Centrarse en la tecnología, pero desde el punto de vista de los empleados que la consumen. Este es uno de los fundamentos de DEX (digital employee experience) y también una de las máximas que Nexthink como fundadora de este concepto. Esta empresa, fundada en 2004 por el español Pedro Bados, actual CEO, fue uno de los primeros unicornios con sede en España (2021) y opera actualmente en once países de Europa, Estados Unidos y Oriente Medio, al que se han incorporado recientemente Japón y Australia.
¿Cómo se consume la tecnología? ¿Cómo impacta en el rendimiento y la experiencia del empleado?
Con 1200 empleados y una facturación global de 300 millones de dólares en 2024, Nexthink cuenta con más de 1300 clientes, principalmente grandes empresas. En España su mercado está compuesto por más de treinta grandes organizaciones, entre las que figuran más de la mitad de la cotizadas en IBEX35 y entidades de la Administración Pública. De hecho, aparte de la de Lausana (Suiza), la de Madrid es una de las principales sedes de Nexthink, donde está instalado el departamento de ingeniería que desarrolla el producto y también el soporte a nivel mundial.
En cuanto a sus previsiones de crecimiento, la compañía apunta a mantener ratios del 20%-25% durante los próximos, tanto a nivel global como en España, lo que significaría llegar a una facturación de más de 15 millones de euros en 2028, frente a los siete millones de euros que cerraron en 2024.
DEX y Nexthink
¿Cómo se consume la tecnología en las organizaciones? ¿Cómo impacta en el rendimiento y la experiencia del empleado? Estas son algunas de las grandes cuestiones a las que trata de responder DEX, una categoría de mercado que nació con la llegada de Nexthink.
En un reciente encuentro con la prensa, Mila Rodriguez, directora de Grandes Cuentas de Iberia, y Vicente Lorente, director de Preventas en el Sur de Europa de Nexthink, han puesto un poco de contexto sobre este mercado y los beneficios que conlleva para las organizaciones.
“Hasta hace muy poco, no se pensaba en cómo impacta la tecnología en los empleados. Se proveía y, simplemente, se daba por hecho que se iba a utilizar”.

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Es evidente que ha habido un cambio muy importante en la forma en la que trabajan los empleados. “Antes, el departamento de TI tenía que dar soporte a una oficina con 1000 empleados. Ahora tiene que dar soporte a 1000 oficinas, cada una de ellas con un empleado”.
A esto se suma otros retos importantes para las organizaciones, como la dificultad para atraer y retener al talento joven o cómo mejorar su experiencia con la tecnología corporativa ayudándoles a aumentar su vinculación y productividad. Este es un escenario en el que entran de lleno dos áreas empresariales que no siempre han estado de la mano: TI y Recursos Humanos.
“Según un estudio interno, el 64% de las empresas piensan que TI y Recursos Humanos se fusionarán en un único departamento, que se llamará Experiencia del Empleado”.
Gestionar la experiencia digital del empleado
En este contexto, la respuesta de DEX —y de Nexthink— se basa en la recogida de datos y la observación de los puestos de trabajo de los usuarios finales. Para ello, despliega un agente en los equipos, ya sean PC, Mac o incluso dispositivos virtuales (VDI, virtual desktop infrastructure); el soporte para dispositivos móviles está en desarrollo.
“Es como si dieras a TI información en tiempo real de lo que le está ocurriendo a cada empleado, en su equipo y en contexto con su situación personal”.
Esta información va a la plataforma en la nube — Nexthink Infinity— y ahí, los gestores de cada organización pueden acceder a cuadros de mandos intuitivos y personalizables, donde se analizan los datos, se extraen diagnósticos y se planifican acciones. El objetivo es ayudar a los equipos de soporte a atender a las incidencias de los empleados, o personalizar qué es lo que necesitan en cuanto a tecnología o ayudarles en su destreza digital… Todo ello en su casuística personal.
“Tradicionalmente, se le daba el software y el hardware al empleado, sin más. Pero hemos visto que el 60% de ese software no lo utiliza, y eso es una pérdida de dinero importante. DEX permite saber qué utiliza cada uno, qué necesita y darle la tecnología para que sea productivo es uno de los beneficios clave”.
Visibilidad y experiencia digital
Uno de los propósitos clave de DEX es entender qué uso hacen los empleados de la tecnología, cómo utilizan el dispositivo y las diferentes aplicaciones, ya sean locales o en modo SaaS, o cómo les están funcionando las herramientas de colaboración… Todo ello en el contexto personal: el empleado y su dispositivo.
“Estamos dando a las grandes organizaciones una total visibilidad de qué le está pasando a cada uno de sus empleados»
La idea es ir avanzando poco a poco en el uso de estas herramientas, alcanzando diferentes niveles de madurez. Todo ello culmina con la posibilidad de contar con una visión global en cuanto al nivel de calidad y experiencia de las aplicaciones y los dispositivos que, incluso, podría ayudarles a tomar decisiones sobre las inversiones en el área de TI.
“Estamos dando a las grandes organizaciones, con la complejidad que tiene ahora el mundo del trabajo, una total visibilidad de qué le está pasando a cada uno de sus empleados sin tener en cuenta el contexto, su función o desde dónde estén trabajando. Facilitamos que se le pueda dar servicio y confirmar que está pudiendo trabajar con su dispositivo”.
Productividad y mucho más
Es cierto que uno de los valores importantes de DEX es que, con esta información, se incrementa la productividad de los empleados porque no tienen problemáticas con TI (se evitan paradas innecesarias) y, además, están más satisfechos con su experiencia, algo especialmente importante para las nuevas generaciones.
Es más, Nexthink Infinity también permite detectar y diagnosticar cualquier problema en el puesto de trabajo digital (incluyendo contexto, alcance e impacto) y propone de forma automática acciones para su resolución. Además, tanto las áreas de TI como de RRHH cuentan con una herramienta muy valiosa a la hora de realizar el onboarding de los empleados, plantear consultas sobre su experiencia, etc.
Software metering ayuda a evitar costos innecesarios y desarrollar una estrategia de optimización de licencias a medida
“También ayuda también al departamento de TI a automatizar labores repetitivas y emplear ese tiempo en proyectos importantes de transformación digital que le está pidiendo su negocio”.
Pero hay dos ejemplos muy claros de retorno económico del uso de estas soluciones. Por un lado, evita la necesidad —muchas veces autoimpuesta— de renovar el hardware de los empleados cada cuatro o cinco años.
“Con Nexthink puedes saber si los dispositivos están funcionando correctamente, o si los puedes reasignar a otra persona que hace un uso menos intensivo. Además, damos un benchmarking de cuál ha sido el grado de satisfacción de las diferentes marcas empleadas en el parque informático, para saber qué modelo o fabricante ofrece mejores resultados”.
Otra de las funciones clase es software metering, ayudando a las empresas a tener datos sobre el número de licencias de software entregadas a sus empleados —y las que se usan en realidad— o incluso el nivel de frecuencia con el que se utilizan. Esto permite evitar costos de licencia innecesarios y desarrollar una estrategia de optimización de licencias a medida.
































