Vivimos en una realidad empresarial donde lo híbrido es la norma, no la excepción. Las organizaciones modernas operan sobre una base tecnológica que combina aplicaciones legacy profundamente arraigadas con arquitecturas cloud cada vez más sofisticadas, bases de datos distribuidas, servicios SaaS y nuevas capas de automatización. Esta diversidad, que debería ofrecer una ventaja competitiva, se convierte a menudo en una fuente de fricción, especialmente cuando se trata de gestionar datos.

Ángel Luis NebreraLa información clave para operar y tomar decisiones está fragmentada. No solo se encuentra en distintas ubicaciones, sino también en diferentes formatos, estructuras y niveles de accesibilidad. Lo que antes era un entorno de datos centralizado y relativamente manejable hoy está disperso en múltiples silos.

El resultado es una visión parcial de la realidad operativa de la empresa, procesos ineficientes y decisiones basadas más en la intuición que en la evidencia. En sectores como banca, manufactura o retail, este método, amén de ineficiente, es arriesgado.

Transformar los datos en acción

Las empresas saben que acceder a los datos ya no es suficiente. Lo relevante es convertirlo en decisiones y acciones en tiempo real, una capacidad que requiere, junto a la visibilidad, contexto, gobernanza y automatización.

Imaginemos un banco que evalúa riesgos crediticios sin disponer de una visión consolidada del cliente; o una empresa de logística que reacciona con retraso ante una disrupción en la cadena de suministro porque los datos están aislados en sistemas diferentes. En ambos casos, la consecuencia es la misma: pérdida de eficiencia, aumento de costes, menor capacidad de respuesta y peor experiencia para el cliente.

Ante este escenario, muchas organizaciones se enfrentan al dilema de integrar sus datos sin comprometer la seguridad y gobernanza de los sistemas existentes. Mover toda la información a una única ubicación, ya sea un data warehouse tradicional o una solución cloud centralizada, supone altos costes, plazos más largos y una pérdida de flexibilidad operativa. La solución no pasa tanto por centralizar como por interconectar los datos allí donde se encuentran.

Appian Data Fabric permite consultar datos dispersos, relacionarlos y operar sobre ellos como si formaran parte de una única base estructurada

En Appian abordamos este desafío con una propuesta diferente: Appian Data Fabric, una capa de datos unificada que conecta las fuentes de información donde están, sin necesidad de mover los datos ni replicarlos. Se puede, de este modo, trabajar con una visión única, consistente y en tiempo real, sin comprometer la arquitectura híbrida ya existente.

Appian Data Fabric actúa como un tejido conector entre los distintos sistemas. Gracias a su modelo de virtualización avanzada, permite consultar datos dispersos, relacionarlos y operar sobre ellos como si formaran parte de una única base estructurada. Esta capacidad reduce la complejidad técnica, acorta los ciclos de desarrollo y mantiene el control y la seguridad de los datos en todo momento.

Además, la gestión de permisos y la gobernanza están integradas desde el diseño. Se pueden definir políticas de acceso a escala de campo o registro, aplicar reglas contextuales y mantener una trazabilidad completa de las interacciones con los datos, lo que resulta fundamental en entornos regulados.

Datos que impulsan procesos y decisiones

La ventaja competitiva no reside solo en tener una visión integrada del dato, sino en la capacidad de activar procesos inteligentes y automatizados a partir de esa información. Por eso, Appian combina Data Fabric con su plataforma de automatización low-code, integrando datos, reglas de negocio, inteligencia artificial y flujos de trabajo en una misma solución.

Appian Data FabricSemejante combinación permite detectar cambios relevantes en los datos y lanzar automáticamente acciones correctivas o procesos de revisión, automatizar decisiones complejas basadas en reglas de negocio o modelos de IA y ofrecer experiencias personalizadas al usuario final, con información actualizada y contextualizada.

El resultado son flujos de trabajo inteligentes que responden en tiempo real, reglas automatizadas que guían decisiones complejas, y experiencias operativas más ágiles y personalizadas. Gracias a la combinación entre Data Fabric y la automatización de procesos, las empresas pueden orquestar tareas entre sistemas legacy y aplicaciones modernas, e incorporar IA y bots para ejecutar procesos de forma eficiente.

El caso de Leroy Merlin

Un ejemplo claro de esta transformación es Leroy Merlin, líder en retail de bricolaje y hogar. Durante la pandemia, el crecimiento del canal digital generó un incremento sustancial en devoluciones y reembolsos. La gestión de estos procesos era lenta y se distribuía en múltiples sistemas desconectados entre sí.

Con Appian, y gracias a Data Fabric y a tecnologías como el procesamiento inteligente de documentos (IDP), Leroy Merlin consiguió reducir el tiempo dedicado a resolver  solicitudes de devolución de más de quince días a tan solo un día y medio. Se puede apreciar fácilmente la mejora radical en la experiencia del cliente que ello supuso, por no mencionar el incremento en la eficiencia interna y el gran avance que significa establecer una base escalable para futuros procesos automatizados.

En palabras de Dmitriy Anderson, CIO & Head of E-commerce and Marketplace Strategy de Leroy Merlin, “todo lo que uno imagina construir, con Appian se puede hacer diez veces más rápido”.

Simplicidad operativa

La clave del enfoque de Appian es la simplicidad. En lugar de imponer un modelo de datos nuevo o exigir desarrollos personalizados complejos, la plataforma permite interconectar lo existente, automatizar sobre esa base y escalar según las necesidades del negocio.

Con Appian, las organizaciones pueden orquestar procesos e integrar datos en una única plataforma, sin desarrollar código desde cero ni invertir en proyectos largos y costosos. La experiencia del usuario mejora, los ciclos de desarrollo se acortan y la innovación se acelera; todo sobre una infraestructura que respeta el pasado y prepara para el futuro.

La plataforma permite interconectar lo existente, automatizar sobre esa base y escalar según las necesidades del negocio

Esto se traduce en una reducción de los tiempos de desarrollo y puesta en producción, una menor dependencia de productos específicos o integraciones ad hoc, mayor capacidad para responder a cambios normativos sin rehacer sistemas completos y un modelo de datos flexible y gobernado, apto tanto para el negocio como para TI.

Hoy, más que nunca, las organizaciones necesitan actuar con agilidad, pero sobre una base de datos fiable, accesible y conectada. En Appian entendemos que la transformación digital no puede significar desechar lo construido. Por eso hemos diseñado una plataforma que permite gestionar, automatizar y escalar en un mundo híbrido y distribuido.

La nueva era exige plataformas que conecten lo nuevo con lo viejo sin fricciones. Gestionar datos en este contexto ya no es solo un desafío técnico: es una cuestión estratégica que impacta directamente en la competitividad, la eficiencia y la resiliencia empresarial.

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