Sí, estamos en 2025 y seguimos hablando de cloud y de los procesos de modernización de infraestructuras y aplicaciones en las medianas y grandes empresas. Aunque esta es una tendencia que cuenta ya con un amplio recorrido en el panorama empresarial, y que no hay dudas respecto a la necesidad de su puesta en marcha, lo cierto es que muchas entidades se encuentran todavía a medio camino en esta migración.
La IA es parte integral de las operaciones empresariales y la nube es el ecosistema donde mejor “vive y crece” esta tecnología
Hablamos de procesos, en ocasiones, muy complejos, en los que es necesario tener en cuenta factores relacionados con la seguridad, el cumplimiento regulatorio, la escalabilidad y, por supuesto, los costes operativos.
Mucho camino por recorrer
De hecho, según Gartner, en 2027 el 50% de las aplicaciones empresariales críticas residirán todavía fuera de ubicaciones de nube pública centralizadas y las empresas siguen en la búsqueda de soluciones para las cargas de trabajo que no han migrado todavía. Esto, según Dennis Smith, vicepresidente y analista de Gartner, representa aproximadamente el 70 % de todas las cargas de trabajo.
Aunque muchas empresas son todavía reticentes a este cambio, que es imparable, lo cierto es que la migración de las aplicaciones centrales a la nube se ha acelerado significativamente en los últimos años. Es el único modo de alcanzar los necesarios niveles de agilidad, eficiencia y capacidad de innovación que requiere el negocio y la sociedad digital en la que vivimos.
Es que, además, es una obviedad el hecho de que no puedes quedarte atrás en la aplicación de estas tendencias: si la velocidad de adaptación es demasiado lenta, simplemente te quedas a un lado y el mundo, el mercado, sigue fluyendo.
La IA como palanca de adopción
Aunque ya había suficientes razones para impulsar ese cambio, la inteligencia artificial (IA) ha llegado para apagar cualquier atisbo de duda. La explosión de la IA generativa no es más que la punta del iceberg. En muy poco tiempo se ha vuelto parte integral de las operaciones empresariales y la nube es el ecosistema donde mejor “vive y crece” esta tecnología, alimentada por un flujo constante de datos, adecuadamente gobernados y procedentes de diversas fuentes.
De hecho, los proveedores de nube están realizando importantes inversiones en estas tecnologías para apoyar aún más la adopción de capacidades avanzadas de IA en todo tipo de sectores. La nube es el eje central de esta estrategia y el área de Negocio es consciente de ello.
Pero, además, la IA es también la tecnología en la que se están apoyando estas infraestructuras para mejorar en términos de eficiencia energética y operativa, para desbloquear el potencial de los datos y construir esa “nube para la IA”, tal y como nos anunciaban los expertos de Huawei en la reviente edición del MWC en Barcelona.
































