Más que protección, hablamos de ciberresiliencia. Es de sobras conocido el notable aumento de los incidentes de seguridad que se ha venido produciendo durante los últimos años. Por dar algunas cifras, el INCIBE ya lleva tiempo informando sobre esta tendencia: en 2024 gestionó 97.384 incidentes, un 16,6% más que el año anterior, de este total, el 67% afectaron a la ciudadanía y algo más del 32% a empresas de diferente tamaño. En este segmento, cuando hablamos de los denominados operadores esenciales (alineados con la Directiva NIS2), INCIBE atendió 341 incidentes en sectores clave como energía, salud, transporte y finanzas.

El enfoque que plantea Kyndryl busca garantizar la continuidad del negocio y la protección frente a amenazas

Este dato concuerda con otros informes como el realizado por la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) durante el último trimestre de 2024, que habla de un aumento del 43% en cuanto al número de ataques a infraestructuras esenciales en 2024, con un impacto significativo en el sector energético. Y todo hace indicar que esta tendencia se mantiene en 2025, con campañas de ransomware y filtración de información dirigidas a empresas energéticas españolas.

Es más, este informe habla de que, en 2024, “la ciberseguridad en España ha llegado a un punto crítico”, tanto a empresas privadas como a organismos públicos, lo que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras de información y redes ante el uso de técnicas avanzadas como el ransomware, el phishing dirigido (spear-phishing) y las intrusiones a través de vulnerabilidades no parcheadas.

Concienciar, proteger y recuperar

En este escenario, es evidente también el creciente interés por el mercado de la ciberseguridad en ámbito de las consultoras, como es el caso de Kyndryl, que se posiciona como un referente en el mercado de servicios de ciberresiliencia, con un enfoque que busca garantizar la continuidad del negocio y la protección frente a amenazas.

Precisamente este mercado, el de la ciberresiliencia empresarial, es el que está cogiendo más fuerza en los últimos años, un enfoque que aglutina los servicios de seguridad gestionados, el almacenamiento, las copias de seguridad y la recuperación frente a incidentes, además de la consultoría de seguridad.

Es muy importante concienciar a las empresas acerca de la importancia de estar preparados para afrontar este tipo de incidentes

Pero, más allá de proteger y recuperar, es muy importante concienciar a las organizaciones acerca de la importancia de invertir en aspectos como la formación continua de los empleados o la gobernanza de la ciberseguridad, asegurando que las empresas están preparadas ante este tipo de retos —que van a ocurrir— y que cuentan con los protocolos de actuación necesarios para recuperarse lo antes posible y proteger su reputación.

Para ello, Kyndryl ha invitado a la prensa especializada a participar en un ejercicio práctico de ciberresiliencia, para vivir la experiencia de un ciberataque desde la denominada war room (una sala de acceso restringido que se utiliza como sala de crisis en la resolución de incidentes de seguridad) de su SOC instalado en Madrid.

Ciberresiliencia

Pero, antes de ello, el equipo de Kyndryl realizó una interesante presentación respecto a su propuesta de valor en el mercado de la ciberseguridad o, mejor dicho, de la ciberresiliencia. Hablamos de un portfolio de soluciones que incluyen aspectos a nivel de estrategia de seguridad (incluyendo la gestión de terceros), gobierno, evaluación de riesgos, privacidad o seguridad del dato, hasta lo que denominan como IA responsable.

Karen Gaines, vice president of Cybersecurity & Resilience en Kyndryl.

Según Karen Gaines, vice president of Cybersecurity & Resilience en Kyndryl, el enfoque es transversal, cubriendo aspectos que van desde la consultoría, la transformación o la modernización de operaciones de seguridad, hasta la protección frente a amenazas y la respuesta ante incidentes. Pero, sobre todo, tienen un equipo especialista en la recuperación. De hecho, la ciberresiliencia se integra con el resto de las áreas de Kyndryl, en los proyectos de cloud, de datos, en infraestructura…

“Ahora la percepción ha cambiado. Teniendo en cuenta los números crecientes en cuanto a incidentes de seguridad, lo seguro es que la incidencia va a ocurrir. De este modo, nosotros ponemos el foco en la recuperación. Debido al posicionamiento y la experiencia de Kyndryl en la gestión de infraestructuras y sistemas, tenemos una increíble capacidad y experiencia en todo lo relacionado con la recuperación”.

Otro de los mensajes clave que dejó Gaines está relacionado con los esfuerzos que está realizando Kyndryl para crecer en este mercado, realizando importantes incorporaciones, especialmente en el ámbito de la consultoría, para “reforzar la capacidad de comunicar mejor todo que implica la ciberresiliencia y ayudar a clientes en ese journey”.

En España y Portugal, Kyndryl cuenta ya con aproximadamente 500 personas, con planes de crecimiento a futuro, especialmente en el área de consultoría, donde han crecido ya un 40% este año.

“El leitmotiv del año fiscal 2026 es crecimiento a todos los niveles. No solo en la facturación, también en cuanto al número de clientes y en los equipos. Para nosotros es una oportunidad”.

Consultoría en ciberresiliencia

Esta fuerte apuesta por el área de consultoría viene respaldada por la necesidad de definir, comunicar y ayudar a la transformación y a la modernización de las empresas. Este equipo, se encarga también de la innovación en el ámbito de la ciberseguridad, yendo más allá de las capacidades que ofrecen determinados productos, pero con dos objetivos clave: optimizar los servicios y añadir valor al cliente.

Hay casos de uso que ya están implementados en clientes (en producción) y otros que solo están en un área de investigación y que se han presentado en congresos de ciberseguridad. No se están comercializando porque todavía no se ha definido el modelo óptimo de comercialización. Son desarrollos en los que se mezcla modelos LLM con técnicas RAD, agentes IA, etc.

Las innovaciones planteadas tienen dos objetivos clave: optimizar los servicios y añadir valor al cliente

A lo largo de la presentación, el equipo de seguridad de Kyndryl describió un interesante caso implementado en una empresa internacional del sector de manufacturing y utilities. Desde Kyndryl gestionan todo lo relativo al ciclo de gobierno y remediación en esta empresa a través de un modelo tradicional basado en escenario de vulnerabilidades.

La innovación planteada se ha basado en un desarrollo de automatización in-house (a medida) que permite dejar de hablar de vulnerabilidades o infraestructura, y hacerlo de fuentes de riesgo. Este desarrollo se encarga de capturar y orquestar cualquier fuente de riesgo (desde un escáner hasta un ejercicio de pre-testing) articulándolo en un cubo multidimensional que permite conocer el nivel de riesgo sobre un activo.

“Después, el uso de LLM nos permite encontrar el mejor camino de remediación. Es decir, la IA nos ayuda a tener el mínimo número de acciones necesarias para remediar el máximo riesgo. Además, ha acelerado mucho el tiempo de remediación y también reduce nuestra operativa, lo cual nos convierte en más competitivos, con más penetración en el mercado”.

Ejercicio de simulación: La K Curiosa

Pero el momento cumbre de la jornada consistió en un interesante ejercicio de simulación (denominado Tabletop) que preparó el equipo de ciberresiliencia de Kyndryl, en el que una serie de periodistas asumía las responsabilidades propias del CEO, COO, CIO, CCO y CLO.

Marta Martín, responsable de comunicación para España y Portugal en Kyndryl.

.
El objetivo era entender la importancia de que una organización esté preparada ante un incidente de este tipo, en este caso vía ransomware, que sea consciente de las diferentes implicaciones que suele tener, los pasos que se deben ir dando y la extrema dificultad a las que se enfrentan estos profesionales en un contexto en el que tiempo no es precisamente un aliado.

Esta simulación de ataque se ha diseñado bajo el enfoque Kyndryl Cyber Resilience Framework

Un medio digital ficticio —La K Curiosa— sufría un ciberataque y el equipo directivo fue citado en la war room del SOC de Kyndryl para gestionar una crisis que no paraba de complicarse: de una primera impresión que parecía un simple error técnico se pasó un complejo escenario que incluía un bloqueo total de la infraestructura de publicación, robo de datos (algunos de ellos especialmente sensibles) y las posibles repercusiones —legales, económicas y de reputación— que se podrían derivar.

Lo siguientes pasos parecerían lógicos: bloquear el acceso a los sistemas, analizar dónde se ha producido la brecha y, sobre todo, tratar de recuperar la normalidad (o lo más parecido a ella) lo antes posible. Por el camino se escapan algunas acciones que se deberían haber tomado, como la obligación legal de informar sobre el incidente y su alcance, definir el grado de responsabilidad de terceros o recuperar aquel presupuesto sobre un ciberseguro que desechamos hace tan solo unos meses.

En un momento de tantas presiones y dudas, y un aumento imparable del gasto y de las consecuencias, es cuando hechas en falta un protocolo claro de actuación

Pero el escenario se va complicando. Aparecen amenazas por parte de un grupo de ciberdelincuentes y una serie de muestras de la información interna de la compañía está siendo publicada en la dark web… De nuevo, más presión. ¿Debemos pagar el rescate? ¿Serviría para algo? ¿Cómo podemos garantizar un sistema limpio de inicio? ¿A quién recurrimos?

En un momento de tanta presión, sentados en una mesa llena de variables y dudas en la que solo hay dos certezas (el tiempo actúa en contra y la estimación del gasto va engordando por momentos) es cuando hechas en falta un protocolo claro de actuación. Un modelo en el que cada área implicada —tecnología, operaciones, legal, comunicación…— haya podido reflexionar con calma sobre su papel en este tipo de incidentes, los pasos que hay que dar y, sobre todo, con quién se puede contar.

Esta simulación de ataque se ha diseñado bajo el enfoque Kyndryl Cyber Resilience Framework, que ayuda a recuperarse frente a ciberataques a través de un enfoque que no solo contempla la tecnología, sino también los procesos, las personas y la comunicación. Se estructura en cinco pilares: identificación de vulnerabilidades y riesgos, protección en accesos redes y datos, detección temprana, respuesta y coordinación entre departamentos y recuperación, a través de una infraestructura preparada, con backups, plataformas híbridas y respuesta forense.

Artículo anteriorHP redobla su apuesta por DEX (experiencia digital del empleado)
Artículo siguienteUn impulso a la soberanía digital de Europa