En una explotación minera de gran escala ubicada en la región sur andina del Perú, la tecnología desempeña un papel decisivo para garantizar continuidad, seguridad y eficiencia. La interacción entre IT (information technology) y OT (operational technology) es un factor crítico para la minería moderna, donde cada fase —desde la preparación de plataformas hasta el acarreo— depende de sistemas interconectados, datos en tiempo real y plataformas digitales.
La convergencia IT/OT no solo responde a una necesidad operativa, sino que se alinea con tendencias globales de digitalización de la industria minera, orientadas a mejorar la productividad, seguridad y sostenibilidad. Consciente de esta realidad, la empresa responsable de dicha explotación decidió dar un paso estratégico: fortalecer el soporte de TI hacia OT bajo una lógica profesional para contar con una arquitectura de servicios que permita gestionar de forma proactiva las dependencias tecnológicas que sostienen la operación minera.
El enfoque elegido para esta iniciativa fue el de #LaGuiaESM, respaldado por estándares internacionales como ISO38500, ISO19510, ISO20000, para orientar el gobierno y gestión de servicios, la definición y diseño de procesos y las prácticas de continuidad que garantizan la resiliencia en entornos críticos.
Convergencia IT/OT
En entornos industriales complejos, como el que nos ocupa, la convergencia IT/OT es una necesidad insoslayable. Para avanzar hacia un modelo de gestión robusto, en la explotación minera era indispensable:
- Contar con visibilidad completa de las tecnologías y aplicaciones que soportan cada fase del proceso minero.
- Definir servicios específicos que TI pueda ofrecer a OT, con niveles de atención acordes a la criticidad operativa.
- Establecer una arquitectura clara que permita evolucionar hacia un modelo corporativo integrado.
Cada uno de estos objetivos se definió considerando la complejidad del proceso minero, que abarca fases tales como la preparación de plataformas o la perforación, voladura, carguío y acarreo. En cada etapa se depende estrechamente de la tecnología: interrupciones de conectividad, errores en la integración de sistemas o fallos en sensores pueden impactar directamente en KPI de producción y seguridad. Por ello, la estrategia buscó anticipar los riesgos y asegurar la continuidad operativa.
Este enfoque no es fruto de una urgencia sino parte de una estrategia de mejora continua y digitalización, que busca anticiparse a los riesgos y optimizar la experiencia de las áreas operativas.
La explotación minera obtuvo una visibilidad completa IT/OT, con todas las dependencias críticas documentadas y gestionadas
Para lograrlo, el modelo lógico de #LaGuíaESM estructura la transformación en tres pasos esenciales: descubrimiento y mapeo IT/OT, modelado de procesos y definición de arquitectura de servicios. Este enfoque permitió avanzar con orden, asegurando que cada decisión estuviera respaldada por datos, análisis y una visión sistémica.
Es importante reconocer que este avance no habría sido posible sin el liderazgo visionario del director de TI, quien impulsó la iniciativa con una perspectiva orientada al futuro de la organización. Gracias a su respaldo, todas las áreas involucradas se alinearon, a pesar de la complejidad y criticidad de sus labores, y se abrió un espacio de colaboración que resultó decisivo para el éxito del proyecto.
Fases del proyecto
En la primera de estas fases, la de descubrimiento y mapeo IT/OT, se inventariaron con todo detalle las tecnologías, aplicaciones y plataformas críticas que intervienen en la operación minera. Se identificaron asimismo las soluciones idóneas para cada una de las áreas de actividad, tales como C4M y R4M para control y reportería en tiempo real, MinePlan (Hexagon) para captura y modelado geológico, SAP ERP para trazabilidad de explosivos y accesorios, o Ore Sorting y sistemas anticolisión para seguridad y clasificación de material.
Este análisis permitió comprender las dependencias entre IT y OT, así como los riesgos asociados a la conectividad, interoperabilidad y seguridad. La justificación fue clara: sin visibilidad no hay gestión efectiva ni capacidad de anticipación.
Este nivel de detalle permitió definir protocolos claros de mitigación y respuesta que fortalecen la relación entre TI y OT
El segundo paso fue el modelado de procesos. Con la información recopilada, se procedió a diagramar el proceso completo de operación minera, desde la preparación de plataformas hasta el acarreo. Para ello se utilizó la técnica SIPOC, que permitió:
- Identificar proveedores, entradas, procesos, salidas y clientes en cada fase.
- Mapear puntos críticos donde TI interviene para garantizar la continuidad.
- Documentar riesgos y medidas preventivas.
- El modelado incluyó una diagramación detallada del ciclo completo de operación minera, complementada con flujogramas que describen cada actividad y sus interacciones. Además, se documentaron los riesgos asociados en cada fase y los puntos de intervención de TI. Por ejemplo:
- Preparación de plataformas. Riesgos por fallas en sistemas de modelado, interrupciones de conectividad o pérdida de datos de posicionamiento.
- Perforación. Errores en transferencia de información entre plataformas de diseño y reportería; latencia al generar informes.
- Voladura. Riesgos en integración con sistemas de trazabilidad y monitoreo ambiental.
Semejante detalle permitió definir protocolos claros de mitigación y respuesta que fortalecen la relación entre TI y OT. Además, este trabajo no solo aportó claridad, sino que se convirtió en una herramienta de comunicación entre áreas que facilitó la alineación entre TI y OT. La diagramación detallada del ciclo minero fue un hito, porque sentó las bases para definir servicios con un enfoque práctico y medible.
Cabe señalar que este nivel de detalle requirió una coordinación intensa entre equipos operativos y TI, nada extraño si consideramos que las áreas involucradas gestionan procesos críticos que dificultan la dedicación a iniciativas estratégicas.
Con el mapa de procesos y dependencias en la mano, se concibió una arquitectura de servicios orientada a OT
Por último, con el mapa de procesos y dependencias en la mano, se concibió una arquitectura de servicios orientada a OT, compuesta por un macroservicio (gestión de la infraestructura tecnológica de soporte a OT) y tres servicios específicos: gestión de redes y comunicaciones, de plataformas y aplicaciones críticas y de infraestructura de datacenter para asegurar disponibilidad y continuidad.
Cada servicio fue diseñado con una ficha completa que incluye alcance, objetivos, riesgos asociados, niveles de servicio y KPI. Este trabajo define cómo TI apoya a OT y, a la par, establece una base escalable para incorporar otras áreas críticas, como Mantenimiento y Planeamiento. Por ejemplo, la gestión de redes y comunicaciones contempla LTE privada y red mesh para garantizar la transmisión de datos en tiempo real en condiciones extremas.
Cada servicio se documentó con su alcance, objetivos, impacto en el negocio y criterios de gestión, siguiendo la lógica de un catálogo corporativo. Esto permitió transformar dependencias tecnológicas en servicios gestionables con niveles de atención definidos, alineados con la criticidad operativa.
Resultados
Este primer proyecto ha proporcionado una visibilidad completa IT/OT, con todas las dependencias críticas documentadas y gestionadas, y ha creado un catálogo de servicios IT/OT; asimismo, ha reducido los riesgos operativos gracias a la identificación temprana de puntos críticos y protocolos de intervención. Estos avances se traducen en mayor continuidad operativa y confianza en la gestión tecnológica. Además, el trabajo se convirtió en el punto de partida para una gestión transversal.
Este modelo será la base para impulsar iniciativas de automatización, analítica avanzada y gestión predictiva
A partir de aquí, la siguiente etapa del proyecto se centrará en integrar los análisis de mantenimiento y planeamiento dentro de un modelo corporativo de servicios, diseñado para evolucionar hacia un Centro de Servicios Empresariales que abarque toda la operación minera. Este modelo será la base para impulsar iniciativas de automatización, analítica avanzada y gestión predictiva, con las que se persigue consolidar una operación digital, resiliente y alineada con las mejores prácticas globales.
Este caso demuestra cómo una operación minera puede pasar de la lógica tradicional a un modelo de gestión integrado, aplicando un enfoque estructurado y orientado a resultados. La decisión de aplicar el modelo lógico de #LaGuiaESM para diagramar procesos, mapear dependencias y definir servicios no solo optimiza la operación actual, sino que prepara el terreno para una minería más segura, eficiente y digital.
Este proyecto refleja cómo la tecnología, combinada con liderazgo y colaboración, puede transformar la gestión minera y preparar el camino para la automatización y la analítica avanzada.































