La inteligencia artificial (IA) ofrece un sinfín de posibilidades, eso es innegable. Sin embargo, su implementación no es tan sencilla; no, al menos, si de ella se quieren obtener beneficios y resultados a largo plazo. Esto es algo que han de comprender las compañías antes de comenzar a invertir en soluciones basadas en IA, ya que, en la mayoría de los casos, no se obtendrán los resultados esperados y su desarrollo se traducirá en costes.

José Antonio MiguélezLos últimos estudios llevados a cabo por Qlik señalan que el 97% de las organizaciones ya están utilizando de alguna manera la inteligencia artificial, con un 74% de estas soluciones actualmente en fase de producción. Pese a ello, solo el 22% de las compañías están realizando inversiones significativas.

Esta disparidad entre adopción e inversión sugiere que muchas empresas aún no están completamente comprometidas con la integración de estas tecnologías en el núcleo de su negocio.

Es importante destacar que la adopción masiva de la inteligencia artificial no se traduce per se en una implementación eficaz. Es más, existen numerosas barreras que dificultan el aprovechamiento completo de su potencial.

A pesar del alto nivel de adopción, el 74% de las organizaciones carecen de un enfoque unificado para implementar estas soluciones de forma responsable. Esto se debe, en parte, a la falta de una estrategia clara y bien definida.

Además, aunque el 61% de las empresas están dedicando un presupuesto significativo a estas tecnologías, la mayoría todavía no invierte lo suficiente para superar los desafíos asociados a implementar la IA en datos no estructurados, que constituyen hasta el 80% de los existentes.

De este modo, tan solo el 16% de las organizaciones ha adquirido soluciones para gestionar estos datos, lo que indica una importante brecha entre el reconocimiento del potencial de la IA y la inversión real en tecnologías adecuadas.

Ética y privacidad de los datos

Uno de los problemas más críticos que enfrentan las organizaciones a la hora de comenzar a operar con soluciones basadas en inteligencia artificial es respetar la ética y la privacidad. Un 86% de las empresas tienen dificultades para garantizar la comprensión y la transparencia de los sistemas basados en IA, y casi todas (99%) luchan por cumplir con las regulaciones y estándares normativos.

La complejidad legislativa, así como la falta de pautas claras, hacen que sea difícil para las empresas no solo implementar la IA, sino también asegurarse de que lo hacen de manera ética y conforme a la ley​.

De este modo, la privacidad de los datos y el cumplimiento normativo son las principales preocupaciones para las empresas. El 59% de los encuestados está muy preocupado por la privacidad de los datos, y el 47% por el cumplimiento de la normativa, lo que supera significativamente la inquietud por el retorno de la inversión (19%).

La adopción de la IA debe basarse en una infraestructura de datos que respalde pautas éticas y una gobernanza efectiva

Este enfoque en la privacidad y el cumplimiento subraya la importancia de garantizar que las implementaciones de IA no solo sean efectivas, sino también seguras y ajustadas a la legislación vigente.

En cualquier caso, a pesar de los retos, los estudios realizados por Qlik ponen de manifiesto que un 74% de las organizaciones priorizan el uso responsable de la IA. Así pues, es importante recalcar que más de una cuarta parte de las empresas han experimentado un aumento en los costes operativos, un mayor escrutinio normativo y retrasos en la salida al mercado debido a la falta de responsabilidad al aplicar estas soluciones.

Esto pone de relieve la necesidad de contar con una base de datos sólida y una gobernanza efectiva para garantizar que la IA se utilice de manera justa, transparente y eficiente. Además, la participación activa de los stakeholders, especialmente los departamentos de TI, es crucial para abordar estos desafíos y promover una implementación inclusiva y colaborativa de las soluciones basadas en inteligencia artificial.

IA y analítica de datos

Los estudios destacan la falta de experiencia y habilidades especializadas como una barrera significativa para aprovechar de forma completa todos los beneficios que aporta la IA. El interés por la IA generativa es alto, pero la inversión en soluciones adecuadas es baja. Las empresas necesitan invertir en capacitación y en herramientas específicas para gestionar los datos no estructurados y maximizar el valor de la inteligencia artificial.

Además, se requiere una integración sencilla de estas soluciones en las plataformas de analítica existentes para permitir que las organizaciones obtengan respuestas precisas y aprovechen los datos de manera efectiva​

Desde los estudios de Qlik se enfatiza la necesidad de alinear las tecnologías de IA con principios éticos y responsables. Proporcionar herramientas robustas de gestión de datos y analítica es fundamental para garantizar la transparencia y la equidad en estas aplicaciones.

Es más, la creación de una base de datos sólida no solo facilita la toma de decisiones informadas, sino que también impulsa la innovación y la competitividad de las empresas. Desde la compañía subrayan que la adopción de la IA debe ir más allá de la tecnología, enfocándose en construir una infraestructura de datos que respalde pautas éticas y una gobernanza efectiva.

Análisis previo

De este modo, el único camino para lograr una implementación exitosa de la inteligencia artificial en el seno de una organización pasa por, antes de comenzar a invertir, realizar un análisis previo que ponga de manifiesto las necesidades de la compañía y especifique cómo se van a solventar mediante la inteligencia artificial.

Por lo general, y para no incurrir en costes innecesarios, la mejor opción es confiar en un aliado especializado que guie en todo momento a la entidad y construya el camino que ha de recorrer para implementar IA de forma exitosa.

La privacidad de los datos y el cumplimiento normativo son las principales preocupaciones para las empresas

Asimismo, contar con especialistas en este tipo de procesos de transformación digital proporciona un seguimiento constante, una capacitación directa a los empleados y un servicio de soporte ante cualquier incidencia que pudiese acontecer.

Por último, se ha de tener en cuenta que la inteligencia artificial es una solución con un sinfín de posibilidades, pero que se ha de utilizar de forma correcta y con responsabilidad, para no poner en peligro la privacidad ni comprometer información delicada de la compañía.

Además, con la reciente aprobación de la Ley de inteligencia artificial de la Unión Europea, y con la puesta en marcha de organismos como la AESIA, ejercer un férreo control sobre este tipo de soluciones cobra todavía mayor importancia para no incurrir en problemas legales.

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