
El auge de las aplicaciones cloud-native ha dotado a las empresas de una mayor eficiencia y capacidad de innovación. La agilidad que proporcionan acelera la comercialización de productos y servicios, con la consiguiente mejora en la capacidad de respuesta ante las demandas del mercado. La escalabilidad y elasticidad, por su parte, optimizan el gasto de recursos y facilitan el adaptarse a fluctuaciones inesperadas. Además, la portabilidad y la automatización simplifican la gestión de la infraestructura.
Sin embargo, muchas aplicaciones empresariales críticas residen en entornos virtualizados. Modernizar el core empresarial requiere un enfoque estratégico que aborde la complejidad de integrar estas aplicaciones existentes con las nuevas arquitecturas cloud-native.
La virtualización, lejos de ser una tecnología obsoleta, resulta fundamental en este proceso de modernización. Actúa como puente hacia la nube híbrida, pues permite abstraer el hardware y crear entornos portátiles y flexibles. Por ello, muchas organizaciones están adoptando un enfoque pragmático: ejecutan contenedores y máquinas virtuales en paralelo, en busca de una gestión eficaz de ambos entornos en una plataforma unificada.
Virtualización y cloud
Aquí es donde cobra protagonismo el enfoque de la nube híbrida. Al integrar la virtualización en las plataformas cloud-native modernas, las organizaciones podrían migrar cargas de trabajo heredadas a modelos de nube innovadores de manera fluida. De esta manera, las organizaciones podrán operar con mayor eficiencia y flexibilidad al aprovechar tanto las máquinas virtuales como los contenedores bajo un único marco de administración.
Esta estrategia permite combinar la infraestructura existente con las nubes públicas, aprovechando las fortalezas de cada entorno para optimizar la eficiencia, la seguridad y la escalabilidad, especialmente para aplicaciones críticas que no siempre se benefician de una migración completa a la nube pública.
Flexibilidad y compliance
Una de las principales ventajas de la nube híbrida es la posibilidad de mantener datos sensibles on-premise. A las empresas con estrictos requisitos de seguridad o cumplimiento normativo, la nube híbrida les ofrece la tranquilidad que da el mantener el control total sobre los datos más críticos, que se alojan en su propia infraestructura.
Al mismo tiempo, pueden escalar recursos en la nube según sea necesario, aprovechando la elasticidad de la nube pública para gestionar picos de demanda o para ejecutar tareas que requieren una gran capacidad de procesamiento.
Esta flexibilidad es especialmente valiosa para las aplicaciones críticas. Por ejemplo, una empresa puede mantener su base de datos principal on-premise para garantizar la seguridad y el cumplimiento, mientras utiliza la nube pública para alojar aplicaciones web o servicios de análisis de datos que requieren una escalabilidad rápida. La nube híbrida permite una gestión más granular de la infraestructura, adaptando cada componente a las necesidades específicas de la aplicación.
Hacia la nube híbrida
La nube híbrida ofrece un puente entre la infraestructura tradicional y la nube pública, al permitir una transición gradual y controlada. Sin embargo, para muchas empresas, la virtualización sigue siendo un componente esencial de su infraestructura TI. Afortunadamente, la virtualización no es un obstáculo para la modernización, sino una herramienta que allana el camino hacia la nube híbrida.
En el mercado existen soluciones que permiten a las empresas integrar sus máquinas virtuales existentes en una estrategia de nube híbrida. Hoy las empresas pueden ejecutar máquinas virtuales y contenedores en una misma plataforma, gestionando ambos entornos de forma unificada, y usar soluciones de automatización con este objetivo. Esto simplifica la transición a la nube y hace posible que modernicen las aplicaciones a su propio ritmo.
La virtualización actúa como puente hacia la nube híbrida, pues permite abstraer el hardware y crear entornos portátiles y flexibles
Este fue uno de los retos a los que se tuvo que enfrentar la Universidad de Gotemburgo (Suecia), una de las más grandes y antiguas del norte de Europa, fundada en 1891. En 2020, cuando decidió desarrollar su nuevo sitio web, se encontró con que su entorno de máquinas virtuales ralentizaba el proceso.
Ante esta dificultad, la Universidad de Gotemburgo tenía que encontrar una solución que le permitiese integrar sus máquinas virtuales existentes en una estrategia de nube híbrida. Por esta razón recurrió a la plataforma Red Hat OpenShift, que no solo proporciona la base para el nuevo sitio web y varios proyectos de investigación, sino que también, gracias a OpenShift Virtualization, permite ejecutar máquinas virtuales junto con contenedores. Esto facilita la contenerización de aplicaciones heredadas de forma coherente.
Esta necesidad de innovación y optimización en las soluciones de TI para un despliegue rápido de aplicaciones es crucial también en otros sectores, como el aeroespacial. Lockheed Martin, por ejemplo, colabora con Red Hat en busca de la mejor solución para modernizar el desarrollo de aplicaciones. OpenShift Virtualization ha permitido a la compañía trasladar sus cargas de trabajo virtualizadas a contenedores, lo que le proporciona la capacidad de continuar soportando esas cargas de trabajo desde un único plano de administración con Red Hat OpenShift.
Contenedores
La modernización de las plataformas de comercio electrónico también se beneficia de estas soluciones. Sahibinden.com, una plataforma turca líder en anuncios clasificados y comercio electrónico, buscaba mantener su posición en el mercado frente a la competencia de startups y minoristas globales.
Para ello, decidió modernizar su infraestructura de TI y sus métodos de trabajo. La empresa emprendió un proyecto en tres fases para migrar sus máquinas virtuales existentes a flujos de trabajo de contenedores con Red Hat OpenShift, que se ejecutan en un entorno de nube privada en sus dos centros de datos.
Con esta nueva arquitectura, combinada con flujos de trabajo DevOps, sahibinden.com ha reducido los incidentes en un 97%, mejorado la productividad de los desarrolladores y recortado el tiempo de comercialización, todo ello mientras mejoraba su reputación en innovación tecnológica.
En un mundo cada vez más digital, la nube híbrida se consolida como la estrategia ideal para la modernización del core empresarial. Un enfoque abierto y flexible que empodera a las empresas para que adopten la nube a su propio ritmo, integrando la virtualización como un habilitador clave para la innovación y la competitividad.





























