Analizamos el Motorola Moto G75 5G, un terminal para el mercado enterprise que se posiciona en la gama media de este fabricante en cuanto a precio, pero que por características y prestaciones podría ascender varios puestos en el escalafón. Motorola ha sabido encontrar en este dispositivo un equilibrio muy interesante a la hora de definir su equipamiento, pensando especialmente en las necesidades de este tipo de usuarios.

Aunque los cambios ya no son tan significativos como hace unos años, el mercado de smartphones sigue evolucionando de forma evidente, especialmente en el segmento de gama media. De hecho, este mercado se ha convertido en un pilar fundamental dentro del ámbito corporativo, donde, cada vez se demandan más dispositivos con características premium a precios más accesibles. Esto implica especialización, poner el foco en aquellos aspectos que más incidencia tienen en su uso y, sobre todo, dar un especial protagonismo a la seguridad.

El éxito en este mercado está ligado a la especialización, poner el foco en determinados aspectos  y dar protagonismo a la seguridad

Para poner un poco en contexto, el mercado global de smartphones sigue en línea ascendente, buscando recuperar las cifras que se manejaban no hace mucho: según datos de diferentes analistas, las ventas de estos dispositivos a nivel mundial se incrementaron cerca de un 7% en 2024, unas cifras en las que la gama media juega un papel crucial.

En este contexto —empresa y gama media— surge la figura del Motorola Moto G75 5G, un dispositivo que aglutina todas estas características que se demandan en entornos corporativos, pero que ha sabido encontrar el equilibrio adecuado entre las prestaciones generales y el precio de adquisición.

Moto G75 5G: distinción y durabilidad

Teniendo en cuenta el usuario tipo de este dispositivo, Motorola ha dotado a su Moto G75 5G de un diseño exterior sobrio y elegante, algo que se refleja especialmente en el remate aplicado a los laterales o en la zona posterior, donde se ha decantado por una terminación curva —con un material plástico— para proteger el módulo de cámara, que le aporta un aspecto diferenciador.

En cualquier caso, hablamos de un terminal muy resistente frente a impactos y caídas (integra cristal Corning Glass 5 en la pantalla), que está preparado para repeler el polvo o la humedad cumpliendo con certificaciones como MIL-STD 810H (de categoría militar) e IP68. Esto no es algo muy usual en este rango de precios.

Además, se trata de un dispositivo con una dimensiones y peso muy equilibradas, y un agarre que permite manejarlo con soltura y comodidad, más aun teniendo en cuenta el tamaño de pantalla que integra: de 6,78 pulgadas de diagonal. Este equilibrio entre peso, manejo y tamaño de pantalla es especialmente importante en un smartphone como este, que se plantea como una herramienta diaria en un contexto profesional.

En este aspecto también es importante destacar la disposición elegida para los botones (se encuentran todos instalados en el lateral izquierdo, al alcance del dedo pulgar), pensada para facilitar su manejo. De hecho, el sensor de huellas dactilares aparece integrado en el botón de encendido (también en el lateral izquierdo) permitiendo encender el dispositivo con una sola mano.

Potenciar lo que realmente importante

Respecto a la pantalla, su tamaño es una de las grandes bazas de este dispositivo, pero también lo es su calidad, aun teniendo en cuenta que hablamos de un panel LED de 8 bits en vez de OLED. En cualquier caso, hay que hilar muy fino para encontrar diferencias visibles en el día a día, gracias a características como su resolución Full HD+ (2388 × 1080), una densidad de 387 ppp o una velocidad de actualización de 120 Hz.

La pantlla garantiza un excelente nivel de claridad y nitidez en una gran variedad de escenarios de iluminación

El resultado es un comportamiento especialmente destacado en este aspecto. Brinda un excelente nivel de claridad y nitidez en una gran variedad de escenarios de iluminación, además de una experiencia fluida en todo tipo de aplicaciones, también en aquellas que demandan más prestaciones en el aspecto gráfico.

En cuanto al rendimiento esperado, este Moto G75 5G se apoya en un procesador Qualcomm Snapdragon 6 Gen 3, junto con 8 GB de memoria RAM (con función RAM Boost) y un almacenamiento interno de 256 GB. Esta configuración propone un nivel de prestaciones que se sitúan en la gama media del mercado. De hecho, durante las pruebas hemos podido ver cómo maneja de forma fluida todo tipo de aplicaciones de uso cotidiano en este tipo de escenarios.  Además, es compatible con 5G, algo muy importante en este segmento de mercado.

Cámara

Algo similar ocurre con el conjunto de sensores que completan el sistema de captura de imágenes. En la zona posterior se ha optado por una cámara con sensor Sony LYTIA 600 de 50 megapixels y tecnología de estabilización óptica de la imagen (OIS), junto a un sistema ultra gran angular de 8 MP con un campo de visión (FOV) de 118,6°, especialmente indicado para fotografiar paisajes o grupos grandes de personas.

A ello se añade una cámara macro (apertura de f/2.2) que ayudará a capturar un mayor nivel de detalle de objetos que más cercanos, o incluso un sensor de parpadeo que ayuda a eliminar las barras de luz causadas por la iluminación artificial en las fotos. Y no podemos olvidarnos de la cámara frontal, que integra un sensor de 16 MP e integra una serie de tecnologías especialmente dirigidas a mejorar el comportamiento a la hora de sacar selfis o atender videoconferencias.

Es cierto que no hablamos del mejor sistema de captura del mercado, pero sus prestaciones en este sentido están más que equilibradas. El resultado que plantea es más que suficiente para la mayoría de los usuarios, ofreciendo resultados nítidos y con un buen manejo del color, incluso en condiciones que podrían resultar complejas: aquellas que no están bien iluminadas o que requieren de exposiciones más prolongadas.

Es cierto que no hablamos del mejor sistema de captura del mercado, pero sus prestaciones en este sentido están más que equilibradas

Lógicamente, a ello hay que añadir las posibilidades de manejo que propone la app de la cámara, que incluye una serie de funciones muy útiles, muchas de ellas apoyadas en la inteligencia artificia, como una función especial para la digitalización de documentos, captura dual, cámara lenta o un modo Pro que permite determinados ajustes para usuarios con mayores conocimientos. Además, incluye también grabación de video de alta calidad (4K) para lo que podremos apoyarnos en la ranura que integra en el lateral derecho e inserta una tarjeta microSD o TTF de hasta 1 TB.

Autonomía, manejo…

Hay muchos otros detalles que habría que destacar de este dispositivo y que inciden de forma positiva en su apuesta por este segmento de mercado. Por ejemplo, cuenta con una batería de 5000 mAh que, según el fabricante, proporciona hasta 36 horas de autonomía de uso. En las pruebas realizadas sí podemos constatar que aguanta perfectamente una jornada completa de trabajo, incluso más allá, con un uso, digamos, habitual: con los sistemas de conexión encendidos (wifi, Bluetooth, GPS…), visualizando contenido multimedia, ejecutando aplicaciones o incluso capturando imágenes y vídeo de forma moderada.

Además, incluye un modo — TurboPower— que permite cargar hasta el 50 % de la batería en menos de 25 minutos, además de integrar soporte para carga inalámbrica de hasta 15 W.

Otro aspecto interesante es el enfoque frente al sistema operativo, apostando por una versión muy “limpia” de Android 14, incluyendo todas las mejoras de seguridad y las nuevas funciones que se han ido integrando. Además, el Moto G75 podrá contar con hasta cinco actualizaciones importantes del sistema operativo y seis años de actualizaciones de seguridad, lo que permite ampliar la vida útil del dispositivo mucho más allá de la media que se suele encontrar en el mercado.

El Moto G75 5G instala también Moto Secure 4.0, una herramienta centrada en la seguridad y la privacidad

Por último, destacar también las múltiples funciones y herramientas de personalización con las que Motorola acompaña su Moto G75, con las que es posible personalizar el sistema, configurar gestos para determinadas acciones, activar controles parentales o realizar ajustes al visualizar contenido multimedia.

De entre todas ellas cabe destacar Moto Secure 4.0, centrada en la seguridad y la privacidad. Cuenta con funciones específicas de análisis de aplicaciones, carpeta segura, sistemas que mejoran la autenticación del usuario o que permiten el bloqueo de redes que no se consideran seguras. Y, a ello se podrían añadir todo el conjunto de soluciones de gestión y seguridad incluidas en el paquete Business Edition de Motorola.

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