La adopción de la inteligencia artificial generativa en las organizaciones abre nuevas posibilidades para gestionar el conocimiento interno y acompañar a las personas en su día a día. EvIA, la solución desarrollada en Atos, explora un nuevo modelo de interacción en el área de Recursos Humanos en el que la tecnología actúa como facilitadora, acercando información y servicios de forma más accesible, segura y equitativa.

La gestión de personas vive un momento de redefinición. Tras años en los que la digitalización se centró en automatizar procesos administrativos, ahora emerge una nueva etapa marcada por la inteligencia artificial generativa. Esta tecnología no solo procesa o analiza datos: interpreta contexto, sintetiza información y produce contenido útil para la toma de decisiones y la comunicación interna.

En organizaciones complejas, donde el conocimiento se fragmenta con facilidad, esta capacidad se convierte en una herramienta de enorme impacto. La IA generativa no sustituye la labor humana, sino que la complementa al liberar tiempo, reducir burocracia y aportar claridad. Es un cambio silencioso, pero profundo, en el día a día de los departamentos de Recursos Humanos.

La IA generativa impacta de forma muy especial en la función de Recursos Humanos. Las áreas de Personas son un punto de encuentro de preguntas, procesos y necesidades diversas que requieren precisión y rapidez. La llegada de la IA generativa coincide con un momento en el que los equipos buscan nuevas formas de apoyar a la organización: mejorar la experiencia del empleado, unificar criterios, ofrecer atención más personalizada y dedicar más tiempo a tareas estratégicas.

EvIA impulsa una nueva etapa en la gestión de personas, donde la eficiencia tecnológica convive con la centralidad del factor humano

La capacidad de la IA para generar respuestas en lenguaje natural, interpretar políticas internas, analizar documentos complejos o sintetizar grandes volúmenes de información convierte a esta tecnología en un aliado natural para el ámbito de RRHH. Se abre así una oportunidad para reforzar el papel estratégico de estos equipos y facilitar interacciones más ágiles entre los empleados y la empresa.

Una aproximación pragmática con EvIA

Atos ha explorado cómo la IA generativa podía integrarse en su operativa interna. Fruto de este trabajo nació EvIA, una plataforma diseñada para apoyar a los empleados en tareas cotidianas: resolver dudas sobre políticas internas, ayudar a redactar comunicaciones, preparar resúmenes de documentos, gestionar procedimientos concretos o consultar información corporativa sin necesidad de navegar por múltiples repositorios.

Lo relevante no es solo la tecnología, sino el enfoque. EvIA se concibió para ofrecer utilidad inmediata. La experiencia del usuario fue prioritaria desde el diseño: acceso a través de la web o Teams, uso en lenguaje natural, disponibilidad multilingüe, compatibilidad con teclado o voz y accesibilidad para personas con discapacidades visuales. Esto permitió integrar la herramienta de manera orgánica en la rutina diaria de más de 4000 profesionales en España desde julio de 2023.

Además, se trató de un despliegue realizado bajo criterios estrictos de seguridad. La solución se construyó sobre el tenant privado de Azure de Atos, integrando el sistema de acceso seguro corporativo (SSO) y aplicando una política de no almacenamiento de conversaciones. Esta gobernanza técnica y ética facilitó la adopción y reforzó la confianza en el uso responsable de IA dentro de la compañía.

Beneficios tangibles

Entre los impactos más visibles de EvIA se encuentra la mejora en el acceso a la información. Las políticas internas, procedimientos y documentos corporativos suelen dispersarse entre diferentes repositorios. A través de la IA, este conocimiento se hace accesible desde un único punto, permitiendo que cualquier empleado obtenga respuestas claras en segundos.

Este acceso equitativo, independientemente del departamento o localización, ha reducido desigualdades internas y ha contribuido a homogeneizar la comunicación. Un aspecto especialmente valorado en entornos distribuidos y en modelos híbridos de trabajo.

Los equipos comenzaron a identificar nuevos casos de uso, a proponer mejoras y a incorporar la tecnología como parte natural de su trabajo

Otro beneficio ha sido la reducción de tareas repetitivas. Elaborar borradores de comunicaciones, generar resúmenes de informes y pliegos, preparar plantillas de ofertas y revisar la calidad de la oferta final eran actividades que consumían tiempo significativo. Con el apoyo de la IA, estos procesos pasan a completarse en minutos, liberando capacidad para cuestiones estratégicas y tareas que requieren juicio humano.

La automatización responsable también permite optimizar operaciones sencillas, como la reserva de aparcamiento o el registro de la jornada, siempre con autorización del usuario. Estas pequeñas eficiencias acumuladas tienen un impacto directo en la experiencia diaria de la plantilla.

Hacia la innovación práctica

Más allá de la eficiencia, uno de los efectos más interesantes ha sido el impulso a la experimentación interna. Equipos que nunca habían utilizado IA comenzaron a identificar nuevos casos de uso, a proponer mejoras y a incorporar la tecnología como parte natural de su trabajo.

Este cambio cultural se produjo sin necesidad de grandes campañas internas o procesos formativos intensivos. La clave: ofrecer una herramienta útil, accesible y segura que resolviera problemas reales desde el primer día.

El valor no radica solo en la tecnología que se adopta, sino en cómo se integra, se regula y se orienta hacia un propósito

La experiencia demuestra que cuando la tecnología aporta valor tangible y respeta la privacidad, su adopción fluye con naturalidad. En este sentido, EvIA ha actuado como catalizador de una cultura más innovadora, abierta y colaborativa.

Lecciones aprendidas

Nuestra experiencia en Atos (refrendada por el premio Cegos 2025 a la IA aplicada al Talento) permite extraer aprendizajes útiles para cualquier empresa que desee integrar IA generativa en su gestión de personas.

  • En primer lugar, la implantación debe partir de necesidades concretas, no de la tecnología por sí misma. Resolver problemas reales garantiza adopción y relevancia.
  • En segundo lugar, la gobernanza es imprescindible: seguridad, transparencia y supervisión humana deben formar parte del diseño desde el inicio. La confianza es un pilar tan importante como la propia capacidad técnica.
  • En tercer lugar, la IA generativa debe ser una herramienta que complementa a las personas, no que las sustituye. El juicio humano sigue siendo esencial en decisiones de talento, evaluación o comunicación.
  • Por último, el despliegue debe ser gradual, permitiendo que la organización experimente, aprenda y adapte la herramienta a su cultura y necesidades específicas.

Tecnología al servicio del talento

La evolución de la IA generativa sugiere que su impacto en los próximos años será aún más profundo. Para los departamentos de RRHH, esto abre oportunidades para reforzar su papel estratégico, construir entornos de trabajo más inclusivos y mejorar el bienestar de la plantilla.

El valor no radica solo en la tecnología que se adopta, sino en cómo se integra, se regula y se orienta hacia un propósito: apoyar a las personas. La experiencia de Atos con EvIA demuestra que este equilibrio es posible y ofrece una visión realista de cómo la IA puede convivir con el trabajo humano, potenciándolo en lugar de reemplazarlo.

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