
El pasado 10 y 11 de marzo se celebró en Málaga una nueva edición del eMobility Expo World Congress, un evento de referencia en Europa para la industria de la movilidad sostenible, autónoma, electrificada, segura y conectada. La edición de este año puso el foco en ese camino de descarbonizada a través de la combinación estratégica de baterías, hidrógeno y sistemas híbridos.
Los vehículos eléctricos de batería están ganando terreno en Europa. Según datos del International Council on Clean Transportation, las matriculaciones de coches eléctricos de batería registraron en enero de 2026 una cuota de mercado del 19%, lo que supone un aumento de tres puntos porcentuales con respecto al mismo mes de 2025.
En el tablero de la movilidad urbana, la batería y el hidrógeno deben verse como aliados estratégicos
Este panorama en evolución plantea importantes cuestiones estratégicas relacionadas con la competitividad del continente y, en este sentido, cuál debe ser el ritmo óptimo de transición para equilibrar los objetivos medioambientales con la estabilidad económica y el empleo.
Transición en Europa
Durante la edición 2026 del eMobility Expo World Congress se analizaron estas cuestiones. En términos de sostenibilidad, el consejero de Acciona Energía y CEO de Silence, Rafael Mateo, dibuja una Europa más verde y electrificada para 2035. El directivo explicó que, para lograr ese objetivo hay que empezar por las ciudades, ya que el 70 % del consumo energético se produce allí.
En este sentido, opina que la transición energética está casi completada y toca centrarse en el transporte público. “Si conseguimos mejorar el transporte urbano, podremos transformar el interior de las ciudades desde el punto de vista de los vehículos”.
Por su parte, Benjamin Krieger, secretario general de CLEPA – European Association of Automotive Suppliers, apuntó que el precio de la electricidad tiene que bajar y que la burocracia tiene un coste demasiado elevado. “Necesitamos flexibilidad en aquellos aspectos que el mercado puede gestionar realmente. La legislación debe ser más realista para alcanzar los objetivos y debemos revisar la legislación europea para conseguir una mejor”.
Hidrógeno y electrificación
En el tablero de la movilidad urbana, la batería y el hidrógeno han dejado de verse como rivales para entenderse como aliados estratégicos.
Daniel Fraile, Chief Policy and Market Officer en Hydrogen Europe, explicó que en el sur de España existe energía barata, pero cuando se desarrolla una energía como el hidrógeno, puede ser complementaria y beneficiosa para los negocios.
“Está claro que los autobuses eléctricos son más competitivos, pero también se enfrentan a un reto de tener que estar siempre cargándose. Aquí es donde el hidrógeno puede ser una energía complementaria”.
De hecho, ninguna tecnología por sí sola podrá descarbonizarlo todo, y coexistirán las baterías, hidrógeno y sistemas híbridos en segmentos como los turismos, los vehículos pesados, el ferrocarril, el transporte marítimo y los procesos industriales. En este sentido, se está planificando un panorama energético más complejo, flexible y distribuido para lograr una combinación energética real en Europa. Un contexto en el que la electrificación se erige como uno de los pilares fundamentales.
Varios de los ponentes en este evento aseguraron que la electrificación también abrirá paso a una movilidad más limpia y eficiente. Sin embargo, también se señaló el reto que supone la capacidad de las redes de distribución. En el caso específico del sector marítimo, aunque la electrificación es un desafío complicado, se está avanzando con sistemas híbridos que combinan baterías y combustible.
La electrificación también abrirá paso a una movilidad más limpia y eficiente
Xavier Giménez, profesor de Química Ambiental en la Universitat de Barcelona, desarrolló una interesante exposición en torno a la necesidad de luchar contra el cambio climático y descarbonizar la producción de energía. En este contexto, las baterías jugarán un papel clave, ya que existen alrededor de quince nuevas tecnologías prometedoras que podrían ser decisivas.
No obstante, el futuro sigue siendo incierto y es fundamental mirar el panorama completo y ser inteligentes en el enfoque, ya que, si bien las tecnologías avanzan rápidamente, es necesario ser estratégicos y flexibles para adaptarse a un entorno cambiante y dinámico.
































