Las empresas españolas han integrado la inteligencia artificial (IA) en el 38% de sus procesos diarios, pero solo el 33% de los profesionales confía en sus decisiones. Así lo revela el estudio People & AI 2026 de Eraneos, que detecta una brecha de percepción entre directivos y empleados: los primeros duplican la confianza real de sus equipos en la tecnología.
Aunque la inteligencia artificial es ya un pilar operativo fundamental en el tejido empresarial, se podría decir que su despliegue avanza de forma desordenada. Esta es una de las principales conclusiones del estudio europeo People & AI 2026, elaborado por la consultora estratégica internacional Eraneos tras encuestar a más de 650 directivos y especialistas de España, Alemania, Suiza y Países Bajos.
El estudio desvela una paradoja crítica en el mercado: aunque la IA interviene —de media— en el 39% de los procesos diarios y el 92% de los trabajadores admite que sus operaciones sufrirían graves retrasos sin ella, solo una minoría traduce este uso en un valor real para el negocio. De hecho, a nivel global, apenas el 7% de las corporaciones logra un impacto transformador en todas sus áreas.
El 74% de los profesionales descarta hasta el 40% de las recomendaciones de la IA
Un dato también revelador es el que el 74% de los profesionales descarta hasta el 40% de las recomendaciones de la IA, generando un gran desperdicio, tanto económico como en cuanto al tiempo empleado.
Según afirma Antonio Rodriguez, Head of Data & AI de Eraneos Iberia, se percibe claramente un patrón común en toda Europa: las empresas han desplegado la IA con rapidez, pero sin construir el marco de confianza que la sostiene. “Sin claridad sobre quién responde de las decisiones de la IA, es muy difícil que los equipos la adopten de verdad».
La brecha del C-level
El informe de Eraneos pone cifras a un preocupante gap entre la percepción sobre la IA que tienen los altos directivos y las de los especialistas que ejecutan las tareas cotidianas. De hecho, los líderes corporativos tienen 2,3 veces más probabilidades de considerar que la organización está gestionando bien la IA en comparación con sus empleados.

Los directivos C-level observan progreso en todas las áreas sobre las que se les pregunta, pero las personas que interactúan con estas tecnologías se refieren de manera constante a una realidad distinta, una desigualdad que es aún más notable cuando se apunta a la confianza depositada en que las herramientas de IA actúen del modo adecuado.
Además, mientras el 63% de los directivos cree que existen guías de uso claras, solo el 25% de los especialistas técnicos comparte esa afirmación. Una distancia similar se repite al evaluar la confianza en las decisiones autónomas de la IA, respaldada por el 66% de los directivos frente a un ínfimo 21% de los empleados.
Adopción y valor desacoplados
A tenor de los datos del informe, la adopción de herramientas de IA está ampliamente extendida. Las herramientas independientes, la IA integrada en los sistemas centrales de negocio y el aumento de los agentes autónomos son una realidad para prácticamente la mitad de los encuestados.
Sin embargo, la relación entre adopción y valor es todavía débil. Los servicios financieros lideran los sectores europeos en adopción de la IA. También lideran la madurez de gobierno y la confianza de los empleados. La IA está presente en el 47% de los procesos diarios del sector, en comparación con el 25% de otros sectores como el público.
Pero una cosa es la adopción y otra el nivel de impacto de la IA en términos de ingresos, resultados para los clientes, costes y talento. Cuando se miden estos parámetros, este sector no destaca especialmente sobre otros segmentos con niveles de adopción inferiores. De hecho, los datos sugieren que la adopción y el valor están desacoplados desde un punto de vista estructural. El factor diferencial competitivo no es cuánta IA utiliza una organización, es todo lo que la organización ha construido en torno a ella.
El retorno económico de la IA
En cualquier caso, a pesar de los retos de confianza, la tecnología está demostrando su retorno económico en el Continente. Casi siete de cada diez profesionales encuestados en Europa (69%) afirman que la IA está contribuyendo a reducir costes operativos en sus organizaciones, consolidándose como uno de los principales beneficios empresariales derivados de su adopción.
Más allá del impacto económico, el estudio proporciona una radiografía continental sobre la madurez en la gestión de esta tecnología, reflejando estructuras de gobierno deficientes: existe una notable ausencia de marcos regulatorios internos. Solo el 35% tiene una orientación clara de uso, el 39% cuenta con una responsabilidad definida ante posibles errores y únicamente el 44% tiene los roles formalmente establecidos.
Nivel de adopción en España
Otra de las conclusiones que Eraneos ha extraído del estudio es que España se sitúa entre los mercados europeos más avanzados en adopción de inteligencia artificial, con un 38% de los procesos diarios apoyados por IA y un 47% de acceso a estas capacidades a través de sistemas integrados.
El 73% de los profesionales españoles percibe un impacto positivo de la IA en la mejora de habilidades y capacitación
El país destaca especialmente en aspectos de gobierno y alineación organizativa, ocupando la segunda posición entre los cuatro mercados analizados (Alemania, Países Bajos, España y Suiza) tanto en claridad de las directrices de uso de la IA (37%) como en alineación entre liderazgo y empleados (49%).
Además, el 73% de los profesionales españoles percibe un impacto positivo de la IA en la mejora de habilidades y capacitación, uno de los resultados más elevados del estudio.
No obstante, el informe pone de manifiesto que la adopción tecnológica sigue avanzando más rápido que la confianza y los mecanismos de control internos. Solo un 33% de los profesionales en España confía plenamente en las acciones de la IA y el 71% afirma descartar más del 40% de las recomendaciones generadas por estas herramientas.
































