La evolución hacia modelos cloud está transformando mucho más que la infraestructura tecnológica. También está redefiniendo el papel de los equipos Basis y de los partners, que pasan de administrar sistemas a desempeñar un papel clave en la gobernanza y evolución de las plataformas SAP.
Durante años, hablar de un equipo Basis era hablar de administración de sistemas. Su misión consistía en garantizar que la plataforma SAP funcionara con estabilidad, rendimiento y disponibilidad. Era un rol eminentemente técnico, indispensable para el negocio, aunque muchas veces poco visible.
Sin embargo, la llegada de RISE with SAP está cambiando esa realidad de una forma mucho más profunda de lo que suele percibirse. Más allá de la migración al cloud, estamos asistiendo a una transformación del modelo operativo que obliga a redefinir responsabilidades, competencias y la forma en que las organizaciones gestionan sus entornos SAP.
El reto: gobernar un ecosistema en el que fabricante, cliente y partner deben actuar de forma coordinada
La tecnología sigue siendo importante, pero ya no es el único factor diferencial. Hoy el verdadero reto consiste en gobernar un ecosistema en el que fabricante, cliente y partner deben actuar de forma coordinada.
El cambio no está en la infraestructura
Cuando una empresa inicia su transición hacia RISE with SAP, es habitual que la conversación gire en torno a servidores, bases de datos, cloud o migraciones. Sin embargo, esa es solo una parte de la ecuación.
El cambio más relevante no está en la infraestructura, sino en la forma de operar.
Con RISE with SAP, SAP asume una parte importante de la administración técnica de la plataforma, mientras que las organizaciones mantienen la responsabilidad sobre aspectos como la evolución del entorno, la seguridad, las integraciones, el rendimiento o la adopción de nuevas capacidades.
En otras palabras, la complejidad no desaparece. Se redistribuye. Y esa nueva distribución de responsabilidades exige una mayor coordinación entre todos los actores implicados.
De administrador técnico a responsable de gobierno
Este nuevo escenario redefine el papel de los equipos Basis. Su conocimiento técnico continúa siendo imprescindible, pero deja de ser suficiente. Hoy se espera de estos profesionales una visión mucho más amplia, capaz de conectar la operación tecnológica con las necesidades del negocio.
Su función ya no consiste únicamente en administrar sistemas, sino en garantizar que la plataforma evoluciona de forma controlada, que las responsabilidades entre los distintos participantes están claramente definidas y que cada decisión tecnológica contribuye a los objetivos de la organización.
En definitiva, el rol evoluciona desde la administración hacia la gobernanza.
Esta transformación, además, refleja una tendencia que trasciende el propio ecosistema SAP. A medida que la automatización y los servicios gestionados asumen las tareas más operativas, el valor de los perfiles técnicos reside cada vez más en su capacidad para coordinar, anticipar riesgos y facilitar la toma de decisiones.
El partner también juega un papel diferente
Este cambio afecta igualmente al papel de los partners tecnológicos. Durante mucho tiempo, gran parte de su aportación estuvo vinculada a la implantación y al mantenimiento de la infraestructura. Hoy, buena parte de esas tareas están estandarizadas o son responsabilidad directa de SAP.
Eso obliga a replantear dónde aporta realmente valor un partner.
De los equipos Basis se espera una visión más amplia, capaz de conectar la operación tecnológica con las necesidades del negocio
Más que ejecutar tareas técnicas, su papel consiste en acompañar a las organizaciones en la toma de decisiones: definir la estrategia de migración, ayudar a establecer un modelo de gobierno, optimizar procesos, resolver escenarios complejos de integración o asegurar que la plataforma evoluciona de acuerdo con las necesidades del negocio.
El valor ya no está únicamente en conocer la tecnología, sino en saber cómo aplicarla para obtener resultados.
Una migración empieza antes… y termina mucho después
Existe la percepción de que un proyecto de migración comienza cuando se ponen en marcha las herramientas técnicas y termina con el go live.
La experiencia demuestra que ocurre exactamente lo contrario. Las decisiones que más condicionan el éxito del proyecto suelen tomarse durante las fases previas: entender el punto de partida, evaluar el nivel de madurez tecnológica, analizar desarrollos específicos o definir qué objetivos persigue realmente la organización.
Y, una vez completada la migración, comienza una etapa igualmente importante. Es entonces cuando aparecen nuevos retos relacionados con la optimización del rendimiento, la automatización, la monitorización o la evolución continua del entorno.
Por eso, una migración puede completarse correctamente desde el punto de vista técnico y, sin embargo, no traducirse en una verdadera transformación operativa.
Un cambio que va más allá de la tecnología
La evolución hacia modelos como RISE with SAP está modificando la forma en que las organizaciones entienden la gestión de sus plataformas empresariales. El conocimiento técnico seguirá siendo esencial, pero cada vez será más importante complementarlo con capacidades de coordinación, visión estratégica y comprensión del negocio.
La transformación no consiste únicamente en migrar a un nuevo modelo tecnológico, sino en aprender a gobernarlo
En este contexto, el papel de los equipos Basis adquiere una nueva dimensión. Ya no son únicamente los responsables de que la plataforma funcione, sino también de que evolucione de forma segura, eficiente y alineada con las prioridades de la organización.
Quizá esa sea la principal lección que deja esta nueva etapa del ecosistema SAP: la transformación no consiste únicamente en migrar a un nuevo modelo tecnológico, sino en aprender a gobernarlo.
En Avvale, como partner estrategico de SAP, nuestro viaje con el modelo RISE with SAP comenzó desde su origen; fuimos pioneros en España al liderar la primera migración y, hoy en día, seguimos trabajando codo con codo con SAP para robustecer sus procedimientos globales, asegurando siempre que cada mejora técnica se traduzca en un beneficio directo y estratégico para el negocio de nuestros clientes.
El reto ya no es decidir si evolucionar, sino hacerlo con una estrategia clara. ¿Está su organización preparada para dar el paso hacia RISE with SAP?






























