Analizamos el Aiper Scuba V3, un robot autónomo para la limpieza de piscinas que destaca por integrar inteligencia artificial y un sistema de cámaras que le permite identificar suciedad, evitar obstáculos y planificar rutas de limpieza eficientes en tiempo real. Su sistema de filtración multicapa, la capacidad para escalar paredes o su sistema de carga inalámbrica por inducción son algunas de sus características clave.

Hasta hace poco, tener una piscina privada solía estar asociado a las inevitables tareas de mantenimiento manual o a confiar en robots con capacidades que, echando la vista atrás, dejaban mucho que desear. Tal y como ha ocurrido en otros segmentos de mercado, como el de los aspiradores domésticos donde fabricantes como Roborock facilitaron el paso hacia sistemas de mapeo precisos, la tecnología para la limpieza de piscinas ha alcanzado su propio «momento IA».

El Aiper Scuba V3 traslada a la piscinas la experiencia de navegación de gama alta que ya podemos disfrutar en nuestro salón

El Aiper Scuba V3 se posiciona en este punto de la evolución. No es solo un aspirador sumergible, sino un dispositivo que trata de trasladar a las piscinas esa experiencia de navegación de gama alta que ya podemos disfrutar el los dispositivos diseñados para nuestro salón. Es lo que Aiper define como IA cognitiva: el paso de una limpieza reactiva a una operación “inteligente” y autónoma, con la eficiencia y la sencillez como características clave.

Ligero y funcional

Aiper Scuba V3A diferencia de otras alternativas del mercado, el Scuba V3 llama la atención por ser un dispositivo eminentemente ligero, con un peso de tan solo 8,25 Kg, lo que facilita mucho la tarea de manipularlo y, sobre todo, de meterlo y sacarlo del agua (esa es una tarea que no hace de forma autónoma).

Presenta un exterior con un acabado elegante y discreto, combinando tonos oscuros con detalles en cian. En la zona superior aparece el acceso a la bandeja de filtrado junto a un sencillo panel de control, simple pero muy funcional: presenta una serie de leds de estado junto a único botón físico para la operación manual. Este botón sirve para encender el dispositivo (una pulsación larga) o alternar entre las funciones principales de limpieza (suelo, paredes, línea de flotación o modo automático).

En cualquier caso, lo habitual será programar su funcionamiento a través de la Aiper App, desde donde se configuran los modos de limpieza y se reciben notificaciones cuando el robot termina su ciclo y se estaciona.

Otra de las características diferenciadoras es su sistema de carga inalámbrica por inducción, habilitado a través de sendos puntos de contacto que se sitúan en la base de carga. El proceso se inicia simplemente, situando al Scuba V3 en su posición natural, sin tener que utilizar puertos físicos o sellos de goma que suelen deteriorarse con el tiempo.

Sistema de navegación

Pero uno de los principales atractivos del Scuba V3 es su sistema de navegación basado en visión artificial que la marca denomina Cognitive AI Navium. El robot integra una cámara frontal subacuática con IA, combinada con sensores dToF: direct time of flight, o tiempo de vuelo directo, similar a la ecolocalización, mediante la que es capaz de crear un mapa 3D del entorno.

Este le permite, según el fabricante, detectar más de veinte tipos distintos de residuos con un rango de detección de 2 m, desde hojas o pequeñas ramas hasta insectos, arena o incluso los odiosos pelos tan difíciles de localizar.

La sensación que te deja es que, efectivamente, el robot para, observa y, en función de lo que «percibe», actúa

Este tipo de tecnologías permiten al Scuba V3 ajustar su trayectoria en tiempo real, priorizando las zonas sucias del fondo o de las paredes. De hecho, su trayectoria de limpieza no sigue un patrón claro prestablecido, sino que desvía su ruta cuando detecta un acúmulo de sedimentos, hojas, etc. para succionarlo antes de continuar con su ruta habitual.

Consciente de su entorno

Esto es algo que hemos podido observar durante las pruebas. La sensación que te deja es que, efectivamente, el robot para, observa y, en función de ello, actúa. Es cierto que gran parte de su trayectoria está predefinida, pero cambia en tiempo real cuando detecta estos acúmulos de residuos. Incluso, el Scuba V3 puede hacer su trabajo de noche y con las luces de la piscina apagadas, apoyándose en los faros LED frontales para que su sistema de visión pueda seguir trabajando en la oscuridad.

Al final, esto se traduce en un sistema de limpieza mucho más eficiente y con unos resultados visibles. Según el fabricante, es capaz de limpiar hasta diez veces más rápido que los métodos tradicionales.

Aiper Scuba V3

Un apunte interesante respecto a la privacidad: teniendo en cuenta que integra cámaras, Aiper afirma que el procesamiento de las imágenes se realiza de forma local dentro del propio Scuba V3, con certificación TÜV, sin que se almacenen imágenes ni se suben a la nube.

Modo AI Navium

Otra funcionalidad interesante es la denominada Modo AI Navium que busca ofrecer al usuario un sistema de gestión totalmente autónoma en el mantenimiento diario de la piscina. Básicamente, este sistema puede tener en cuenta aspectos como el análisis de las condiciones meteorológicas locales, el tamaño de la piscina o el historial de limpieza para establecer una planificación semanal inteligente con diferentes modos y horarios.

Es lo que del Aiper denomina set and forget, configurar y olvidar, aunque lo cierto es que, lógicamente, hay que estar pendiente de introducir y sacar el robot en los horarios previstos. En cualquier caso, la idea que subyace es la simplicidad de dejar el robot en el agua y olvidarse de la configuración adecuada para el correcto mantenimiento durante días.

El Modo AI Navium busca ofrecer un modelo de gestión autónoma en el mantenimiento diario de la piscina

Como nota adicional, es importante destacar su sistema de recuperación: cuando termina cada ciclo de limpieza, el robot se desplaza de forma autónoma a la línea de flotación, envía una alerta a través de la app y espera ahí durante diez minutos —o hasta que se acaba la batería— para poder extraerlo de forma cómoda. En caso de no acudir a tiempo, simplemente habrá que recuperarlo a través del gancho incluido en la caja.

Sistema de limpieza

Eso de navegar y moverse por la piscina está muy bien, pero lo que realmente importa es cómo actúa su sistema de limpieza. En el caso del Scuba V3, el rendimiento que consigue se basa en dos aspectos: la combinación de potencia de succión y la acción mecánica directa.

Por un lado, ofrece una capacidad de 18.170 litros por hora que, aunque no es la más alta del mercado, sí resulta suficiente para el mantenimiento diario. Estos datos en cuanto al rendimiento en la succión se complementan con un sistema de cepillos dobles (delanteros y traseros) que trabajan de forma independiente para actuar sobre los residuos antes de que actúe la succión.

Toda esa capacidad de succión pasa luego por un sistema de doble capa — filtración MicroMesh— que retiene los residuos en su cesta de 3,5 litros. Para ello, se puede instalar un filtro ultrafino que captura partículas de hasta 3 micras, lo que permite capturar sedimentos casi invisibles, como arena fina o polen.

Aiper Scuba V3

Es importante destacar la sencillez que ofrece, tanto a la hora de acceder a la cesta (desde una cubierta en la zona superior) como en su limpieza, simplemente aplicando el chorro de agua de una manguera, por ejemplo.

Movilidad

Otro aspecto interesante en cuanto a su rendimiento en limpieza tiene que ver con el sistema de tracción y el mecanismo que utiliza el Aiper Scuba V3 para “trepar” por las paredes, facilitando una cobertura total de la piscina: suelo, las paredes y la línea de flotación.

Para moverse, el robot utiliza un sistema de orugas de tanque, fabricadas con goma, que, junto con el sistema de succión, le proporciona un agarre sólido sobre diversas superficies haciendo que el dispositivo se mantenga pegado a las paredes y se desplace por el fondo de manera estable. Incluso, el fabricante afirma que es capaz de subir los peldaños para limpiarlos, aunque esta función requiere todavía de ciertas mejoras.

Su sistema JetAssist le permite “fregar” la banda de suciedad que suele quedar en la la línea de superficie

Estas capacidades hacen posible una interesante funcionalidad: su sistema JetAssist, que emplea chorros de agua laterales —a través de unas rejillas— para desplazarse a lo largo del borde de la piscina y “fregar” la banda de suciedad que suele quedar en la línea de superficie de las paredes.

Manos a la obra

Aiper Scuba V3Todas estas tecnologías y capacidades tienen un fin último: simplificar la vida del usuario. La puesta en marcha del Scuba V3 es muy simple: se enciende y se define el modo de limpieza deseado a través del único botón instalado en su panel de control y se introduce en la piscina. El robot ya se encarga del resto y el resultado salta a la vista:  tanto el agua como las paredes y suelo quedan visiblemente más limpios tras cada ciclo.

Lógicamente, es posible conectarlo al teléfono (Bluetooth para el emparejamiento inicial y luego a través de wifi) y gestionar el dispositivo con mayor nivel de detalle a través de la app. Desde aquí será posible configurar su funcionamiento, definir ciclos de limpieza, verificar el estado de los componentes o activar el modo ECO para extender el tiempo de funcionamiento.

En cuanto a su autonomía, un factor clave en este tipo de dispositivos, su batería ofrece hasta 3 horas (180 minutos) de funcionamiento continuo, con un tiempo de carga de 5 horas, lo que es suficiente para piscinas de hasta 150 m², como las de 5×3 o 6×3 metros típicas de los jardines pequeños.

  • Las tecnologías de navegación y limpieza son realmente diferenciales.
  • El sistema de carga por inducción.
  • JetAssist para “fregar” la línea de superficie en las paredes.
  • El sistema de limpieza de las escaleras.
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