A pesar de las enormes inversiones que están realizando las empresas en tecnologías relacionadas con la IA generativa (GenAI), cerca del 95% de las organizaciones de cualquier tamaño no obtiene ningún retorno medible. De hecho, solo el 5% de los pilotos de IA integrados están generando un impacto medible en la cuenta de resultados. Estos son algunos de los datos que se desprenden del informe The GenAI Divide. State of AI in business 2025, elaborado por el MIT basándose en entrevistas, encuestas y el análisis de 300 implementaciones públicas.
“Cómo se están usando las herramientas de IA, dónde se está ahorrando tiempo, qué beneficios medibles aportan al negocio”
Pero hay muchos más estudios y análisis que inciden en esta tendencia por parte firmas como Gartner, EY, IBM o McKinsey, lo que refleja que existen serias dificultades para estructurar, medir y sostener el ROI de la IA Generativa a lo largo del tiempo.
Ese mantra tan extendido —AI-first— y el crecimiento tan exponencial que ha tenido esta tecnología ha llevado a muchas empresas a priorizar el uso de IA, incluso antes de evaluar si es la herramienta adecuada o de definir una estrategia, evaluando las herramientas en función de los resultados de negocio, no de los benchmarks de software.
Adopción de la IA y experiencia del empleado
Sin embargo, todo el mundo es consciente de los beneficios que se desprenden del uso de la IA y de que es una tecnología imprescindible en cualquier empresa que quiera mantener unos mínimos niveles de competitividad. De hecho, según un informe de Nextthink sobre el futuro de la IA, la adopción digital y la experiencia de los empleados, el 97% de los líderes de TI considera que la IA generativa transformará de forma significativa la forma de operar de las organizaciones en los próximos años.
Al este respecto, Pedro Bados, CEO y cofundador de Nexthink, afirma que existe una brecha enorme entre el potencial revolucionario de la IA y la realidad de la mayoría de las empresas. Las compañías han invertido miles de millones, pero menos de la mitad (47%) de los empleados cuenta con la destreza digital necesaria para adaptarse a las nuevas herramientas y esto está frenando los beneficios en materia de productividad.
“Los empleados se sienten frustrados y los equipos directivos necesitan respuestas a preguntas básicas sobre cómo se están usando las herramientas de IA en la organización, dónde se está ahorrando tiempo y qué beneficios medibles aportan al negocio”.
AI Drive
En este contexto, Nexthink ha presentado en sociedad la herramienta AI Drive. Dentro del contexto de las soluciones para la gestión de la experiencia digital del empleado (DEX, por sus siglas en inglés). AI Drive permite medir y mostrar los retornos que se están obteniendo de sus inversiones en inteligencia artificial (IA) y su impacto en los empleados.
AI Drive cubre la práctica totalidad del ecosistema IA actual, soportando tanto herramientas de uso general como ChatGPT, Gemini, Copilot y Claude; como aplicaciones de IA del puesto de trabajo tales como Microsoft 365 Copilot, Salesforce Einstein, ServiceNow, Workday; o incluso herramientas personalizadas.
AI Drive permite medir y mostrar los retornos que se están obteniendo de las inversiones en IA y su impacto en los empleados
Además, y este es un aspecto muy interesante, la herramienta permite a las empresas compararse con más de 1000 organizaciones globales respecto a la obtención de valor de sus inversiones en IA, atendiendo a indicadores clave como el tiempo de uso por empleado.
AI Drive es una herramienta gratuita para los clientes de la compañía que utilizan el módulo Workplace Experience de su plataforma Nexthink Infinity y ha sido diseñada para consolidar la visibilidad, uso, orientación y medición de los proyectos de IA en un punto único. Para ello combina datos de uso de la IA con datos de DEX y con el análisis del sentimiento de los usuarios, para detectar así los puntos de fricción y las barreras de adopción para los empleados.
Medir y dirigir la IA
A partir de este conocimiento, las empresas pueden desarrollar acciones para informar, ofrecer soporte o formar a sus recursos humanos y contribuir a una percepción positiva de la IA e incrementar así su productividad más rápidamente.
AI Drive tiene cuatro funciones principales:
- Visibilidad completa del panorama de la IA para eliminar puntos ciegos, lo que facilita su gobernanza, el cumplimiento normativo y la toma de decisiones de inversión.
- Proporciona información sobre el uso de la IA en la organización, incluyendo las prácticas de los empleados y los casos de uso que obtienen más valor, para orientar mejor las estrategias de adopción.
- Ayuda a los empleados para que ganen confianza con esta tecnología de manera más rápida y puedan adoptar las prácticas que ya han tenido éxito.
- Posibilita la medición a través de cuadros de mando predefinidos para directivos que traducen a ROI la actividad de la IA y comparativas contextualizadas.
Bados concluye que el objetivo de esta herramienta es ayudar a medir y dirigir la IA, haciéndola sostenible. Esto solo es posible si las empresas son capaces de hacer un seguimiento del uso de todas las herramientas de IA en el conjunto la organización, además de capacitar a los empleados para utilizarlas con confianza y eficiencia. Lógicamente, esto exige también contar con visibilidad clara en torno a los resultados y los niveles de productividad alcanzados.
































