En el actual escenario tecnológico, las organizaciones de todos los sectores se encuentran en una carrera acelerada por integrar la inteligencia artificial (IA) en el núcleo de su competitividad. Sin embargo, esta transición se topa con un obstáculo estructural crítico: la inmensa mayoría de los datos y activos de información de las empresas no fueron concebidos para ser procesados por algoritmos, sino para el consumo humano.
Esta alianza permitirá a las organizaciones construir bases de datos adecuadas para la era de la IA
Durante décadas, las empresas han ido estructurando los datos con el objetivo de facilitar transacciones comerciales, cumplir con normativas legales o generar informes de gestión. Esta naturaleza antropocéntrica de la información provoca que, al intentar alimentar sistemas de IA con datos no preparados, las organizaciones se enfrenten a fallos frecuentes, riesgos de cumplimiento legal y resultados poco fiables que comprometen la toma de decisiones.
Infraestructuras de datos
Para resolver esta brecha fundamental, el Open Data Institute (ODI) y SAP han anunciado una alianza estratégica de gran calado. La colaboración entre ambas entidades abordará esta brecha de forma directa, reuniendo a actores empresariales, partners del sector y expertos académicos para diseñar conjuntamente estándares interoperables y marcos prácticos que permitan a las organizaciones construir bases de datos adecuadas para la era de la IA.
Según Louise Burke, CEO del ODI, durante la próxima década, la IA definirá la competitividad empresarial, pero la ventaja competitiva no proviene únicamente de los modelos de IA. Proviene de la calidad, la gobernanza y la autonomía de los datos que los sustentan.
Para el directivo de esta organización sin ánimo de lucro, la mayoría de las organizaciones disponen de datos que simplemente no están preparados para la IA, y las consecuencias de no abordar esto correctamente, que van desde resultados sesgados hasta el incumplimiento normativo, son significativas.

Respecto a esta alianza, Irfan Khan, SAP Chief Product Officer for Data & Analytics, ha señalado que, a medida que las empresas amplíen el uso de la IA, la verdadera brecha será la confianza en los datos, no la tecnología: las organizaciones que cuenten con datos regulados e integrados tienen muchas más posibilidades de obtener mejor rendimiento y proporcionar resultados cuantificables.
“Un paso crítico para las empresas es establecer una estructura de datos empresariales (business data fabric) que garantice que los agentes de IA dispongan del contexto necesario para comprender el negocio y su impacto”.
Gobierno, investigación y estándares
La iniciativa se desarrollará a través de un ambicioso programa centrado en tres pilares estratégicos:
- La primera establecerá un modelo de gobernanza sólido e independiente para el programa, basándose en los catorce años de trayectoria del ODI en la gestión de iniciativas con múltiples actores en los sectores público y privado.
- La segunda línea desarrollará una investigación rigurosa para orientar a los CIO (chief information officers) y CDO (chief data officers) sobre cómo preparar los datos empresariales para la IA, analizando la intersección entre el machine learning tradicional, la IA generativa y la IA basada en agentes, junto con distintos enfoques de gestión de datos como data lakes, data mesh, data fabric y data products.
- La tercera construirá y activará una comunidad diversa de clientes de SAP, partners, responsables políticos y académicos para compartir buenas prácticas, definir prioridades de investigación y avanzar colectivamente en estándares abiertos para datos empresariales preparados para la IA.
“A través de esta colaboración, el ODI y SAP combinan la experiencia, la investigación y la comunidad necesarias para proporcionar a las organizaciones el plan de acción que necesitan. Nuestro objetivo es hacer que la infraestructura de datos preparada para la IA sea accesible a empresas de todo tipo y tamaño, basada en estándares abiertos que ningún proveedor controle en exclusiva”. Louise Burke, CEO del ODI.
































