España lidera Europa en despliegue de fibra, pero está pagando el precio de descuidar la modernización de equipos wifi, lo que socava su competitividad global en cuanto al rendimiento de banda ancha fija.

La notable transformación de España, que hace una década pasó de ser un país rezagado en telecomunicaciones a convertirse en líder mundial en disponibilidad de fibra, ha sido vertiginosa tanto en escala como en velocidad.

Aclamada ampliamente como modelo de buenas prácticas, esta transformación ha desempeñado un papel clave para que el país se sitúe a la vanguardia de Europa en crecimiento económico durante los dos últimos años, apoyando la atracción de inversión en fabricación de precisión, energías renovables y una creciente comunidad de nómadas digitales.

Si el despliegue de fibra en el mayor número posible de hogares fuera una carrera de velocidad, sin duda, España habría ganado. Pero la verdadera carrera —la maratón de extender la cobertura gigabit a todo el hogar, más allá de la puerta— requiere modernizar los equipos wifi de las instalaciones del cliente (CPE).

España se está quedando rezagada en cuanto a la modernización de los equipos wifi de las instalaciones del cliente (CPE)

En este aspecto, España se está quedando rezagada, y esto es algo que merma su competitividad global en rendimiento de banda ancha fija. Además, limita la capacidad de los proveedores de servicios de internet (ISP) españoles para diferenciarse en un mercado saturado con múltiples despliegues de fibra que se solapan.

Fibra o wifi

Este abismo —entre las conexiones de fibra de alta capacidad que llegan a la mayoría de los hogares españoles y los anticuados equipos wifi que suministran esa conectividad a los dispositivos finales— ejemplifica la paradoja de los antiguos mercados de fibra como España. Como pionera en fibra, España migró desde el cobre antes de que los modernos CPE Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 —diseñados para aprovechar al máximo el potencial multi-gigabit de la fibra— estuvieran ampliamente disponibles.

Algunos aspectos clave de esta tendencia:

  • España cuenta con una de las huellas wifi más antiguas y menos capaces de Europa. A finales de 2024, dos tercios de todas las conexiones wifi en España todavía dependían de estándares heredados (Wi-Fi 4 y Wi-Fi 5), dejando al país notablemente por detrás de sus iguales con menor penetración de fibra, incluyendo la vecina Francia, el Reino Unido y todos los países nórdicos. Este profundo arraigo de los estándares wifi heredados está limitando artificialmente el rendimiento de las conexiones de fibra de España, contribuyendo a su bajo rendimiento en el Speedtest Global Index en comparación con países con un despliegue de fibra menos extenso.
  • Las capacidades de la huella wifi de España varían significativamente entre los distintos ISP. DIGI se ha distinguido por proporcionar CPE modernos con Wi-Fi 6 de serie a toda su base de abonados, lo que ha contribuido a su sustancial liderazgo en penetración de Wi-Fi 6 en España: casi la mitad de todas las muestras de Speedtest en conexiones de DIGI en enero se basaban en Wi-Fi 6 o 7, frente a menos de una cuarta parte en Movistar y Vodafone. Por tanto, ha reforzado su rendimiento general en banda ancha fija. En comparación, los ISP que tardaron en introducir CPE modernos, como Movistar, o que restringieron el acceso a los abonados que optaron por complementos de alquiler de equipos premium, como Vodafone, conservan una cuota mucho mayor de usuarios en estándares wifi heredados.
  • Los CPE modernos con Wi-Fi 6 y 7 ofrecen importantes mejoras de rendimiento en todos los ISP. La diferencia entre las velocidades de fibra anunciadas hasta la puerta de casa (normalmente alcanzables a través de Ethernet por cable) y el rendimiento wifi real es menor en los hogares en los que se han desplegado CPE Wi-Fi 6 y 7. A finales de 2024, las velocidades medianas de descarga en Wi-Fi 6 en España alcanzaron los 419,13 Mbps, superando las velocidades de Wi-Fi 5 en más de un 56% y el rendimiento de Wi-Fi 4 en orden de magnitud. Mientras tanto, la latencia media de las conexiones Wi-Fi 7 (19 ms) era hasta un 15% inferior a la de Wi-Fi 5.

España, víctima de su propio éxito

España es un ejemplo típico de los retos que plantea el wifi heredado a aquellos que fueron los primeros en adoptar la fibra óptica en Europa, países que se lanzaron a desplegar redes de fibra completa con tecnología GPON (Gigabit Passive Optical Network, red óptica pasiva Gigabit). En España, Telefónica inició el despliegue de fibra a gran escala a principios de la década de 2010 y lo aceleró a partir de 2015.

Cuando Wi-Fi 6 estuvo disponible, los ISP españoles ya habían desplegado decenas de millones de CPE heredados

Cuando Wi-Fi 6 (el primer estándar realmente diseñado para fibra multigigabit basado en XGS-PON, que es la última tecnología de redes ópticas que permite velocidades simétricas de hasta 10 Gbps) estuvo disponible, los proveedores de servicios de internet (ISP) españoles ya habían desplegado decenas de millones de CPE heredados.

El análisis de los datos de Speedtest Intelligence revela que los CPE Wi-Fi 4 y Wi-Fi 5 han permanecido profundamente arraigados a la base de fibra de España, representando colectivamente más del 75% de todas las conexiones fijas en diciembre de 2024, según la cuota de muestras de Speedtest.

La dinámica competitiva

En su mayor parte, los ISP españoles han competido tradicionalmente en precio, contenido y niveles de velocidad, sin que las mejoras del CPE wifi se considerasen un diferenciador clave. En Francia, por el contrario, la entrada en el mercado de Free, de Iliad, a principios de la década pasada, intensificó la competencia no solo en precios, sino también en innovación en la “caja de Internet”. Durante más de una década, Free marcó el ritmo del mercado integrando tecnología punta en sus pasarelas Freebox, desde servidores multimedia incorporados hasta wifi de alta gama.

Los nuevos modelos de CPE impulsan mejoras en el rendimiento significativas en todas las métricas

Esto desencadenó una “guerra de cajas” en Francia, donde los ISP rivales se enfrentaron a la presión competitiva de actualizar periódicamente sus CPE para evitar ser superados. Por ejemplo, cuando Free introdujo un Freebox Wi-Fi 6 para nuevos abonados, Orange (Livebox 6) y Bouygues (Bbox Wi-Fi 6) no tardaron en lanzar sus propias ofertas, considerando el hardware como una característica competitiva clave para atraer abonados.

La ausencia de un disruptor equivalente a Free en España hasta la posterior llegada de DIGI, combinada con un enfoque centrado desde hace tiempo en la paquetización y los contenidos más que en el hardware (CPE) y en las tarifas multi-gigabit para la diferenciación competitiva, ha sido probablemente un factor clave para frenar la adopción de Wi-Fi 6 y 7 en España.

Los nuevos estándares wifi

A pesar de la amplia variación en la adopción de estándares wifi entre los ISP españoles, un resultado común es que los nuevos modelos de CPE impulsan mejoras en el rendimiento significativas en todas las métricas. En particular, Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 desempeñan un papel clave en la reducción de la diferencia entre las velocidades de fibra anunciadas —que normalmente se consiguen a través de Ethernet por cable— y el rendimiento inalámbrico real en los hogares españoles.

A finales de 2024, las velocidades medianas de descarga en Wi-Fi 6 alcanzaron los 419,13 Mbps, superando las de Wi-Fi 5 en más de un 56% y las de Wi-Fi 4 por orden de magnitud. La velocidad mediana de carga en Wi-Fi 6 fue de 350,77 Mbps, un 51% superior a la de Wi-Fi 5. Mientras tanto, la latencia mediana de las conexiones Wi-Fi 6 (21 ms) se mantuvo similar a la de Wi-Fi 5 (22 ms).

La adopción de Wi-Fi 7 en España sigue siendo baja en comparación con líderes europeos como Francia, Suiza y los países nórdicos, con solo un 0,2% de las conexiones utilizando el estándar en diciembre de 2024. Aunque tanto Orange como DIGI han introducido recientemente CPE compatibles con Wi-Fi 7, su adopción sigue siendo limitada en esta fase inicial, y a menudo se limita a las tarifas más altas.

Artículo anteriorHacer que la IA despliegue su potencial
Artículo siguienteCGI consigue el estatus Select en Databricks
Ookla
Ookla is a global leader in connectivity intelligence that provides consumers, businesses, and other organizations with data-driven insights to improve networks and connected experiences. We help our customers efficiently solve their biggest connectivity challenges and drive forward innovation.