
El panorama de la seguridad digital en España encara un punto de inflexión. Durante la celebración del VII Foro Regional de Ciberseguridad de Galicia, organizado por ISMS Forum, más de un centenar de expertos se han reunido en Vigo para definir la hoja de ruta estratégica de cara a 2026.
Bajo un clima de aceleración tecnológica sin precedentes, el mensaje es claro: la ciberseguridad ha dejado de ser una respuesta reactiva para convertirse en un pilar estratégico y diferencial para la competitividad empresarial.
IA y regulación
El informe central del evento, titulado Cybersecurity & Data Protection Challenges 2026, revela que la gestión de la inteligencia artificial (78%) y el cumplimiento normativo (64%) son las prioridades absolutas para los directivos de seguridad (CISO). En el ámbito regulatorio, la atención se centra en marcos críticos como DORA, NIS2, eIDAS y la Ley de Inteligencia Artificial (CRA).
La ciberseguridad es ya un pilar estratégico y diferencial para la competitividad empresarial
Otros desafíos que marcarán la agenda incluyen la gestión del riesgo de terceros (56%), la privacidad en entornos cloud (36%), la preparación para la criptografía post-cuántica (36%) y la persistente amenaza del ransomware (34%). Estos datos coinciden con las tendencias del World Economic Forum, que advierte sobre la sofisticación de los ataques y la presión regulatoria global.
Hacia la prosiliencia y la IA Agéntica
Uno de los conceptos más innovadores presentados en el foro fue el de la prosiliencia. Según Fernando Suárez, presidente del CPEIG, ya no basta con contener amenazas; el objetivo ahora es anticipar los riesgos derivados de la innovación y la hiperconectividad. En este sentido, la ciberseguridad debe integrarse en el «ADN operativo» de las organizaciones para generar confianza digital.

En el ámbito técnico, el protagonismo recayó sobre la IA Agéntica. Ángel Pérez Beumala (Abertis) presentó el Decálogo de Seguridad en la IA Agéntica, un marco práctico para la adopción segura de agentes autónomos que colaboran entre sí. Este decálogo subraya dos principios vitales:
- Identificación dinámica. Saber qué agentes operan en la organización, ya que no solo los departamentos tecnológicos, sino áreas como marketing o recursos humanos, están creando sus propios agentes.
- Gestión de identidad y permisos. Dado que estos agentes pueden trabajar las 24 horas y ejecutar tareas críticas (como cierres contables o procesos industriales), es imperativo controlar sus permisos de ejecución.
Ciberseguridad en la era geopolítica
La jornada también abordó la dimensión geopolítica de la tecnología. Juan Antonio Gómez Bule (Opinion Makers Consulting) destacó que la ciberseguridad es hoy una herramienta clave para entender los conflictos mundiales. Según el experto, la IA actúa como un multiplicador: a mayor capacidad de procesamiento, mayor es la superficie de ataque, lo que exige una responsabilidad superior en la protección de las infraestructuras críticas y la ciudadanía.
El concepto de compliance operativo surgió como la solución para superar el complejo entramado normativo actual
Por otro lado, el concepto de compliance operativo surgió como la solución para superar el complejo entramado normativo actual. Los expertos abogan por utilizar la propia IA para evaluar a proveedores y verificar el cumplimiento de la cadena de suministro de forma continua, transformando el cumplimiento legal en un proceso automatizado y eficiente.
Un ecosistema complejo y en transformación
El foro cerró analizando la creciente dificultad de proteger entornos donde convergen múltiples nubes, soluciones SaaS y generación de IA, lo que hace que el control de la información sea cada vez más complejo. Expertos de la Policía Nacional y de empresas líderes como Bitdefender y XM Cyber aportaron datos sobre el impacto real de los ciberdelitos y tácticas como el Living-off-the-Land, donde los atacantes usan herramientas legítimas del sistema para pasar desapercibidos.
Como conclusión, el año 2026 se perfila como el momento en que las organizaciones que logren anticipar los riesgos de la IA y operativizar el compliance marcarán la diferencia. La clave, como se enfatizó en el cierre del evento, reside en integrar la seguridad y la ética desde el diseño para convertir la ciberseguridad en un motor de resiliencia y éxito empresarial.































