Más allá de los procesos de transformación inconclusos, o incluso no iniciados en muchas empresas, la irrupción de los agentes de IA está obligando, de nuevo, a rediseñar la gestión del talento y la cultura empresarial.
Aunque esto ya se viene vislumbrando desde hace tiempo, antes incluso de esta masiva explosión de la IA, cada vez es más habitual pasar de modelos centrados en puestos a otros centrados en habilidades; a esto se suman ahora la demanda de capacidades en ámbitos como la colaboración humano‑máquina o el aprendizaje continuo.
En la cultura human-machine teaming, la IA y los sistemas autónomos son ya colaboradores estratégicos
Este cambio se está acelerando de forma evidente, apoyado en la masiva inversión que se está realizando en IA generativa y automatización, pero también está tensionando las estructuras organizacionales, la ética y la manera en que las personas encuentran su lugar en las empresas.
Entre los cambios más importantes se encuentran los relacionados con la función de recursos humanos. Por un lado, las previsiones de distintos analistas apuntan a que esta área evolucionará hacia un papel de talent marketplaces, con agentes IA que se encargarán de gestionar el 50% de procesos de adquisición.
Por su parte, en la entrevista que realizamos a Juan Carlos Pérez Espinosa, presidente de DCH, estima que una de las grandes tendencias será que los directores de personas se conviertan en directores de transformación; y que una de sus grandes tareas será la de abrazar el cambio e impulsarlo, con el objetivo de liberar todo el potencial de la IA e impactar positivamente en las organizaciones de personas.
Fuerte inversión en IA
Aunque se habla de burbuja, lo cierto es que las cifras de inversión en IA, y las expectativas al respecto, confirman esta apuesta. IDC, por ejemplo, estima que el gasto en tecnologías que soportan IA durante 2025 fue de 337.000 millones de dólares, un 67% de los cuales procede de la integración en operaciones core. Además, según IDC FutureScape 2025, el gasto en IA generativa experimentará un crecimiento anual compuesto del 31,9% en 2029.
Los cambios organizativos incluirán modelos federados de gobierno o equipos híbridos humano‑máquina
Es un movimiento acelerado que no tiene visos de parar y que ya está afectando a la estructura de las organizaciones. IDC plantea que en algo más de dos años, el 85% de los CIO impulsará cambios organizativos para “aprovechar” la IA, incluyendo modelos federados de gobierno, equipos híbridos humano‑máquina y estructuras matriciales. Todo ello acelerado por la creciente commoditización de infraestructuras IA.
Personas, cultura

Y, ¿cómo afecta esto a las personas? El escenario parece dibujarse hacia esa cultura de human-machine teaming, que representan un modelo organizativo y cultural donde los sistemas autónomos no se ven como simples herramientas, sino como colaboradores estratégicos.
Pero, para ello, aún nos queda mucho camino que recorrer y retos que salvar, como la falta de un talento especializado y de empleados con habilidades para aprender y trabajar con estas tecnologías o los necesarios cambios estructurales que incorporen la gobernanza y la ética al frente de estas iniciativas. Veremos qué nos depara el futuro más inminente.
































