Áureo Díaz-CarrascoLa Unesco ha declarado 2025 Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas. No se trata de una efeméride más sino de una oportunidad para subrayar que la revolución cuántica ya no es una promesa sino una realidad cuyas implicaciones, tanto para nuestra economía como para nuestra sociedad, serán profundas.

Es especialmente interesante contextualizar la opinión que se tiene de la cuántica en estos centros tecnológicos, de sus posibilidades o de los retos más importantes que identifican quienes están directamente involucrados en su desarrollo y aplicación.

Desde Tecnalia, por ejemplo, consideran que, de todas las tecnologías hoy en desarrollo, las cuánticas están llamadas a tener un papel especial en la economía y la prosperidad de las sociedades. Suyo es el potencial de impacto más radical y profundo en ámbitos relacionados con la industria, el transporte, la energía, la seguridad, la salud o el medioambiente.

Aplicaciones y Desarrollos ActualesDe hecho, Jon Lambarri, investigador de Tekniker, señala que ya trabajan para resolver necesidades concretas mediante, por ejemplo, sensores cuánticos más sensibles, que operan a temperatura ambiente y con un gran potencial en sectores como el sanitario o el biomédico, ya que podrían contribuir a la detección precoz de enfermedades.

Además, se están también explorando algoritmos de computación cuántica que ofrecen ventajas tangibles frente a los métodos clásicos en simulación y optimización, y que podrían utilizase en sectores como la energía, la fabricación o la logística.

Llevar la cuántica al mercado

Su aplicación, sin embargo, no está exenta de desafíos. Uno de los más importantes es el que plantea trasladar su potencial desde el laboratorio hasta las aplicaciones reales en industrias de todo tipo, buscando un impacto tangible.

Pero también se apuntan otros retos clave. Desde Gradiant, Miguel Ferreira Cao, Head of Quantum Technologies, destaca la necesidad de que la tecnología cuántica se convierta en altamente escalable y accesible a la hora de llevarla a entornos operativos y funcionales.

Por su parte, Adán Garriga, director de la Unidad de Tecnologías Multimedia e investigador principal de la Línea de Investigación de Computación Cuántica de Eurecat, subraya la necesidad de fomentar la formación especializada y la capacitación de profesionales en tecnologías cuánticas, lo que permitiría acelerar la implantación y aprovechar al máximo las ventajas competitivas que ofrece esta tecnología.​

La investigación cuántica está dejando de ser patrimonio exclusivo del laboratorio y empieza a permear industrias clave

Desde CTIC Centro Tecnológico identifican que el principal problema en un futuro cercano es la limitación del hardware, tanto en lo referido a emuladores como a ordenadores cuánticos reales. El potencial de la computación cuántica para resolver problemas complejos en un tiempo inferior al de las soluciones clásicas (la llamada ventaja cuántica) es enorme, pero solo será aprovechable cuando existan procesadores cuánticos con corrección de errores que permitan trabajar a mayor escala, es decir, en problemas reales.

Por su parte, el Centro Tecnológico CTC apunta otro reto prioritario: integrar materiales cuánticos —como los puntos cuánticos de grafeno— en dispositivos funcionales. De nuevo, ello exige superar desafíos relacionados con la estabilidad y escalabilidad, lo que requiere ensayos a distintas escalas y niveles de madurez tecnológica (TRL) con el fin de validar su aplicación en contextos industriales de forma progresiva.

Gonzalo Blázquez, ingeniero de la División de IA y Cuántica de ITG, matiza que todos estos retos limitan la llegada al mercado de soluciones basadas en computación cuántica y, por tanto, dificultan la traducción de su potencial teórico a casos de uso tangibles para la industria.

Del prototipo a la realidad

Ante este panorama de innovación, los diferentes centros tecnológicos —repartidos por toda la geografía española— están llevando a cabo desarrollos y proyectos para resolver los retos y necesidades cuánticos más inmediatos.

Por ejemplo, el CTIC se centra en ofrecer soluciones a problemas existentes empleando la tecnología cuántica, para ello trata de optimizar en la medida de lo posible su rendimiento sirviéndose de los medios disponibles en la actualidad. Es cierto que, de momento, todo está ligado a la experimentación y el aprendizaje, pero se prepara así el camino a la espera de que las probables mejoras en el hardware en los próximos años permitan alcanzar esa ventaja cuántica.

Es más, encuadrado en la Red de Excelencia Cervera ARQA, financiada por el CDTI y donde participan otros centros como Eurecat e ITG, trabaja en el desarrollo de tres demostradores de computación cuántica aplicada a problemas de clasificación, optimización e IA generativa. ARQA cuenta también con una línea de investigación específica transversal sobre criptografía postcuántica.

Por su parte, el ITG gallego también persigue satisfacer necesidades concretas, como la de proteger la información y las comunicaciones o la de optimizar el reparto energético, cuestiones que ya se abordan en comunidades energéticas, cada vez más habituales en España.

Un Futuro CuánticoTecnalia se concentra en la computación y simulación cuánticas, la ciberseguridad y las comunicaciones cuánticas, así como en la sensórica (o detección) y la metrología cuánticas. Tres disciplinas distintas que atienden a problemas con cadenas de valor también diferentes.

Para el sector sanitario, Gradiant ha diseñado sensores que mejorarán el diagnóstico temprano de enfermedades neurológicas o cardíacas; para la industria de las comunicaciones, investiga la aplicación de redes cuánticas para intercambiar claves de forma ultrasegura y con mayor rendimiento, capaces de ampliar radicalmente el número de usuarios de la red. Además, con el objetivo de mejorar la eficiencia y la capacidad de predicción, se explora también la aplicación de algoritmos cuánticos en sectores como la logística, las redes inteligentes o el desarrollo de fármacos. Su objetivo es ofrecer soluciones tecnológicas punteras que refuercen el papel de España y Europa en la innovación cuántica.

La computación cuántica no es solo una disrupción tecnológica: es la palanca sobre la que bascula una nueva era. Los centros tecnológicos y las agrupaciones integradas en Fedit  (Federación Española de Centros Tecnológicos) están preparados para liderarla, junto a todos los que creen en un futuro impulsado por la ciencia, la tecnología y la innovación.

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Fedit
Fedit es la Federación Española de Centros Tecnológicos. Desde 1996 trabaja por impulsar y fomentar la Innovación, el Desarrollo Tecnológico y la Investigación privada para incrementar la competitividad de las empresas a través del fortalecimiento de los Centros Tecnológicos.