A medida que las organizaciones profundizan en su transformación digital, la incorporación de la nube en todas sus formas (privada, pública e híbrida) y la capacidad de migrar datos de misión críticos a cualquier infraestructura en ella se convierten en requisitos ineludibles. No están, sin embargo, libres de retos complejos, en particular en lo que respecta a la protección y la seguridad de los datos.

Simon TaylorLa mayoría de las empresas ha avanzado ya lo suficiente en su viaje como para saber cuáles son los obstáculos que las separan del éxito, y entienden que revisar los requisitos de seguridad, protección y recuperación es un proceso detallado, que no se puede hacer a la ligera.

Sin embargo, muchas de ellas se encuentran con interrupciones imprevistas del proceso que hacen que la planificación y la configuración previas, junto con la elección de tecnologías antes del viaje, sean fundamentales.

Como CEO de HYCU, he observado de primera mano lo importantes que son los modelos robustos de protección de datos para garantizar la continuidad de las operaciones y el cumplimiento de la normativa en nuestro panorama digital, en rápida evolución.

Las metodologías de protección de datos se han convertido en la piedra angular de cualquier estrategia de seguridad, sobre todo cuando las organizaciones se enfrentan a las complejidades intrinsecas de los entornos híbridos y multicloud. Estos modelos y metodologías ya no son solo de backup y recuperación; son marcos integrales que garantizan la integridad, la disponibilidad y el cumplimiento de los datos en diversos ecosistemas digitales.

Contar con una estrategia de protección de datos sólida y a escala empresarial no es negociable, especialmente cuando se habla de organizaciones que manejan datos especialmente sensibles de los clientes, información de propiedad intelectual o la relativa a la operativa en varias plataformas y servicios en la nube, y requisitos de soberanía de datos y normativos (RGPD, NIS-2, DORA, etc.).

El reto del SaaS y el cumplimiento de DORA

No son solo los problemas comunes de las infraestructuras —en la nube y locales— los que crean desafíos. El auge de las plataformas SaaS ha introducido nuevas dimensiones en los requisitos de protección de datos. Con más de doscientas cincuenta aplicaciones y plataformas SaaS en uso en cualquier empresa mediana, no es solo el volumen de SaaS en uso lo que supone un reto.

El auge de las plataformas SaaS ha introducido nuevas dimensiones en los requisitos de protección de datos

Muchas soluciones SaaS ofrecen una flexibilidad y escalabilidad sin precedentes, pero estas vienen acompañadas de unas amenazas para la seguridad y la continuidad del negocio también sin precedentes. La introducción de la Ley DORA (enero de 2025) subraya la creciente atención que el legislador presta a estos retos.

Por ejemplo, el artículo 12 de DORA hace hincapié en la necesidad de que las entidades financieras mantengan sistemas y herramientas TIC resilientes. Este requisito se extiende a los proveedores de servicios de terceros, incluidas las plataformas SaaS, por lo que es esencial que las organizaciones implementen soluciones integrales de protección de datos que aborden los riesgos directos e indirectos para su infraestructura digital.

Las organizaciones deben asegurarse de que sus estrategias de protección de datos se ajustan a los requisitos de DORA en los siguientes aspectos:

  • Pruebas periódicas de los sistemas y herramientas TIC.
  • Planificación exhaustiva de la continuidad de la actividad.
  • Mecanismos robustos de respuesta a incidentes.
  • Estructuras claras de rendición de cuentas y gobernanza.

El factor IA y la seguridad

No es el SaaS el único que plantea retos. La inteligencia artificial ha añadido otra capa de complejidad. Las plataformas de IA y los algoritmos subyacentes dependen en gran medida de grandes cantidades de datos de entrenamiento, lo que hace que la protección de estas fuentes sea primordial. Las organizaciones deben asegurarse de que sus modelos de protección de datos abordan varios aspectos críticos:

  • Calidad e integridad. Proteger la integridad de los datos de entrenamiento es crucial para mantener la fiabilidad del sistema de IA y evitar que se introduzcan sesgos o errores potenciales a través de la corrupción o manipulación de datos.
  • Gobernanza. A medida que los sistemas de IA se integran más en las operaciones empresariales, resulta esencial mantener un linaje y una gobernanza claros de los datos. Las organizaciones deben rastrear y proteger los datos a lo largo de su ciclo de vida, desde su recopilación hasta su procesamiento y almacenamiento.
  • Cumplimiento y ética. Con el creciente escrutinio de las aplicaciones de IA, las organizaciones deben asegurarse de que sus soluciones de protección de datos abordan tanto el cumplimiento normativo como las consideraciones éticas en el uso de datos de IA.

Protección integral

Para afrontar estos retos con eficacia, las empresas deben adoptar un enfoque holístico de la protección de datos que abarque:

  • Implementación de múltiples capas de controles de seguridad en todos los entornos de datos, desde los sistemas locales hasta las plataformas en la nube y las aplicaciones SaaS.
  • Desarrollo de procedimientos de recuperación automatizados que puedan restaurar rápidamente los sistemas y datos críticos en caso de interrupción.
  • Probar y actualizar periódicamente las medidas para garantizar que siguen siendo eficaces frente a la evolución de las amenazas y que cumplen los cambiantes requisitos normativos.
  • Ampliación de las medidas de protección de datos para incluir a terceros vendedores y proveedores de servicios, garantizando una cobertura integral de toda la cadena de suministro digital.

Conclusión

A medida que avanzamos, la importancia de las soluciones de protección de datos de clase empresarial —que funcionan de la misma manera en las instalaciones, en múltiples nubes y para aplicaciones y plataformas SaaS— no hará sino aumentar. Más que como una casilla de verificación de cumplimiento, se debe ver la protección de datos como un imperativo estratégico que permite la innovación al tiempo que garantiza la seguridad y la resiliencia.

Cumplimiento de los datosLos que llevamos tiempo en el sector hemos visto cómo las organizaciones que priorizan la protección integral de los datos están mejor posicionadas para afrontar con éxito la transformación digital. Pueden innovar con confianza, seguras de que sus activos de datos críticos están protegidos en todos los entornos.

La convergencia de la adopción de la nube, los requisitos normativos como DORA y la creciente influencia de la IA dejan claro que la protección de datos debe estar a la vanguardia de la estrategia empresarial. Las organizaciones que inviertan hoy en modelos robustos de protección de datos estarán mejor equipadas para afrontar los retos del panorama digital del mañana, al tiempo que mantienen la confianza de sus partes interesadas y clientes.

El avance tecnológico no se va a detener y, por tanto, tampoco debe hacerlo la protección de los datos. La clave está en seguir siendo adaptables y, al mismo tiempo, mantener un compromiso inquebrantable con la seguridad, el cumplimiento y la resiliencia. Ese será el único modo para poder, de verdad, poder  aprovechar todo el potencial que propone la computación en la nube mientras se garantiza la seguridad e integridad de los activos digitales.

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En HYCU, nos preocupamos por las personas que hay detrás de los datos, porque cuando los datos se ven comprometidos, las personas pagan el precio.