Aunque lejos del foco constante en el que vive el sector de consumo, el mercado de smartphones empresariales también está experimentando cambios importantes durante los últimos años. Este tipo de clientes pone cada vez más atención a aspectos como el rendimiento o los parámetros estéticos del dispositivo, aunque siguen dando una mayor prioridad, lógicamente, a la seguridad y privacidad, a las facilidades para la administración remota o al rango de actualizaciones disponibles, que permiten alargar la vida útil del dispositivo.
El ThinkPhone 25 es una gama media dirigido al ámbito B2B, pero con prestaciones más propias de un escalón superior
Aunque este un mercado con líderes claros, Motorola ha ido sacando los codos poco a poco y va avanzando puestos a través de nuevo lanzamientos, como el Moto g75 5G que analizamos hace unos meses. De hecho, según Tech Insights, este fabricante incrementó sus ventas en un 7% interanual en el primer trimestre de este año, con un volumen de cerca de 14 millones de unidades vendidas.
Además, según la propia Motorola, este es el fabricante que más ha crecido en el segmento B2B en el último año fiscal (cerca del 39%) gracias, sobre todo, al conjunto de funcionalidades y servicios que integra bajo el nombre de Business Edition. Hablamos de herramientas como Moto Device Manager (administración remota de dispositivos) o Moto Safe (seguridad y privacidad) o Moto Software Control (gestión del firmware y las actualizaciones).
Además, y esto es especialmente importante, esta gama Business Edition de Motorola garantiza cinco actualizaciones del sistema operativo Android, además de los correspondientes parches de seguridad en ese mismo período, asegurando así una vida útil prolongada y un entorno seguro para este tipo de usuarios.
ThinkPhone 25: fiabilidad
Uno de los máximos representantes de este segmento de mercado es el ThinkPhone 25, un terminal que se sitúa en la gama media y que ofrece una más que correcta relación entre prestaciones generales, funciones de seguridad y gestión, diseño (muy elegante) y, por supuesto, un coste de adquisición dentro de los parámetros de este segmento.
Para empezar, lo primero que comunica este ThinkPhone 25 es fiabilidad. Salta a la vista que es un terminal muy robusto, con un tacto agradable y una sujeción especialmente buena, gracias —en parte— al material con el que se ha fabricado la trasera del dispositivo: fibra de aramida. También se agradece el diseño compacto (con un peso de 171 gramos y 8,1 mm de grosor), sus biseles estrechos o las esquinas redondeadas, que inciden favorablemente en su manejo.
Aparte de esto, cuenta con una pantalla protegida por Gorilla Glass 7i (soporta caídas de hasta 1,2 metros), certificación IP68 (frente a agua y polvo) y cumple la norma MIL-STD-810H, un estándar militar establecido por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para garantizar que los equipos y dispositivos, incluidos teléfonos móviles, sean capaces de soportar condiciones ambientales extremas.
Prestaciones generales
Aunque este tipo de dispositivos no buscan el máximo nivel de rendimiento posible (el que podría esperar un usuario que ejecute juegos de última generación), este aspecto es también muy importante en este segmento.
Lo primero que comunica este ThinkPhone 25 es fiabilidad. Es un terminal muy robusto, con un tacto agradable y una sujeción especialmente buena
En el caso del ThinkPhone 25, este aspecto queda garantizado a través de un procesador MediaTek Dimensity 7300 de ocho núcleos, pensado para ofrecer un adecuado equilibrio entre prestaciones y eficiencia. El conjunto se completa con 8 GB de memoria RAM (más 4 de RAM virtual a través de RAM Boost) y 256 GB de almacenamiento interno.
En cuanto a los resultados reales que podemos esperar, durante las pruebas realizadas ha demostrado un comportamiento más que correcto para el tipo de uso hacia el que está dirigido. Su funcionamiento ha sido más que adecuado, tanto a la hora de consultar y editar todo tipo de documentos en la red corporativa, como gestionar el correo electrónico, navegar por la web o incluso grabar y editar clips de vídeo.
Es más, hemos realizado alguna prueba de rendimiento con juegos como Asphalt 9 o Genshin Impact y el dispositivo demostró que puede ofrecer una experiencia fluida durante su ejecución, aunque sin llegar a los niveles más altos de detalle.
Pantalla y cámara
Aunque se trata de un dispositivo relativamente compacto, cuenta con un panel pOLED de 6,36 pulgadas, lo que le permite trabajar a una resolución de 2670×1220, lo que el fabricante denomina como Super HD, a 460 ppp y una frecuencia de actualización que puede ajustarse dinámicamente, y que puede llegar a 120 Hz.
Además, teniendo en cuenta que se trata de un terminal de gama media, la pantalla ofrece un excelente nivel de brillo (máximo de 3000 nits, lo que le permite soportar HDR10+), complementado además con una más que correcta reproducción del color (puede representar el 100% del espacio DCI-P3 a 10 bits de profundidad) y un sistema —Eye Care— que, según el fabricante, minimiza el parpadeo de la pantalla y protege la vista gracias a la baja emisión de luz azul.

En cuanto al equipamiento de captura, el ThinkPhone 25 cuenta con una cámara frontal de 32 MP y tres cámaras en la zona posterior: una principal (Sony LYTIA 700C) de 50 MP con OIS, un objetivo ultra gran angular de 13 MP y un teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico de 3X e interesantes características de estabilización óptica.
Esta apuesta por la tecnología de Sony es, a toda vista, ganadora, de nuevo, teniendo en cuenta el rango de precios en los que se maneja el ThinkPhone 25. Los resultados son excelentes en una amplia variedad de condiciones de luz, mostrando una representación equilibrada del color y un buen nivel de detalle, incluso en modo macro o aplicando el sistema de aumento digital.
Otro dato importante es que con ambos sistemas de cámaras (el frontal y el principal) es posible grabar vídeo en formato 4K, incluyendo un sistema de estabilización que ajusta la escena cuando se realiza la captura en movimiento (andando, corriendo…).
Seguridad, aplicaciones…
Pero, más allá de la cámara o las prestaciones generales, el ThinkPhone 25 se complementa con un conjunto de funciones que hace de él una alternativa muy interesante para este tipo de usuarios.
Es posible integrar dos líneas independientes gracias a su soporte para eSIM, lo que le permite cambiar rápidamente de proveedor
Por ejemplo, el funcionamiento táctil de la pantalla es destacable, incluso en las esquinas, gracias a su frecuencia de muestreo de hasta 300 Hz. Además, en esta misma pantalla se implementa el sensor óptico de huellas dactilares, con un buen nivel de sensibilidad.
Otro punto importante es que, aunque solo admite una tarjeta física (de tipo NanoSIM), es posible integrar dos líneas independientes (una profesional y otra personal, por ejemplo) gracias a su soporte para eSIM. Esto, además, le confiere la flexibilidad de poder cambiar rápidamente de proveedor de telefonía de forma remota.
En lo que respecta a la autonomía, otro parámetro especialmente importante en este segmento de mercado, el ThinkPhone 25 instala una batería de 4310mAh, aunque es cierto que gracias a las diferentes funciones de eficiencia implementadas (incluidas las propias del procesador), podremos contar con él para más allá de una jornada de trabajo.
En las pruebas realizadas, incluso después de realizar un uso elevado del GPS en Google Maps, grabación de vídeo y audio, o incluso visualización de vídeo en streaming, el dispositivo alcanzó con soltura la jornada completa. Además, a través del adaptador entregado se recarga completamente en menos de una hora.
Por último, hay que destacar también las múltiples funciones de seguridad —apoyado por el uso de inteligencia artificial— que integra, desde ThinkShield para proteger los datos ante malware, phishing y otras amenazas; hasta Moto Secure, una suite de herramientas que permite proteger los datos, gestionar los permisos o incluso localizar el teléfono en caso de pérdida. Incluye también uyna biométrico y control parental.


































