositivos, el tamaño y la resolución son muy relevantes, porque permiten trabajar con mayor comodidad, reduciendo la dependencia de un monitor externo.

Si nos paramos en sus especificaciones técnicas, se puede destacar que cuenta con certificación VESA HDR True Black 1000, mostrando negros más profundos que en un LCD convencional. Este no es un tema menor. Más allá del salto de calidad que propone OLED en todo tipo de contextos, su elevado contraste (sin efecto halo en textos sobre fondo oscuro) ayuda —junto con otros elementos, lógicamente— a reducir la fatiga visual al trabajar durante horas con documentos de texto, hojas de cálculo o correo electrónico.
Cuenta también con un sistema de sonido con seis altavoces, que sorprende por su calidad incluso a volumen alto, algo poco común en un portátil de este segmento, no tanto en videollamadas (donde es habitual el uso de auriculares externos) pero sí en presentaciones o, simplemente, para disfrutar de un momento de ocio. El conjunto se complementa con una webcam de 1080p con cámara de infrarrojos para Windows Hello, que ofrece una imagen correcta en condiciones normales de luz. Eso sí, se echa en falta el típico obturador físico de privacidad.
Rendimiento sobresaliente en ofimática
En este apartado es donde ASUS se juega gran parte de su credibilidad a la hora de apostar por la arquitectura Arm y procesador Snapdragon X2 Elite Extreme. Como herramienta profesional para un contexto corporativo, el Zenbook A16 ofrece un rendimiento multihilo más que notable a la hora de trabajar con herramientas ofimáticas, correo o la navegación con múltiples pestañas abiertas.
Durante las pruebas realizadas, el rendimiento en aplicaciones nativas de Microsoft 365 es fluido y consistente, sin diferencias relevantes cuando se utiliza el equipo solo con la batería, fuera de la toma de corriente. Esto es algo que se puede observar en algunos modelos, donde el rendimiento baja algo al funcionar solo con batería porque el sistema busca alargar la autonomía aplicando perfiles de energía más conservadores.
El rendimiento en aplicaciones nativas de Microsoft 365 es fluido y consistente, sin diferencias relevantes cuando se utiliza solo con la batería
En cuanto al rendimiento gráfico, lo podríamos calificar como muy sólido para el tipo de uso que se espera de este dispositivo. La GPU Adreno X2-90 aparece integrada en el propio SoC Snapdragon X2 Elite Extreme, y ha mejorado notablemente su rendimiento con respecto a la generación anterior. En cualquier caso, no es un equipo pensado para tareas intensivas de renderizado o edición de vídeo pesada.
Apuesta por los AI PC
No se podría entender un equipo de esta gama, y para este perfil de usuario, si no constituyera una apuesta clara por el concepto de AI PC. El Zenbook A16 se comercializa como Copilot+ PC, la categoría que Microsoft reserva para equipos con una NPU capaz de superar los 40 TOPS; en este caso, sobre el papel, la NPU del Snapdragon X2 Elite Extreme llega a 80 TOPS.
En el uso diario, esa potencia sí se traduce en un funcionamiento fluido de las funciones de IA integradas en Windows: efectos de estudio en videollamadas (desenfoque de fondo, encuadre automático, contacto visual simulado), y las herramientas de generación y edición que Microsoft ha ido incorporando a Windows 11, todas ellas ejecutadas en local sin depender de la nube ni penalizar la autonomía.
Esto es especialmente relevante en un contexto en el que el usuario de negocio depende cada vez más de este tipo de copilotos para buena parte de sus tareas diarias. No puede permitirse prescindir de estas herramientas cuando no hay conexión a Internet, o moderar su uso para evitar que termine mermando la autonomía.
Autonomía y otros argumentos
Precisamente, la autonomía es uno de los datos que suelen tener un especial protagonismo en este tipo de dispositivos. El Zenbook A16 monta una batería de 70 Wh, una de las de mayor capacidad en su categoría, a lo que hay que sumar características como la eficiencia energética propia del Snapdragon X2 Elite Extreme, o el uso de varias herramientas de gestión de energía integradas de fábrica, incluyendo un modo de «carga saludable de batería» que ayuda a alargar su vida útil.
El resultado: ASUS afirma que ofrece más de 21 horas de autonomía, eso sí, en un escenario de laboratorio. En cualquier caso, a tenor de las pruebas realizadas, hablamos de una cifra también muy elevada, incluso puede estimarse más allá de las diez horas de funcionamiento en un entorno real, según la carga de trabajo, las aplicaciones abiertas, etc.
ASUS Zenbook A16 cumple sobradamente como herramienta de productividad para un usuario profesional en entornos corporativos
Y cuando hace falta recargar, el cargador de 130 W que incluye repone el 50% de batería en apenas 44 minutos, lo que también reduce la fricción en desplazamientos cortos entre reuniones.
En resumen, podemos afirmar que este ASUS Zenbook A16 cumple sobradamente como herramienta de productividad para un usuario profesional en entornos corporativos, que valora especialmente el diseño y la elegancia, el nivel de prestaciones generales y la autonomía.


































