Aunque en el mercado de los smartphones hay una tendencia evidente hacia las pantallas grandes, se percibe un creciente interés por dispositivos con formatos más comedidos (digámoslo así), con un panel lo suficientemente amplio como para visualizar contenido —y trabajar— de forma cómoda, pero que no se convierta en una molestia o en estorbo cuando tenemos que cargar con él todo el día o no disponemos de bolsillos muy amplios.
Se puede apostar por lo compacto sin renunciar a las funcionalidades que podríamos encontrar en modelos de mayor tamaño
Hay múltiples ejemplos de esta tendencia y este Google Pixel 9 Pro es uno de los más destacados. Sin abandonar en ningún momento la gama alta de este fabricante en cuanto a prestaciones, este dispositivo cuenta con una pantalla de 6,3”, lo que le hace sensiblemente más pequeño —y más manejable— que sus hermanos mayores (el modelo XL) con pantallas de 6,8”.
Este Google Pixel 9 Pro es la prueba palpable de que se puede apostar por lo compacto sin renunciar a ninguna de las funcionalidades típicas que podríamos encontrar en modelos de mayor tamaño.
Pixel 9 Pro: compacto por dentro…
A través de este Pixel 9 Pro, Google se ha acercado mucho más a ese concepto de elegancia y sencillez que lleva años asociándose a los dispositivos Apple. Las líneas de su chasis, los biseles o el módulo de cámaras recuerdan a los últimos dispositivos iPhone, aunque se mantiene la esencia distintiva de la familia Pixel.
Además, se percibe calidad en todos los elementos, incluso se ha apostado por un cristal trasero de vidrio pulido Corning Gorilla Glass Victus 2 que cuenta con marco de metal y un acabado satinado que, literalmente repele las temidas huellas dactilares. A esto hay que sumar su certificación IP68 de resistencia al agua y al polvo.
En cuanto al manejo, se nota bastante seguro en la mano, aunque la sensación de agarre mejora con una funda protectora. En cualquier caso, la disposición de los botones y, sobre todo, su tamaño, hacen de él un dispositivo tremendamente cómodo de utilizar, también —o especialmente— con una sola mano. A esto se añade que cuenta con un peso más que adecuado (menos de 200g) si tenemos en cuenta a algunos de sus rivales más directos.
En ambientes empresariales sí resulta clave estar a la última en cuanto a actualizaciones de seguridad y de versión del sistema operativo
En ambientes eminentemente empresariales, un móvil de grandes dimensiones no aporta un factor diferencial, pero sí una incomodidad manifiesta a la hora de transportarlo durante todo el día. En cambio, sí resulta clave estar a la última en cuanto a actualizaciones de seguridad y de versión del sistema operativo; y también a nivel de prestaciones generales, del sistema de captura y, sobre todo, de la calidad de la pantalla. Y, en estos aspectos, el Google Pixel 9 Pro no defrauda.
Pantalla y rendimiento
En el momento del lanzamiento, Google ya destacó las bondades de su pantalla Super Actua, definiendo estos paneles como los más brillantes del mercado. Y parece que no iba desencaminado. En cuanto a especificaciones técnicas, hablamos de una pantalla OLED LTPO (menor consumo de energía) con una diagonal de 161 mm y que permite trabajar a una resolución de 1280×2856 (20:9) con una densidad de píxeles de 495 ppp.
Además, Google ha incorporado una tasa de refresco variable (hasta 120 Hz) que se adapta automáticamente al contenido, lo que se traduce en una experiencia de visualización fluida en aquellas aplicaciones que así lo requieren, y un ahorro de consumo cuando no es necesario.
En la excelente calidad de la pantalla influyen también aspectos como la reproducción del color (especialmente buena en el modo Natural), sus amplios ángulos de visión o el nivel de brillo, que el fabricante lleva hasta 2000 nits (con un modo de gestión automático) y que, de verdad, se deja notar, especialmente cuando se utiliza en exteriores.
El Pixel 9 Pro mantiene la apuesta de Google por sus propios chips, incorporando el Tensor G4 acompañado de 16 GB de memoria RAM
En cuanto al rendimiento, este nuevo Pixel 9 Pro mantiene la apuesta de Google por sus propios chips, incorporando el Tensor G4 que viene acompañado de 16 GB de memoria RAM. Según el fabricante, este nuevo chip mejora las prestaciones del dispositivo en ámbitos como la navegación web y la eficiencia energética (un 20%) o la velocidad al abrir aplicaciones (17%).
Seguro que hay quien echará en falta los resultados en benchmarks que se obtienen con otras alternativas del mercado, como los de los últimos procesadores de Qualcomm; en cualquier caso, lo cierto es que el nivel de rendimiento general de este dispositivo es muy elevado, más que suficiente como para mover con fluidez todo tipo de aplicaciones, disfrutar con los juegos de última generación sin escatimar en detalles y con una alta tasa de fps; o, por supuesto, sacar todo el partido a Gemini y las múltiples aplicaciones que incluye este terminal respecto a la IA.
La IA no podía faltar
Precisamente, la IA es uno de los polos de atracción de este terminal. Según Google, este Pixel 9 Pro reserva parte de esos 16 GB de memoria RAM que instala para la ejecución de Gemini, buscando una mejor experiencia de uso cuando se interactúa con la inteligencia artificial.
Esto se traduce en un funcionamiento más rápido cuando se utilizan las funciones de edición y captura fotográfica asistidas por IA (borrado mágico, enfoque mejorado, combinación de fotografías, larga exposición, etc.), o las ayudas en la estabilización o el manejo de la luz y el color cuando se realiza la captura de vídeo.
El hardware incorporado permite un funcionamiento fluido de todas las funciones que se apoyan en Google Gemini y en la IA
Por supuesto, una mención aparte merece el Editor Mágico, una herramienta con múltiples opciones para reimaginar las fotografías almacenadas a través de IA a través de un prompt que funciona también en español. Se puede cambia el fondo, texturas, añadir elementos que no estaban… Las opciones son ilimitadas y los resultados, en algunos casos, realmente impactantes, pero también es cierto que no es de las funciones a las que vuelves de forma recurrente.
Fotografía a otro nivel
Como no podía ser de otra forma, el Pixel 9 Pro ha puesto un especial cuidado en el sistema de captura, incluyendo una gran angular 48 MP con enfoque automático Quad PD, una cámara principal de 50 MP con estabilización óptica y enfoque automático Octa OD, y un teleobjetivo 5x con sensor de 48 MP.
El resultado se podría valorar como excelente, capturando imágenes con un elevado nivel de detalle tanto en modo gran angular como en macro, y en una amplia variedad de condiciones de luz. En escenas nocturnas, incluso se aplican ciertas mejoras de forma automática, aunque no se active el modo noche.
Es especialmente reseñable su función de zoom, equivalente a un 10x óptico, o algunos modos de captura que incorpora, como los de barrido de movimiento o el modo “Inclúyeme”, con un asistente que permite fusionar dos fotos en una e integrar diferentes elementos en ella. Funciona realmente bien.
En cuanto a la grabación de vídeo también resulta diferencial, llegando hasta 8K a 30fps o a 4K grabando a 60 fps. Este ámbito, además, se ha visto reforzado por las funciones de IA a la hora de mejorar la estabilidad, reducir el sonido ambiente capturado por el micrófono o aplicar todo tipo de efectos muy impactantes.
En este aspecto, uno de los ámbitos en lo que ha habido una mejora sustancial es el sistema de captura frontal, donde el Pixel 9 Pro incorpora una cámara con sensor de 42 MP con enfoque automático y modos de ampliación 1x y 0,7x para obtener mejores resultados en encuadres más amplios, como los selfies grupales.
El poder fabricante
Aparte de todo esto, uno de los aspectos diferenciadores de los dispositivos Google está en la capa de software. Es más, este es uno de los pocos fabricantes, junto a Samsung, que garantiza siete años de actualizaciones de sistema operativo y de seguridad en sus terminales, algo que muy a tener en cuenta en ambientes profesionales.
Este terminal incluye siete años de actualizaciones de sistema operativo y de seguridad, además de funciones nuevas y mejoradas
Por otra parte, en principio, el terminal se entrega con Android 14, aunque ya está disponible la actualización a Android 15. En cualquier caso, estamos ante un sistema limpio, sin todos esos añadidos que se empeñan en poner algunos fabricantes y que terminan enturbiando el manejo del dispositivo con opciones que raramente utilizamos.
Eso sí, algún usuario podría echar en falta funciones que ya se ven prácticamente como un must en otros dispositivos, como la protección de apps o de carpetas mediante contraseña (espacio privado), las ventanas flotantes o el modo escritorio para trabajar desde una pantalla y un teclado externo.
En cualquier caso, algunas de ellas ya han visto la luz con la actualización a Android 15, como es el caso de la función de espacio privado, que permite ocultar ciertas aplicaciones —aquellas que contienen datos sensibles— y protegerlas con una capa adicional de seguridad. Precisamente, este aspecto ha sido uno de los más reforzados en esta actualización, incorporando mejoras relacionadas con la protección contra apps maliciosas, estafas y fraudes, bloqueo automático y remoto frente a robos, etc.
En cuanto a la autonomía, la batería de 4700 mAh y las funciones de eficiencia incorporadas le permiten llegar al final de la jornada de trabajo de forma holgada
Por otra parte, sí incluye algunas funcionalidades interesantes y diferenciadoras, como el soporte para WiFi 7, la funcionalidad Dual SIM (nanoSIM + eSIM), especialmente relevante en entornos profesionales, o el lector de huella ultrasónico que aparece ubicado debajo de la pantalla y que permite desbloquear el teléfono de forma prácticamente inmediata.
Por último, en cuanto a la autonomía, contaremos con una batería de 4700 mAh que, junto con las funciones de eficiencia incorporadas, permite llegar al final de la jornada de trabajo de forma holgada. Incluye también un sistema de carga rápida, a través del cargador USB-C de 45 W de Google, que permite superar el 50% en media hora.

































