Es evidente que el sector energético, tal y como ocurre con tantos otros, genera cada vez más datos, de los cuales se sirve intensamente a la hora de, por ejemplo, pronosticar la demanda de energía, predecir la producción, analizar su uso, optimizar el trabajo del equipo de mantenimiento o proporcionar información a los clientes para que puedan cambiar sus patrones de consumo.
Muchas empresas del sector almacenan los datos en silos dispersos, lo que dificulta el acceso, provoca duplicidades y hace que, por tanto, se pierda información. De hecho, según nuestro último estudio, el 71% de las grandes empresas europeas coincide en que los datos solo adquieren relevancia cuando todo el personal puede acceder a ellos fácilmente. Las energéticas se enfrentan al reto de gestionar toda esta información dispersa de la manera más sencilla y eficiente posible.
Para poder llevar a cabo una adecuada gobernanza de datos, y aprovechar todo su potencial para ser más ágiles y obtener mayores beneficios, es importante liberarse de estos silos e implementar soluciones y estrategias que gestionen la información de manera inteligente y en tiempo real. De este modo, las compañías no solo podrán tomar decisiones más informadas sobre el consumo energético o los patrones de uso de sus clientes, sino que ahorrarán costes y serán más respetuosas con el medio ambiente.
Sin embargo, nada de eso es posible si no se incorporan plataformas modernas de gestión de datos que ayuden a las empresas a gestionar y gobernar grandes cantidades de datos de forma eficaz.
Plataformas de datos modernas
Al igual que ocurre en otras industrias, los productores de energía suelen tener sistemas heredados que almacenan los datos en silos: conjuntos de aplicaciones independientes con almacenes distribuidos que ralentizan las operaciones y la toma de decisiones estratégicas.
Según nuestro informe, en Europa, el 69% de las organizaciones consideran que las arquitecturas tradicionales están empezando a perder valor en un mundo que produce datos cada vez más dispares y a mayor velocidad. Al mismo tiempo, la manera de poner en valor estos datos evoluciona vertiginosamente hacia nuevos métodos, como la inteligencia artificial, el blockchain, etc.
Para poder abordar estos desafíos, y gestionar los datos de forma eficaz, las compañías están recurriendo a plataformas de gestión de datos modernas en un modelo que no suponga una disrupción, sino una evolución acompasada con las necesidades del negocio, y a unos costes adecuados.
Las VPP tienen la capacidad de gestionar la energía en la nube y suministrarla a demanda mediante una aplicación web
Se trata de, a partir una capa lógica sobre conjuntos de datos distribuidos, permitir el acceso a la información en tiempo real y para cualquier persona que lo requiera, todo ello sin necesidad de realizar cambios y copias adicionales en el nivel físico que contiene los datos.
Es decir, una plataforma lógica de gestión de datos basada en la virtualización, pero que incluya capacidades funcionales y tecnológicas que la hagan realmente eficaz, actuando como un puente entre estos sistemas heredados y las aplicaciones y herramientas más modernas.
Estas plataformas permiten acceder a la información sin necesidad de movimiento físico de los datos al realizar copias innecesarias que solo incrementan el riesgo, el coste y el time to market. Proporcionan, además, una base idónea para una integración fluida y coherente entre diferentes aplicaciones y en su puesta a disposición de cualquier tipo de consumidor de datos de la organización.
Así los usuarios obtienen una visión holística en tiempo real a partir de diferentes fuentes sin la necesidad de tener en cuenta el origen o la tecnología; su única preocupación será el requerimiento de negocio al que están respondiendo. Y todo ello mientras se garantizan los criterios de seguridad, privacidad y cumplimiento normativo.
Hacia las Centrales eléctricas virtuales
Estas serán las centrales que llegarán en un futuro que no están nada lejano: las virtual power plants (VPP) tienen la capacidad de gestionar la energía en la nube y suministrarla a demanda mediante una aplicación web. En 2030 serán un segmento importante de las redes eléctricas de EE. UU., la Unión Europea, China y Australia.
Estas nuevas centrales —diseñadas para apoyar y devolver energía a la red en las horas punta, aliviando su carga y manteniéndola estable— están transformando el sector energético gracias a la capacidad de gestión y optimización de múltiples fuentes de energía distribuida a través de las plataformas en la nube.
Son capaces de agrupar y operar las distintas unidades como una sola, lo que garantiza la flexibilidad y da una respuesta rápida a la demanda energética. Es decir, algo similar a lo que hace DENODO con los datos, pero aplicado a la demanda energética.
Sin embargo, estas centrales no son posibles sin la capacidad de analizar y gestionar una gran cantidad de datos en tiempo real. Las plataformas de datos modernas permiten a los operadores de VPP analizar constantemente la información facilitada y tomar decisiones rápidas e informadas en respuesta a los cambios en la demanda de energía, los precios y las condiciones medioambientales.
Al implementar conjuntamente soluciones innovadoras, ya sean las plataformas de gestión de datos modernas o las nuevas centrales eléctricas virtuales, las empresas del sector energético podrán situarse en la vanguardia tecnológica.
A lo anterior hay que añadirle que este tipo de soluciones redundan en un consumo más sostenible, pues favorecen el uso de energías renovables y racionalizan el consumo y gestión de la energía. Todo ello a través de la nube, con la consiguiente disminución de la huella de carbono.
Hay que tener en cuenta que, según datos de Naciones Unidas, siete de cada diez empresas españolas ya disponen de una estrategia o plan de sostenibilidad. Y no solo eso: más de la mitad afirma que su trabajo en sostenibilidad ha impactado de forma positiva en su cuenta de resultados.
En definitiva, la transición energética es una realidad indiscutible que obliga a las empresas energéticas a dotarse de una mayor capacidad de respuesta y adaptabilidad. Solo las que sean capaces de mantenerse a la vanguardia seguirán siendo competitivas.
Aquí es donde la solución que aporta DENODO se convierte en clave, pues habilita las nuevas capacidades que se demandan para que las centrales de energía, virtuales o físicas, se gestionen de manera efectiva y objetiva a través de los datos. Y, además, garantiza que sean objetivamente respetuosas con el medio ambiente.






























