Vivo es uno de los cinco principales actores en un mercado de smartphones extremadamente competitivo. Con un enfoque claro en la región de Asia, ha dado pasos firmes para adentrarse en el mercado Europeo, especialmente en los segmentos de gama media/alta y el de los aficionados a la fotografía digital.
Justo aquí es donde se enmarca este nuevo dispositivo, el Vivo X300 Pro, que fue presentado a finales de 2025. Esten modelo ha sabido aprovechar de forma muy acertada dos alianzas que han sido especialmente estratégicas para la marca: con el fabricante de óptica y optoelectrónica ZEISS y con la taiwanesa MediaTek, especializada en chips para dispositivos móviles.
El resultado es realmente diferencial. En un mercado que empieza a estar saturado de dispositivos que ofrecen más tamaño de pantalla, más potencia de proceso y, sobre todo, más IA, Vivo X300 Pro se desmarca por ofrecer una experiencia de cámara profesional en un cuerpo con unas dimensiones, digamos, contenidas. Esto le permite atraer tanto a puristas de la fotografía como a entusiastas del rendimiento que huyen de los terminales tipo «ladrillo».
Vivo X300 Pro ofrece una experiencia de cámara profesional en un cuerpo con unas dimensiones contenidas
Además, la apuesta de Vivo no es solo técnica, sino que busca recuperar la naturalidad fotográfica frente al procesado artificial que domina el mercado actual, huyendo de ese efecto Instagram-friendly que han abrazado algunas marcas en el procesado fotográfico.
Diseño y ergonomía
Estamos ante un dispositivo con unas dimensiones y peso medio que, según define el propio fabricante, cuenta con un elegante diseño industrial. Lo cierto es que su aspecto es diferenciador, basado en un cuerpo unibody que plantea una estética minimalista, con bordes planos (el bisel es de tan solo 1,1 mm), marco de aluminio redondeado en las esquinas y vidrio tipo “terciopelo coral” en la zona posterior, que se traducen en una textura muy interesante, resistente a las temidas huellas.
Además, cuenta con un perfil de tan solo 8 mm del que, eso sí, sobresale el gran módulo circular ZEISS de cámaras. Es cierto que resulta llamativo y recuerda a la estética de las cámaras tradicionales, pero también genera un abultamiento que puede traducirse en inestabilidad a la hora de dejarlo, por ejemplo, encima de una mesa.

En cualquier caso, y a pesar de su peso de 226 gramos, transmite solidez por los cuatro costados gracias a sus certificaciones IP68 e IP69 que permite a los usuarios utilizar el dispositivo, por ejemplo, bajo la lluvia, o incluso limpiarlo bajo el grifo. Hay que recordar que no solo se trata de un teléfono, sino de una cámara de alta gama, por lo que este nivel de protección no resulta trivial.
Otro detalle que podemos destacar es el correcto posicionamiento de los botones laterales, facilitando el uso con una mano pese a que cuenta con una ampla pantalla. Además, en el lateral izquierdo cuenta con un botón de acción programable. Aunque no está accesible, resulta ideal para, por ejemplo, definir atajos a la cámara, a la grabadora o a la función de transcripción asistida por IA integrada en el dispositivo.
La pantalla no se queda atrás
Precisamente, la pantalla es uno de sus elementos más destacables. Se trata de un panel AMOLED LTPO plano de 6,78 pulgadas, en el que se puede trabajar con una resolución máxima de 2800×1260 (UHD) y una densidad de 452 ppp. No es la más amplia del mercado en este segmento, pero es más que suficiente para ver el contenido y manejar el teléfono de forma cómoda.
Eso sí, sus prestaciones sí son diferenciales. Ofrece una excelente calidad de visualización que se percibe tanto a nivel de calibración del color o del brillo (hasta 4500 nits) al manejarlo en exteriores, como en la nitidez del contenido multimedia o la fluidez en las transiciones, gracias a una frecuencia de actualización que puede llegar a los 120Hz.
Es más, cuenta con un apartado específico en el menú Ajustes que permite definir diferentes modos de color y brillo, activar —y programar— la protección ocular a través de un filtro inteligente de luz azul (a través de IA), o aplicar un modo Confort de sueño, que ajusta gradualmente la temperatura del color para minimizar el impacto de su uso y ayudar a conciliar el sueño.
Fotografía de muy alta gama
En cualquier caso, el aspecto en el que más destaca el Vivo X300 Pro es en el equipamiento fotográfico, uno de los más avanzados del mercado premium. Su estrategia, más que resultados optimizados de forma “artificial” apuestan por la búsqueda de la naturalidad, más propia del mundo de la fotografía semiprofesional.
Para ello, en la zona posterior instala un sistema de triple cámara apoyado íntegramente en la óptica de ZEISS, que incluye un sensor principal de 50 MP Sony LYT-828 (1/1.28″), un sistema ultra gran angular JN1 de 50 MP (120°) y un teleobjetivo de 200 MP con zoom óptico 3.7x equivalente 85 mm, que llega hasta 100x combinado con el sistema óptico.
Todo ello se acompaña con un chip de imagen (ISP) dedicado integrado en el procesador MediaTek Dimensity 9500 que, junto con el chip VS1, mejora sustancialmente aspectos como el procesamiento de las imágenes a alta velocidad —incluyendo la posibilidad de grabar vídeo 4K— o el seguimiento con enfoque continuo, consiguiendo.
En la zona posterior instala un sistema de triple cámara apoyado íntegramente en la óptica de ZEISS
El resultado se plasma en capturas con un aspecto realista y muy nítido, en las que se percibe un color natural y unas texturas auténticas (algo que se hace especialmente evidente en los tonos de la piel), sin que se detecten saturaciones artificiales. También hay que destacar su rango dinámico, que se traduce una mejora evidente de las sombras o el nivel de detalle cuando se realizan capturas complejas como puede ser en escenas nocturnas o utilizando el zoom periscópico
Video en formato profesional
Y, en cuanto al vídeo, los resultados son igualmente excelentes. Además de la calidad del resultado en cuanto a realismo, naturalidad y coincidencia cromática, es necesario resaltar especialmente el sistema de estabilización —gimbal equivalente— integrado en el sensor Sony LYT-828 o el soporte para Dolby Vision, que le permite grabar hasta 4K a 120 fps, que ofrece rango dinámico profesional (hasta 17 pasos) y modo LOG 10-bit para facilitar los procesos de posproducción.
También es importante destacar el sistema que incorpora en el frontal: una cámara ZEISS Ultragran Angular de 50 MP, con estabilización electrónica y enfoque automático que, de nuevo, destaca por el aspecto natural que confiere a sus capturas. Además, al igual que las cámaras traseras, es capaz de grabar video a 4K (60 fps) y ofrece diferentes modos de retrato, con bokeh ZEISS, o efectos muy interesantes.

Y todo ello queda perfectamente complementado a través de la app de fotografía, que propone un interfaz relativamente sencillo teniendo en cuenta el amplio conjunto de funciones que es capaz de ofrecer. Algunas de las más interesantes son, por ejemplo, aquellas en las que la IA tiene un especial protagonismo (enfoque inteligente, recomendaciones automáticas, optimización de efectos, reducción de reflejos…), los diferentes modos de retrato que ofrece o el programade fotografía urbana, diseñado para realizar capturas rápidas y espontáneas con una serie de parámetros personalizables.
x300 Pro: el flashship de Vivo
Pero este Vivo X300 Pro es mucho más que una cámara para contextos semiprofesionales. Hablamos de un dispositivo premium con un excelente equipamiento en todos los ámbitos.
Para empezar, integra un procesador MediaTek Dimensity 9500, desarrollado conjuntamente por Vivo y MediaTek, y se apoya en 16 GB de RAM (+ 16 GB adicionales de RAM extendida) y 512 GB de almacenamiento interno. Esta configuración garantiza un rendimiento que se siente muy fluido en modo multitarea y ejecutando todo tipo de aplicaciones; también presenta un excelente comportamiento cuando se ejecutan juegos especialmente exigentes, en los que no se nota una caída perceptible de los frames o un sobrecalentamiento del dispositivo.
La configuración garantiza un rendimiento que se siente muy fluido en modo multitarea y ejecutando todo tipo de aplicaciones
Gran parte del peso de este excelente comportamiento reside en su capa de personalización OriginOS, basada en Android 16, que ofrece acceso nativo a los servicios Google pero añade una serie de motores propios dedicados a mejorar el rendimiento (especialmente en el apartado gráfico y en lo relacionado con la fluidez del sistema) o la eficiencia energética.
Además, incorpora toda una serie de mejoras en el interfaz, a través de un entorno muy visual y sencillo de utilizar. Por ejemplo, se ha incorporado la función Isla Origin, un panel flotante contextual basado en IA que permite interactuar rápidamente con todo tipo de contenido, o un interesante conjunto de herramientas para audio y video a través de una capa de IA propia.
También es importante destacar algunas novedades que son especialmente interesantes para usuarios más ligados a contextos profesionales o corporativos, como las múltiples funciones de seguridad y privacidad integradas (análisis periódico, cifrado de aplicaciones y notas, espacio privado, copias de seguridad en el ordenador…), de sincronización directa o remota con PC (especialmente en los relacionado con las notas o el traspaso de tareas entre dispositivos), etc. Además, y esto es muy importante para este tipo de usuarios, ofrece actualizaciones del sistema operativo durante cinco años, así como siete años en las relacionadas con la seguridad.
El X300 Pro cuenta con soporte para WiFi 7 y Bluetooth 6.0, que garantizan conectividad profesional estable
Otros datos relevantes que se deben destacar son el soporte para WiFi 7 y Bluetooth 6.0, que garantizan conectividad profesional estable; las múltiples herramientas IA que incorpora OriginOS; o las excelentes prestaciones que ofrece en el apartado del audio, con un sistema de altavoces que garantizan un resultado sorprendente para el tamaño del dispositivo, que incluso está muy por encima de los que suelen venir integrados en los monitores o en algunos portátiles.


































