Hace algo más de un año Minsait, compañía de Indra Group, firmó una alianza estratégica con la española Orizon con el objetivo de extender en el mercado el uso de la metodología y servicios de la tecnológica alicantina en el ámbito de la optimización del rendimiento TI y la eficiencia operativa de las infraestructuras tecnológicas.
Un punto importante de ese acuerdo contemplaba también, en una primera fase, la llegada a grandes empresas en Europa Italia, Portugal, Perú, México, Colombia, Brasil y Chile, con un foco especialmente importante en sectores como el financiero o el de la energía.
En un encuentro organizado por Minsait, Orizon ha mostrado el papel del rendimiento TI en los procesos de modernización
Como una de las primeras iniciativas fruto de ese acuerdo, Orizon ha participado en una reunión con directivos y responsables de tecnología de algunas de las principales entidades financieras y aseguradoras que operan en Perú. El encuentro, organizado en Minsait, ha permitido mostrar el papel estratégico del rendimiento tecnológico en los procesos de modernización.
Dependencia de los sistemas legacy
Este encuentro cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que, según un informe publicado recientemente por Minsait, el 92% de las grandes entidades financieras sigue dependiendo de sistemas legacy y cerca del 80% de sus datos se origina o reside en este tipo de entornos.
Se trata de porcentajes que evidencian la elevada criticidad de este tipo de infraestructuras para las entidades bancarias que, además, está sometida a toda una serie de fuertes exigencias relacionadas con la innovación, la eficiencia, la seguridad y la agilidad operativa.
Cómo modernizar las infraestructuras críticas y avanzar hacia arquitecturas híbridas y modelos basados en IA
A raíz del informe, se trata de entornos que continúan soportando procesos críticos de estas entidades, tales como transacciones, cobros y pagos, contabilidad o gestión de clientes, especialmente en grandes organizaciones financieras.
Modernizar la banca

La jornada, que se celebró en Lima, abordó el modo en el que la banca puede modernizar sus infraestructuras críticas y avanzar hacia arquitecturas híbridas y modelos basados en inteligencia artificial. Todo ello sin comprometer la eficiencia operativa, los costes ni la continuidad del negocio.
En este contexto, Orizon destacó la importancia de la optimización del software y el control de la eficiencia y el rendimiento en procesos de modernización a escala y recordó que la complejidad y amplitud de la modernización en producción crecen sustancialmente respecto a los pilotos y pruebas en entornos reducidos y controlados.
A lo largo del encuentro, Orizon puso de relieve el nivel de conocimiento y experiencia que atesora a lo largo de todo el ciclo de vida de estos procesos, tal y como lo demuestra su participación en distintos programas de modernización en clientes de banca y seguros; todos ellos con un impacto directo en la competitividad y la rentabilidad.
Rendimiento TI e ineficiencia del software
Uno de los puntos críticos para este tipo de entidades está relacionado con el crecimiento acelerado de los costes tecnológicos, derivado del incesante incremento del consumo de infraestructura, especialmente en entornos cloud e híbridos. Según los datos facilitados por Orizon, mientras los ingresos de muchas compañías crecen entre un 2% y un 3%, el gasto en infraestructura tecnológica aumenta entre un 6% y un 15% al año.
Los riesgos no residen solo en la infraestructura, sino fundamentalmente en la ineficiencia del software
Además, Orizon subrayó que los riesgos no residen únicamente en la infraestructura, sino fundamentalmente en la ineficiencia del software que se ejecuta en ella: en entornos financieros complejos, las pequeñas ineficiencias pueden traducirse en consumos elevados de CPU, memoria o almacenamiento y provocar incrementos muy relevantes de los costes operativos.
Orizon expuso además algunos datos importantes al respecto: en un entorno típico de mainframe bancario de gran tamaño, y donde se ejecutan en producción alrededor de 320.000 componentes de software, apenas el 0,4% de estos componentes puede llegar a concentrar cerca del 40% del coste total de infraestructura. Esto evidencia el enorme impacto económico derivado de determinadas ineficiencias que normalmente resultan invisibles para las organizaciones.
Modernización del sector bancario
Según Ángel Pineda, CEO de Orizon, el sector financiero vive un momento de enorme transformación impulsado por la digitalización, la IA y los nuevos modelos de relación con el cliente. Sin embargo, esa evolución debe construirse sobre infraestructuras eficientes y sostenibles.
“Modernizar no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino también en garantizar que el software y los sistemas críticos operen con el máximo rendimiento posible”.
Por su parte, Minsait expuso durante la jornada su visión sobre la modernización progresiva de los sistemas bancarios, basada en la evolución controlada de infraestructuras críticas y en el uso de tecnologías avanzadas para reducir riesgos y acelerar procesos de transformación.
La IA agéntica va a permitir automatizar tareas y reducir la complejidad asociada a la evolución de sistemas core
Según la compañía, la IA agéntica va a permitir automatizar tareas y reducir la complejidad asociada a la evolución de sistemas core sin necesidad de detener la actividad de negocio. Asimismo, se abordó el impacto que la mejora del rendimiento puede tener tanto en términos económicos como de sostenibilidad.
Plataforma BOA
En este contexto, Orizon explicó cómo su plataforma BOA permite identificar ineficiencias en aplicaciones, procesos batch, bases de datos y sistemas transaccionales, recomendando mejoras orientadas a reducir costes, optimizar tiempos de respuesta y asegurar el cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio (SLA).
La plataforma de Orizon no solo detecta y elimina problemas, sino que también optimiza de forma continua. Esto implica un cambio de paradigma en la gestión del rendimiento tecnológico, ya que permite a las empresas optimizar el consumo de procesamiento (CPU) en sistemas centrales (mainframe) hasta un 35%, reducir los tiempos de respuesta online en un 10-30% y disminuir la duración de los procesos de consolidación de datos (batch) en hasta un 30%.
































